Caligrama
Entrevistas

Jhonny GómezEl suicidio de las madres

11 de febrero de 2026

¿Cuándo emprendiste la aventura literaria?

La aventura literaria comenzó alrededor de 2011, cuando escribí mi primer cuento, Robot: dicen que estoy descompuesto. La idea rondaba en mi mente desde hacía más de un año, y estuve dándole vueltas hasta que me animé a escribirlo. Quise combinar los conceptos de tecnología y humanidad; me interesaba reflexionar sobre la posibilidad de que no fuéramos más que robots sin pensamiento crítico, y estuviéramos atrapados en un mundo deshumanizado. Una especie de alternativa distópica. En ese momento estaba estudiando la ingeniería, pero a la vez quería acercarme más al arte y la literatura. Ese primer cuento abrió el camino. Después participé en convocatorias de cuentos y guiones, y realicé un cortometraje documental. Entre 2011 y 2013 escribí bastante. Y desde ahí no he parado.

¿Por qué escribes?

Escribo porque tengo muchas historias en la cabeza: ideas que me surgen a partir de observar. Siempre me pregunto qué pasaría si yo viviera en la mente de otras personas o si me ocurrieran las cosas que otros me cuentan. Esa curiosidad me impulsa a escribir. Además, la lectura me emociona profundamente y me gustaría generar esa misma emoción en otras personas. Quiero que quien lea mis historias reciba algo más: entretenimiento, una perspectiva diferente, algo que les ayude a comprender el mundo de otra manera. Para mí, compartir historias es una forma de compartir conocimiento.

¿Cómo surge el libro El suicidio de las madres?

El libro surge del querer contar una historia sobre mi ciudad y, en general, del mundo. Al principio pensé la historia en Cali, la ciudad donde crecí. Observaba los contrastes entre barrios, entre clases sociales, entre las distintas vidas que coexisten dentro de un mismo lugar. Luego viví en Madrid y descubrí otras realidades, tan diferentes y a la vez tan similares, que decidí reescribir la historia para que ocurriera aquí, pero con tintes de ambas ciudades. La idea principal y que me dirigió en esta historia es que lo establecido no significa lo mismo para todos, y aquello que se supone “lo más querido” —la tierra, la patria, la madre— no necesariamente lo es. A veces, el país no te quiere; a veces, una madre tampoco. Esa contradicción me intrigó. Leyendo un artículo sobre madres que ejercen bullying contra sus hijos, quedé muy impresionado. Empecé a escuchar más relatos sobre el tema y comprendí que era algo real. Reuní historias del barrio —de varios barrios de Cali que muchas personas desconocen, pero que yo conozco porque he vivido ahí o he visitado— y comencé a escribir. La obra nace de cuestionar la idea de que ciertas figuras —madre, patria— deban ser amadas porque sí, a pesar de que muchas veces también nos hieren o abandonan.

¿Cómo definirías esta obra?

La describiría como una obra reflexiva e introspectiva. Está pensada para lectores curiosos, que disfruten cuestionarse ideas establecidas y verlas desde otros ángulos. Es una obra para quien quiere pensar y hacer introspección mientras lee. No ofrece respuestas definitivas, sino que invita a pensar desde múltiples ángulos.

¿Quiénes son los personajes y cómo son?

Los protagonistas son Juan, Amanda Rosario, el padre y la madre. Juan es un hombre que vive una angustia profunda, cargado de pensamientos que lo empujan al límite. No se siente amado por nadie y sufre el abandono desde distintos frentes. Amanda Rosario es un amor casi fortuito que detona en Juan su ruptura definitiva. Juan conoce a Amanda en un momento muy vulnerable, y la culpa de uno de sus mayores dolores. Él intenta escapar de todo: de su ciudad, de su familia, de aquello que siente lo está destruyendo. Cree que la única forma de liberarse es marcharse. El padre nunca quiso realmente a Juan. Estuvo ausente toda su vida. Intentan relacionarse, pero nunca logran construir un vínculo real. El padre es una persona egocéntrica, desconfiada e inteligente, pero distante. La madre es quizá la figura más dolorosa para Juan: abusiva, distante, incapaz de amar. Lo ha maltratado psicológicamente, quizá porque nunca quiso ser madre. Su relación con ella refleja esa contradicción de que aquello que debería cuidar y proteger, a veces también destruye.

¿Qué temas tratas en el trasfondo de la obra?

La obra trata del abandono:

El abandono familiar

El abandono del Estado y de la sociedad

El abandono de uno mismo

También aborda la búsqueda de la felicidad y la tranquilidad. Juan reflexiona sobre qué es la felicidad y cómo alcanzarla. La historia muestra cómo el abandono afecta el pensamiento de las personas y la importancia de la familia, del amor, de tener amigos o alguien con quien hablar. Al final, la obra cuestiona lo que significa ser madre, padre, patria, humano: cuando esas figuras dejan de cumplir su rol esencial, ¿qué queda?

¿Cómo ha sido esta experiencia literaria?

Ha sido una experiencia emocionante, llena de aprendizaje, dudas y descubrimientos. Como escritor, debí soltar miedos, comprender otras mentes, sumergirme en la de los personajes para buscar respuestas. Te das cuenta de que, aunque sean ficción, representan a personas reales. Ha sido agradable y también intimidante, por los nuevos mundos que descubrí al escribir. Pasé por múltiples borradores, investigué, caminé por barrios, escuché historias, leí mucho. El proceso fue una mezcla de realidad y ficción, observación y reflexión.

¿Qué has aprendido escribiendo este libro?

He aprendido mucho sobre mí mismo como autor: mi estilo, mis intereses. Investigué sobre la ciudad, las relaciones humanas, y también leí mucho para mejorar mi escritura. ¿A qué público van dirigidas tus obras? El libro está dirigido a personas curiosas, que disfruten de textos profundos y reflexivos con un tinte filosófico.

¿Cómo crees que ha sido tu evolución como escritor?

Ha sido una evolución enorme. El libro pasó por muchos borradores. Aprendí la importancia de investigar, conversar, observar, reflexionar. He evolucionado mucho desde mis primeros textos. Ahora soy más consciente del proceso, más observador, más paciente.

¿Cuál ha sido el mayor reto a la hora de llevar a cabo este trabajo?

El mayor reto ha sido el tiempo, pues tenía otras responsabilidades. Eso ralentizó el proceso, pero también permitió que la obra madurara.

¿Te sirve algún método de escritura?

No sé si tengo un método formal, pero sí tengo una forma de hacer las cosas:

Anoto ideas sueltas.

Escribo la idea principal.

A veces escribo el final si lo tengo claro.

Luego creo un mapa o línea de tiempo con los hitos principales.

Comienzo a desarrollar la historia

Leo y reescribo si es necesario.

Para mí es importante investigar, observar y luego dejar que la historia me guíe.

¿Qué te gustaría conseguir en el público lector?

Que se emocione, que reflexione, que sienta alivio o comprensión. Quizás catarsis. Que se reconozca en la historia en un buen sentido, o encuentre algo nuevo en esta lectura. Termina la frase. Caligrama es...

una oportunidad, un puente y un primer impulso. Preguntas rápidas

EL ÚLTIMO LIBRO QUE TE HA GUSTADO:

Con y sin nostalgia de Mario Benedetti UN LIBRO QUE QUIERAS LEER:

El gran cuaderno de Ágota Kristóf UNA CANCIÓN O PIEZA MUSICAL COMO BANDA SONORA DE TU OBRA:

Puede ser lo que estaba escuchando mientras escribía, El Álbum siembra de Rubén Blades, o cualquier canción de Silvio Rodríguez. UNO DE TUS AUTORES PREFERIDOS:

Andrés Caicedo y Juan Rulfo UNA DE TUS AUTORAS PREFERIDAS:

Gabriela Mistral UNA FRASE DEL LIBRO El suicidio de las madres:

Se me ocurre la primera frase con la que empieza el libro: «Sentado aquí, al filo de la ventana, a metros del descanso o, de nuevo, del fracaso».

Jhonny Gómez

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