Caligrama
Entrevistas

M. A. OteroLa Ira

16 de enero de 2023

¿Cuándo emprendiste la aventura literaria?

\r \r A mediados de los noventa. Mi primera vocación fue la plástica y soy licenciado en Bellas Artes y profesor de Artes plásticas y Diseño. Leer a Proust, a Rilke, a Thomas Bernhard y a tantos otros, releer a Borges, a Raymond Carver… transformó por completo mi vocación. En ese momento supe que mi camino creativo iba a ser otro. Fue algo gradual y, en ocasiones, conflictivo. De hecho, siempre me he sentido dividido entre ambas vocaciones. Pero nada me da tanta felicidad como la literatura. \r \r

¿Por qué escribes?

\r \r Es única forma que conozco de justificar mis días. Es algo existencial, decisivo hasta el punto de que mi vida se desdibuja si no tengo un proyecto literario entre las manos. Escribo porque tengo mente. Escribo porque tengo un lenguaje.\r \r

¿Cómo surge el libro La ira?

\r \r Toda mi narrativa nace de un espacio concreto y real. Luego dejo que lo habiten diferentes personajes. Nace de una manera de mirar la realidad a medio camino entre la sátira y la piedad.\r \r

¿Cómo definirías esta obra?

\r \r Una novela coral, vidas cruzadas que no saben lo que buscan. Es, también, una novela existencial sobre el absurdo de existir en un presente desorientado, sin un proyecto colectivo de futuro. La estructura errática, la ausencia de una trama previsible, funciona como metáfora de la precariedad existencial de los personajes, como friso desolado en el que se dan la mano la nostalgia, el anhelo de trascendencia, la seducción por lo patológico y lo paranoico, el humor, la violencia, la tecnología…\r \r

¿Quiénes son los personajes y cómo son?

\r \r Son muchos y muy diferentes. Algunos, marginales; otros, burgueses. Todos perdidos y buscando algo irreal o inalcanzable. Iluminados, fetichistas, resentidos de las redes sociales, idealistas desorientados, frikis irredentos, ufólogos buscavidas. Todos son, o pueden ser, estúpidos y tiernos, abyectos y dignos de toda conmiseración. No son prototipos de moralidad ni representan ideas abstractas.\r \r

¿Qué temas tratas en el trasfondo de la obra?

\r \r La precariedad existencial, el desamparo social, de la nuevas formas de orfandad y soledad, de la crisis del pensamiento racional. \r \r

¿Cómo ha sido esta experiencia literaria?

\r \r Escribir para mí es la forma más intensa de felicidad. Escribir una novela es algo muy exigente, requiere de toda tu atención, todo tu tiempo, toda tu fuerza y, a la vez, algo muy dichoso que te empuja a levantarte cada mañana.\r \r

¿Qué has aprendido escribiendo este libro?

\r \r Una novela con tantos personajes fue un reto. Aprendí a escuchar diferentes voces dentro de mi cabeza. Descubrí que estaban vivos y tenían pulsiones y esperanzas. \r \r

¿A qué público van dirigidas tus obras?

\r \r A cualquiera que sea capaz de dejar atrás todo prejuicio moralista. A todo lector que sea capaz de enfrentarse a su propio inconsciente. Será mejor comprendida por aquellos lectores que tengan una cultura literaria parecida a la que se pone en juego en esta historia, Don DeLillo, John Updike, Flannery O"Connor, por hablar solo de narradores. La dimensión poética también es muy relevante en el estilo, Antonio Gamoneda, Paul Celan, Saint-John Perse, Diego Doncel. \r \r

¿Cómo crees que ha sido tu evolución como escritor?

\r \r Creo que aún es pronto para dar una respuesta. Quizá la multiplicidad de personajes sea algo que continúe explorando. \r \r

¿Cuál ha sido el mayor reto a la hora de llevar a cabo este trabajo?

\r \r Cruzar tantas vidas, hacerlas coincidir a todas espacial y temporalmente en el epílogo —aunque una de ellas solo sea una estatua—, cosidas, por así decirlo, por el vuelo de un pájaro que recorre los espacios donde se desenvuelven.\r \r

¿Te sirve algún método de escritura?

\r \r Elijo un espacio (o él me elige a mí). Lo filmo, lo fotografío, lo visito una y otra vez. Después dejo que se pueble de fantasmas. Cuando alcanzan la categoría de personajes, son libres de actuar como quieran. \r \r

¿Qué te gustaría conseguir en el público lector?

\r \r Que acompañe a mis personajes con cariño y con piedad, a pesar de su abyección, pues todos están tan perdidos como cada uno de nosotros.\r \r Termina la frase. Caligrama es…

Mi elección para publicar por fin mi trabajo, después de tantos años de literatura silenciosa, y una oportunidad para acceder a la edición convencional que, probablemente, es el espacio natural de mi narrativa. \r \r Preguntas ráfaga

\r \r EL ÚLTIMO LIBRO QUE TE HA GUSTADO:

Aniquilación, Michel Houellebecq. \r \r UN LIBRO QUE QUIERAS LEER:

J R, William Gaddis. \r \r UNA CANCIÓN O PIEZA MUSICAL COMO BANDA SONORA DE TU OBRA:

My Life in the Bush of Ghosts, David Byrne y Brian Eno.\r \r UNO DE TUS AUTORES PREFERIDOS:

Don DeLillo.\r \r UNA DE TUS AUTORAS PREFERIDAS:

Flannery O"Connor.\r \r UNA FRASE DEL LIBRO La ira:

\r \r «Sí, estás ligada a esto por un lazo invisible de moralidad, por una especie de sollozo, por una convicción secreta, por un continuo entre tu corazón y todas esas cosas tiradas alrededor, por una tolerable ausencia de esperanza».

M. A. Otero

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M. A. Otero, autor de La Ira — Caligrama