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Entrevistas

Liliana PetrichDe ecos y reencuentros

27 de julio de 2026

¿Cuándo emprendiste la aventura literaria?

La literatura me acompaña desde la infancia. Mi madre solía premiarnos a mi hermana y a mí regalándonos libros, algo que nos fascinaba. Más adelante, durante la adolescencia, nuestros padres nos autorizaron una cuenta corriente en una de las mayores librerías de Mendoza, lo que alimentó aún más nuestra pasión por la lectura y nos llevó a devorar numerosos libros cada mes. Sin embargo, mi propia aventura con la escritura comenzó mucho más tarde y casi de manera inesperada. Durante años me dediqué a la investigación y a la traducción, aunque las historias nunca dejaron de acompañarme. Hasta que apareció De ecos y reencuentros, que fue, en cierto modo, la historia que me encontró a mí.

¿Por qué escribes?

Escribo para indagar, para comprender y para abrirme a nuevas posibilidades y perspectivas. Escribo para explorar aquellas preguntas que no siempre tienen una única respuesta y para compartir esa búsqueda con los lectores.

¿Cómo surge el libro De ecos y reencuentros?

De ecos y reencuentros surge a partir de una serie de coincidencias y sincronicidades que me resultaron imposibles de ignorar y que estaban vinculadas a Carcasona, un lugar que dejó en mí una huella imborrable. A ello se sumó mi propia historia familiar y la experiencia de haber vivido en distintos países y culturas, algo que fue ampliando y enriqueciendo mi manera de entender el mundo. Poco a poco, todos esos elementos comenzaron a entrelazarse hasta convertirse en una novela. O quizás debería decir que la novela fue tomando forma por sí sola y que, llegado un momento, me resultó imposible no escribirla.

¿Cómo definirías esta obra?

De ecos y reencuentros es una novela que entrelaza una saga familiar contemporánea con una trama medieval situada en el siglo XIII. La parte contemporánea arranca en Mendoza, Argentina, y recorre la historia de una familia marcada por la migración de ancestros ítalo-yugoslavos a partir de fines del siglo XIX. La trama medieval transcurre en el Languedoc, región que hoy corresponde al sur de Francia, en pleno contexto de la persecución cátara. A medida que ambas historias avanzan en paralelo, la novela explora los vínculos entre pasado y presente, moviéndose deliberadamente en un territorio ambiguo entre historia y ficción, memoria e intuición.

¿Quiénes son los personajes y cómo son?

La novela se articula en torno a dos protagonistas separadas por ocho siglos: Isabela, una mujer de nuestros días que emprende una búsqueda personal que transformará su manera de comprender la realidad; y Lýzabel, una joven cátara, valiente, compasiva e intensamente comprometida con el conocimiento. Junto a ellas aparecen personajes marcados por el amor, la pérdida, la culpa, el fanatismo o la lealtad. La novela reúne tanto figuras movidas por la intolerancia, el dogmatismo y la ambición, como otras capaces de una lealtad y una entrega extraordinarias. A medida que la historia avanza, sus vidas comienzan a entrelazarse de formas inesperadas, revelando conexiones que desafían las fronteras del tiempo.

¿Qué temas tratas en el trasfondo de la obra?

La novela aborda temas como la memoria familiar, la identidad, la migración, los silencios heredados y el trauma transgeneracional. También reflexiona sobre el papel histórico de la mujer, el silenciamiento del conocimiento femenino y la tensión entre espiritualidad y dogma. A través del trasfondo cátaro y de la Occitania medieval, la obra explora cómo determinados saberes y determinadas voces fueron perseguidos a lo largo de la historia. Al mismo tiempo, invita a reflexionar sobre la forma en que ciertas experiencias, creencias o heridas del pasado parecen seguir resonando en el presente.

¿Cómo ha sido esta experiencia literaria?

Ha sido una experiencia transformadora, tanto a nivel literario como personal. Escribir De ecos y reencuentros me llevó no solo a revisitar recuerdos, cartas, fotografías y silencios familiares, sino también a cuestionar muchas de mis propias certezas y a abrirme a nuevas formas de comprender la experiencia humana. Más que la escritura de una novela, ha sido un viaje de exploración, descubrimiento y reconciliación con mi propia historia.

¿Qué has aprendido escribiendo este libro?

Escribiendo De ecos y reencuentros he aprendido que la memoria tiene múltiples capas y que los silencios familiares también cuentan historias. He aprendido que algunas historias parecen elegirnos y no al revés, y que la escritura puede convertirse en una poderosa herramienta de exploración y sanación. También he aprendido a convivir con la ambigüedad. Mi formación me había acostumbrado a buscar respuestas y certezas. Sin embargo, este libro me enseñó a aceptar que, en ocasiones, las preguntas pueden ser tan valiosas como las respuestas.

¿A qué público van dirigidas tus obras?

Mis obras están dirigidas a lectores interesados en la narrativa contemporánea, la ficción histórica y las sagas familiares, pero también a quienes disfrutan de historias que invitan a la reflexión y abren interrogantes sobre la experiencia humana. Creo que De ecos y reencuentros resonará especialmente en lectores atraídos por la memoria familiar, las historias de mujeres resilientes, la espiritualidad entendida como búsqueda personal y aquellos vínculos invisibles que parecen unir personas, lugares y épocas. Asimismo, la novela puede resultar especialmente atractiva para quienes disfrutan de narrativas donde la historia, la emoción y el misterio se entrelazan, dejando espacio para la introspección y la imaginación del lector.

¿Cómo crees que ha sido tu evolución como escritor?

Creo que mi evolución como escritora ha estado ligada a mi propia evolución personal. Durante muchos años me moví en ámbitos donde predominaban el rigor, la evidencia y las certezas. La escritura me ha permitido abrirme a otros modos de comprender la realidad y explorar preguntas que no siempre admiten una única respuesta. Más que abandonar una mirada para abrazar otra, siento que he aprendido a integrarlas. Hoy escribo desde ese espacio de encuentro entre la razón y la intuición, entre lo demostrable y lo inexplicable, un territorio que, de algún modo, también define a De ecos y reencuentros.

¿Cuál ha sido el mayor reto a la hora de llevar a cabo este trabajo?

El mayor reto fue permitirme escribir esta historia tal como necesitaba ser contada. La novela me exigió abrirme a experiencias que desafiaban mi manera habitual de comprender el mundo. Además, trabajar con materiales personales y familiares convirtió la escritura en un proceso tan exigente como transformador. Soy una persona muy reservada, por lo que compartir ciertos aspectos de mi historia familiar supuso un gran desafío. Al mismo tiempo, el proceso terminó siendo profundamente sanador.

¿Te sirve algún método de escritura?

No sigo un método rígido. Quizá por mi formación y trayectoria como investigadora, dedico mucho tiempo a documentarme: tomo notas, recopilo documentos, fotografías y testimonios, y trato de sumergirme plenamente en los personajes y en sus contextos históricos. Por ello también camino y revivo los espacios físicos en los que transcurre la historia, porque eso me ayuda a conectar más profundamente con ella. Además, necesito que la historia madure antes de sentarme a escribir. En mi caso, la escritura nace del encuentro entre la investigación y la escucha interior.

¿Qué te gustaría conseguir en el público lector?

Me gustaría que el lector terminara el libro sintiendo que ha realizado un viaje, no solo a través de la historia de sus personajes, sino también hacia su propia historia personal. Que el relato despierte alguna resonancia en quien lo lee y lo invite, a su vez, a emprender su propia exploración interior. Si De ecos y reencuentros logra invitar al lector a reflexionar sobre su origen, sobre las experiencias que lo han moldeado y sobre la posibilidad de que existan dimensiones de la experiencia humana que todavía no comprendemos del todo, sentiré que ha cumplido su propósito. Y, sobre todo, que el libro le recuerde que quizá la realidad sea mucho más amplia y misteriosa de lo que imaginamos. Termina la frase. Caligrama es…

Caligrama es el puente que ha permitido que De ecos y reencuentros encontrara el camino hacia sus lectores, acompañando a la autora con profesionalidad y cercanía a lo largo de todo el proceso editorial. Preguntas rápidas

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All the Light We Cannot See (La luz que no puedes ver), de Anthony Doerr. UN LIBRO QUE QUIERAS LEER:

El infinito en un junco, de Irene Vallejo. UNA CANCIÓN O PIEZA MUSICAL COMO BANDA SONORA DE TU OBRA:

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Julio Cortázar. UNA DE TUS AUTORAS PREFERIDAS:

Sarah Waters. UNA FRASE DEL LIBRO De ecos y reencuentros:

«Inventado de lo vivido, vivido de lo soñado. Ni del todo real, ni apenas ficticio».

Liliana Petrich

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Liliana Petrich autora de 'De ecos y reencuentros' — Caligrama