Las pesadillas suelen ser tan volubles como un
soplo de viento. Soñar que vuelas, cuando se es joven, parece algo muy normal.
Aquella mañana, Surinza, nuestro protagonista,
se había desperezado de una forma singular. Volaba junto al acantilado y las
imágenes de una hermosa dama se le acercaban para regalarle los oídos. Aquellos
eran los últimos instantes antes del despertar. Luego, en la vida real, un
suceso, un acontecimiento sórdido y desconcertante iba a cambiarlo todo. Ella
apareció tras la pantalla del televisor. El amor ocasional en unas vacaciones
de verano. Así había sido. Y de pronto, la desolación.
La noticia hablaba de un suceso trágico. Su
esposo, del que Surinza no tenía constancia alguna, le había cercenado a
bocajarro un disparo mortal de necesidad. El destino, la obstinación, la
tozudez. Bueno. Un poco de aquí y allá. En lo profesional, al menos, todo iba
por el sendero de lo correcto. Culminado sus estudios se había incorporado en
la Unidad de Delitos Monetarios. Vicisitudes distintas y una profunda
responsabilidad fue infiltrado en su primera misión en una de las compañías
auditoras de mayor solvencia a nivel nacional La Corporación Borau, y, bajo su
paraguas, había conseguido desentrañar un entramado de corrupción tan
escandaloso como desconcertante. Había llegado a la ciudad de Blodin, una zona
del país rica por sus industrias madereras y donde la familia del actual
ministro de Economía y Hacienda eran los líderes sin discusión en un periodo
hegemónico que abarcaba ya más de tres décadas. Econobles era la firma estrella
y uno de los hermanos del ministro su flamante director general. Costaba
creerlo, Surinza había llegado para culminar un expediente prácticamente
acabado y, sin embargo, en un giro radical de los acontecimientos, situaba al
Gerente Blandell como el principal sospechoso y cabecilla de un entramado zafio
y fraudulento. Toda una convulsión y catarsis. Como el giro que, en lo
personal, iban a dar los acontecimientos en un breve pero intensísimo espacio
de tiempo.
Las pesadillas suelen ser tan volubles como un soplo de viento.
El autor
Fernando Escribano Cano
Escritor aragonés (Zaragoza, 1960). Una obra ya publicada: Alegorías al candor de la medianoche (2004).
Ficha técnica
- Encuadernación
- Tapa Blanda
- Páginas
- 278
- Dimensiones
- 152 X 228 mm
- Publicación
- 2023
- ISBN
- 9788419995490
- Idioma
- Español
¿Y si el próximo fuera el tuyo?
Envíanos tu manuscrito y recibe una valoración editorial confidencial.