Caligrama
Entrevistas

Hélène LalouetteUna vida nada común

21 de mayo de 2025

¿Cuándo emprendiste la aventura literaria?

Este libro comenzó a gestarse en mi cabeza cuando tenía apenas 14 años. Escribo desde los seis, casi desde que aprendí a juntar letras, pero durante mucho tiempo no me atreví a publicar. El miedo a ser juzgada o a no estar a la altura me paralizaba. Aun así, la escritura siempre fue mi refugio, mi forma de entender el mundo. Esta novela es, en realidad, una promesa que me hice a mí misma hace años… y que por fin me atreví a cumplir.

¿Por qué escribes?

Porque lo amo. Escribir, observar, crear historias… es mi forma de respirar. Me relaja, me hace soñar y, sobre todo, creo que a través de lo que vemos y aprendemos podemos dejar una huella. Escribo para que las historias vividas no se pierdan, para que otras generaciones puedan recordarlas, sentirlas y, quizá, entender un poco mejor de dónde venimos.

¿Cómo surge el libro Una vida nada común?

La semilla se plantó hace muchos años, pero fue una frase la que encendió la chispa definitiva: “Debes escribir un libro y contar lo que piensas… todos nos quedamos obnubilados cuando lo haces”. Me lo dijo un amigo, en una conversación cualquiera, pero sus palabras se me quedaron grabadas. Fue entonces cuando decidí dejar de guardar mis escritos en silencio y empezar a darles forma. Así nació este libro: como una forma de contar lo que, hasta ahora, solo compartía en voz baja.

¿Cómo definirías esta obra?

Es una aventura de vida. Un viaje emocional, lleno de preguntas, giros inesperados y momentos que dejan huella. No es solo una historia; es una forma de mirar el mundo, de enfrentarse a él y de encontrar sentido en lo cotidiano. Cada página respira esa mezcla de incertidumbre y valentía que todos, en algún momento, hemos sentido.

¿Quiénes son los personajes y cómo son?

La novela está poblada de personajes, tanto principales como secundarios, porque cada capítulo transcurre en una época distinta, con historias que se entrelazan entre sí. Cada uno tiene su papel, su voz y su manera particular de habitar el mundo. Son personajes de lo más variopinto, con orígenes y trayectorias de vida muy diferentes, cada uno en busca de algo. No hay buenos ni malos: hay miradas, decisiones y contextos. He intentado no juzgar a ninguno, porque no se trata de eso, sino de mostrar cómo influyen en nosotros los medios en los que crecemos, lo que nos toca vivir y las herramientas que tenemos para interpretar —y afrontar— la vida.

¿Qué temas tratas en el trasfondo de la obra?

El eje central es cómo nuestras decisiones —grandes o pequeñas— marcan el rumbo de la vida. También abordo una idea que me parece fundamental: que el éxito no tiene una única forma, ni un mismo significado para todos. Cada persona lo vive y lo busca de manera distinta, según su historia, sus heridas, sus sueños. En el fondo, la novela habla de eso: de elecciones, de caminos, y de lo que cada uno considera valioso en su viaje.

¿Cómo ha sido esta experiencia literaria?

Sorprendente y profundamente enriquecedora. Escribir este libro ha sido como mirarme en un espejo que no siempre devuelve la imagen que esperas, pero sí la que necesitas ver. Me ha desafiado, me ha emocionado y, sobre todo, me ha conectado con partes de mí que tenía olvidadas. No imaginaba todo lo que iba a remover en mí… y en quienes lo han leído. Ha sido, sin duda, un viaje transformador.

¿Qué has aprendido escribiendo este libro?

He aprendido que las palabras tienen un poder inmenso y que hay que saber medirlas, usarlas con intención. Escribir esta novela me ha obligado a detenerme, a observar mis propios pensamientos, a cuestionarlos. Me ha llevado a mirar hacia atrás, a reconstruir y dar sentido a mi historia y a la de los míos. Pero también me ha servido para entender mejor mi presente y transformarlo. Ha sido un acto de memoria… y de conciencia.

¿A qué público van dirigidas tus obras?

Mis obras están dirigidas a cualquier persona curiosa, que atraviesa la vida con la mecha encendida, sin miedo, superando obstáculos y aprendiendo de cada capítulo vivido. A quienes respiran energía positiva y caminan con paso firme. Ahora soy consciente de que mi libro resonará especialmente entre mentes multiculturales, apasionadas por los viajes e inquietas. Será una lectura que amarás o que odiarás, pero que, sin duda, no dejará a nadie indiferente.

¿Cómo crees que ha sido tu evolución como escritor?

Ha sido un proceso de aprendizaje constante. Al principio, no sabía si sería capaz de publicar una novela, pero, sorprendentemente, cada día me fue gustando más y disfrutando más del proceso. La historia comenzó a fluir por sí sola, sin momentos de bloqueo, lo que me resultó asombroso, divertido y, sobre todo, enriquecedor. Esta experiencia no solo me permitió crecer como escritora, sino que también fue una forma de sanación personal, un recordatorio constante de que somos capaces de alcanzar lo que nos proponemos.

¿Cuál ha sido el mayor reto a la hora de llevar a cabo este trabajo?

El mayor reto fue sin duda la investigación sobre el contexto histórico y cultural de cada época y país en el que se desarrollan las historias. Además, dotar a los personajes de su propia personalidad, de una autenticidad que los hiciera únicos, fue todo un desafío. Intenté abarcar la mayor cantidad posible de personalidades humanas, explorando las distintas situaciones que una persona puede enfrentar en la vida y cómo las decisiones que tomamos, junto con el momento en que vivimos, pueden influir de manera crucial en nuestro camino.

¿Te sirve algún método de escritura?

Para mí, la clave está en el ambiente. Necesito estar en mi lugar de trabajo, en silencio, rodeada de bonitas vistas, y, por supuesto, con ropa cómoda. Eso me ayuda a estar relajada y concentrada. No sigo un método rígido, pero me gusta escribir en bloques, dejando que las ideas fluyan, sin presiones. Cada vez que encuentro ese espacio ideal, las palabras parecen llegar solas.

¿Qué te gustaría conseguir en el público lector?

Me gustaría que los lectores no se quedaran solo con su propio punto de vista, sino que pudieran valorar otras perspectivas, otras alternativas. Quiero que se sorprendan, se diviertan y, sobre todo, se entretengan mientras reflexionan sobre las decisiones que tomamos en la vida. Si mi obra puede ayudar a alguien a ver las cosas desde otro ángulo o a tomar una decisión importante, entonces habrá merecido la pena. Si consigo influir positivamente en un solo lector, eso será más que suficiente. Termina la frase. Caligrama es…

(de la palabra francesa calligramme

) es un poema visual, una frase o un conjunto de palabras cuya disposición en el espacio busca formar una figura relacionada con el contenido del poema. En este tipo de obras, la tipografía, caligrafía o texto manuscrito se organiza de manera que crea una imagen visual, fusionando arte y palabra en una misma expresión. Preguntas rápidas

EL ÚLTIMO LIBRO QUE TE HA GUSTADO: Dame cobijo bajo tus alas de Chana Diana Hager. UN LIBRO QUE QUIERAS LEER: Cisnes salvajes de Jung Chang. UNA CANCIÓN O PIEZA MUSICAL COMO BANDA SONORA DE TU OBRA: Una canción para cada capítulo; no podría elegir solo una. Si tuviera que escoger, sería Now We Are Free, una composición que, para mí, refleja la lucha interna a través de un lenguaje del alma. UNO DE TUS AUTORES PREFERIDOS: Escribir no depende del género, sino de la sensibilidad, la empatía y la capacidad de expresión. No tengo un único autor o autora favorita, sino que muchos han influido en mi escritura. Si tuviera que quedarme con uno, probablemente elegiría a Jane Austen. UNA DE TUS AUTORAS PREFERIDAS: - UNA FRASE DEL LIBRO Una vida nada común: «Una vida, una historia, un futuro por descubrir. Una aventura única que no dejará a nadie indiferente».

Hélène Lalouette

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Hélène Lalouette, autora de Una vida nada común — Caligrama