Caligrama
Entrevistas

JAMHervideros

10 de abril de 2023

¿Cuándo emprendiste la aventura literaria?

\r \r Con trece años gané el concurso de redacción de Coca-Cola en mi ciudad. Mi inquietud por la escritura fue creciendo a lo largo de los años. La semilla germinó en 2012 con el lanzamiento de mi primera novela, La daga del almirante Nelson.\r \r

¿Por qué escribes?

\r \r Mi creatividad incansable me obliga a tener mucho que contar; contar lo sentido y sentir lo contado.\r \r

¿Cómo surge el libro Hervideros?

\r \r Surge como respuesta a una provocación. Durante una conferencia en la biblioteca de mi localidad, una psicóloga presenta unos escritos sobre liberación sexual. Se abre un coloquio y un librero plantea que, hoy en día, solo se venden novelas eróticas escritas por mujeres y leídas por mujeres. Argumenta que el sexo en la literatura es patrimonio femenino. Yo, en ese momento, en un ataque de testosterona, me comprometo ante el auditorio a romper ese arquetipo y decido adentrarme en el género. Inicio el proyecto con la inmersión de Mónica y Claudio en un universo donde la caricia ejerce de átomo de la pasión. Cada uno, por separado, nos ofrece sus sensaciones más íntimas desde la autorreflexión, donde la virilidad y la sensibilidad, la fantasía y la delicadeza, el riesgo y la sensualidad laten como dualidades compatibles, complementarias e imprescindibles.\r \r

¿Cómo definirías esta obra?

\r \r Hervideros nace como novela erótica, pero la vida destroza los deseos de los personajes y se transforma en un adictivo thriller.\r \r Un suicidio colectivo en una comuna hippy en el Lanzarote de 1978, un taller sobre filosofía tántrica en el barrio de Christiania en Copenhague en 1992 y un asesinato de una prostituta en la Ribera del Duero en 2007 conforman un triángulo de enigmas que explotan en Marbella en 2012.\r \r Hervideros crece esculpida sobre escamas cosidas por hilos invisibles, con complejidad estética y estructural, donde las pasiones carnales se narran en una intransferible primera persona y, en contraposición, la acción fluye en una descriptiva tercera persona.\r \r

¿Quiénes son los personajes y cómo son?

\r \r La protagonista, Mónica Povlsen, psicóloga y escritora de libros de empoderamiento femenino, se presenta como una mujer poliédrica, con muchas caras, tras sus múltiples experiencias vitales. Su personaje se inspira en esa psicóloga que conocí en la biblioteca. Desgraciadamente, ella murió poco tiempo después. Solo la vi un día, pero sin duda me regaló su alma impregnada en Hervideros.\r \r Claudio, un ilustre abogado acostumbrado a ganar, siempre va a por todas. Aficionado a prácticas sadomasoquistas, es un león por domar.\r \r Se conocen en el simposio Literatura: Violencia y Placer. A partir de ahí, empiezan su particular taller práctico. Tanto Monica como Claudio, a los cincuenta años, se precipitan a su particular edén sin prejuicios, al límite y sin límites.\r \r El equipo de policías de la comisaría de Marbella afronta la investigación de 2012 en una participación coral, donde las ambiciones particulares por el protagonismo en la resolución entorpecen el desarrollo. Son policías de carne y hueso, tres hombres y tres mujeres, que obran con lógica y tenacidad atormentados por una interrogante: ¿quién es en realidad Mónica Povlsen?\r \r

¿Qué temas tratas en el trasfondo de la obra?

\r \r La trama se bate, cara a cara, contra la esclavitud; la esclavitud de los personajes frente a sus pasiones; la esclavitud ante un pasado que se inserta como amenaza paciente, tal serpiente enroscada que te deja sin aire; la esclavitud atada a pretéritos compromisos cerrados insatisfactoriamente que te bloquean de por vida.\r \r

¿Cómo ha sido esta experiencia literaria?

\r \r Muy enriquecedora, aunque no haya dinero para pagar el tiempo ocupado en la creación. Quizás, porque escribir una novela —para su autor— no tiene precio.\r \r Durante los dos años y medio de escritura, mi prioridad se concentró en trasladar rigor, transparencia y fiabilidad a la trama y para ello me he autoexigido una tensión especial con los tiempos verbales.\r \r Además, me propuse llenar de frescura el texto, iniciando cada capítulo con un verso o una reflexión o trozo de canción ad hoc al contenido del episodio.\r \r

¿Qué has aprendido escribiendo este libro?

\r \r Espero haber crecido en mis habilidades como escritor. Me he esforzado en escribir con frases cortas y capítulos cortos; construir sobre los tiempos verbales precisos verdaderos vehículos de la credibilidad; ser incisivo e innovador en mis planteamientos, provocando constantemente la curiosidad del lector. Sobre todo, respeto su inteligencia y no le sorprendo con finales inverosímiles y rocambolescos que le llenen de frustración tras el esfuerzo de leer la novela.\r \r He potenciado mi documentación para ilustrar con matices los momentos históricos por los que transcurre la historia y, así, colorear con singularidades el desarrollo vital de los personajes.\r \r Por ejemplo, me sedujo profundizar en la vida en una comuna hippy, en los efectos de las drogas psicodélicas o en el papel del cultivo del carmín en las Canarias de los años 70. Me enamoré de Lanzarote; y César Manrique, el primer hippy y artista pop de la isla, ejerció de Celestina.\r \r

¿A qué público van dirigidas tus obras?

\r \r A un público adulto y maduro, sin complejos, dispuesto a embarcarse en sensaciones a flor de piel y a tensiones de una trama policial que cimbrean su inteligencia. Quiero romper los tópicos sobre las preferencias de los lectores: novelas románticas o eróticas, para chicas, y thrillers laberínticos, solo para género masculino. ¿Qué público diana hará suyo un thriller azotado por la sensualidad? ¿Hervideros es más novela erótica o novela de suspense? Dejemos que el lector o la lectora decida.\r \r

¿Cómo crees que ha sido tu evolución como escritor?

\r \r No soy yo el más adecuado para contestar esta pregunta. Me considero un escritor de ideas más que de técnica. Mis límites literarios me atenazan, mientras mi osadía y mi descaro me lanzan a la arena; así describo mi eterna batalla interior.\r \r

¿Cuál ha sido el mayor reto a la hora de llevar a cabo este trabajo?

\r \r Penetrar en la mente de la mujer a la hora de vivir, sentir e interpretar su sexualidad.\r \r

¿Te sirve algún método de escritura?

\r \r Me sirvo de mis diagramas, tipo patas del pulpo. Cada personaje o trama independiente avanzan por cada pata hacia la cabeza y, al final, todo se expulsa con la suficiente tinta negra que emborrone la historia, seduzca al lector, solicite su protagonismo y le sume a la investigación.\r \r

¿Qué te gustaría conseguir en el público lector?

\r \r Que se convierta en embajador de Hervideros y que al final me pregunten: ¿para cuándo la próxima?\r \r Termina la frase. Caligrama es…

\r \r El aliado ideal para editar tu novela.\r Hervideros se ha engrandecido gracias a un pormenorizado informe editorial, a una pulida corrección ortográfica y a una cuidada maquetación, donde los distintos momentos narrativos se diferencian potenciando el texto.\r \r Preguntas rápidas

\r \r EL ÚLTIMO LIBRO QUE TE HA GUSTADO:

Independencia, de Javier Cercas.\r \r UN LIBRO QUE QUIERAS LEER:

Ulises, de James Joyce.\r \r UNA CANCIÓN O PIEZA MUSICAL COMO BANDA SONORA DE TU OBRA:

\r \r Hervideros cuenta con su propia banda sonora en Spotify, BS Hervideros.\r \r Donde la música de los 70 cobra especial protagonismo y Bob Dylan, con su Blowin" in the wind, de abanderado.\r \r UNO DE TUS AUTORES PREFERIDOS:

Gabriel García Márquez, maestro orfebre de la construcción sintáctica en Crónica de una muerte anunciada.\r \r UNA DE TUS AUTORAS PREFERIDAS:

Almudena Grandes, por su capacidad para describir las emociones, los tormentos y la doble cara de los personajes.\r \r UNA FRASE DEL LIBRO Hervideros:

\r \r «Huyo de las aguas mansas, búscame en el abismo».

JAM

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JAM, autor de Hervideros — Caligrama