Gemma BlancasDríade
4 de noviembre de 2025
¿Cuándo emprendiste la aventura literaria?
Comenzó en el momento en que decidí dejar de escribir solo para mí y empecé a hacerlo con la intención de compartir todas las historias que daban vueltas en mi cabeza. No fue algo planeado, fluyó en mi la necesidad de escribir con propósito y compromiso.
¿Por qué escribes?
Escribo porque me hace feliz hacerlo. Durante mucho tiempo fue una afición, algo que hacía cuando podía, sin pensar demasiado en ello. Pero con el tiempo se convirtió en mucho más. Escribir es mi manera de desconectar del ruido y conectar conmigo misma. Me da paz plasmar en palabras todo lo que mi mente imagina. Es equilibrio, pero también disciplina.
¿Cómo surge el libro Dríade?
Dríade no nació de una idea concreta, era una historia que llevaba tiempo en mi cabeza. Todo un mundo que fue evolucionando y tomando forma poco a poco, hasta que un día decidí sentarme a ordenarlo. Y al hacerlo, todo empezó a fluir y a encontrar su lugar. Ha sido fascinante ver como la historia crecía y los personajes iban cobrando fuerza, como me seducían y se convertían en parte de mi día a día. En algunos momentos sentí que vivía en un universo paralelo.
¿Cómo definirías esta obra?
Es una historia de vínculos, poder y destino. Una fantasía emocional que habla de lo que nos une y de lo que somos capaces de hacer por quienes amamos. Al mismo tiempo, intenta rescatar el romanticismo; no sólo el amor romántico, sino esa forma de mirar la vida con libertad, emoción, con entrega. Con el deseo de hacer algo por los demás, de poner nuestras habilidades al servicio de otros, y de dejar que el otro escoja, incluso cuando sabemos que sus elecciones pueden ser equivocadas.
¿Quiénes son los personajes y cómo son?
Los que más fuerza tienen son, sin duda, Eryn y Koedman. Ambos parten desde la pérdida. Eryn es sensible y fuerte al mismo tiempo, un poco impredecible y muy cabezota. Poco a poco va descubriendo quien es, y el vínculo que la une a algo mucho más grande que ella. Evoluciona a través del dolor, pero también del amor que se niega reconocer. Koedman, en cambio, representa el peso del deber, la contención y el misterio. Es un personaje intenso, marcado por las decisiones que ha tenido que tomar y por las que le han sido impuestas. Entre ellos existe un vínculo que los une, los enfrenta y los transforma. Y alrededor de ambos, otros personajes que aportan matices – lealtad, sabiduría, ambición, dolor-, nadie está ahí por casualidad.
¿Qué temas tratas en el trasfondo de la obra?
Creo que en Dríade los temas se entrelazan igual que los vínculos entre sus personajes. Hablo de emociones muy humanas, y a veces difíciles de aceptar, como el miedo, la culpa, o los celos. Hay generosidad, respeto y silencios que pesan tanto como las palabras. Me gusta pensar que es una historia sobre los lazos visibles e invisibles: los que heredamos, los que elegimos y los que nos transforman.
¿Cómo ha sido esta experiencia literaria?
Ha sido una experiencia intensa, como atravesar un bosque: a veces con claridad, otras entre sombras. Me ha enseñado a confiar en mí, a fluir con lo que llega, pero también a tener disciplina y estructura. Escribir Dríade ha sido aprender a perderme y encontrarme al mismo tiempo.
¿Qué has aprendido escribiendo este libro?
Un montón de cosas que ahora ya forman parte de mi proceso de escritura, he aprendido a estructurar una historia de principio a fin, a dar carácter y poner a prueba a mis personajes, a llevarlos al límite para que evolucionen. A limar manías narrativas, a no enrollarme con descripciones interminables, saber donde parar… podría seguir.
¿A qué público van dirigidas tus obras?
Sin duda, es una obra dirigida a un púbico joven-adulto, a lectores que disfruten de la fantasía, pero también de las emociones complejas y los conflictos humanos. Dríade es una historia para adultos, aborda temas duros, relaciones intensas y momentos que exigen cierta madurez emocional.
¿Cómo crees que ha sido tu evolución como escritor?
He pasado de escribir por impulso a escribir con propósito. Antes lo hacía por intuición, dejándome llevar, y ahora escribo con más estructura, con intención y con la seguridad de saber hacia donde quiero ir. He aprendido a construir con disciplina y algo de método, pero sin perder la esencia ni la emoción. Aún me queda mucho por evolucionar.
¿Cuál ha sido el mayor reto a la hora de llevar a cabo este trabajo?
El mayor reto ha sido saber donde poner el punto final. A veces cuesta decidir en qué momento una historia debe terminar, no alargarla más de lo necesario y dejarla respirar en el punto justo. Aprender a hacerlo a sido todo un ejercicio de contención y de confianza en la propia historia. Además, tratándose de una trilogía, era especialmente importante mantener el misterio y no dar más información de la necesaria.
¿Te sirve algún método de escritura?
Sí, me sirve estructurar bien la historia desde el principio y luego dividirla en capítulos. Necesito tener claro qué quiero contar en cada uno, aunque todo puede moverse y cambiar sobre la marcha. También necesito sentarme cada día frente al teclado sabiendo que parte de la historia voy a escribir; eso me ayuda a mantener el foco y fluir dentro del orden. Me gusta tener un mapa, pero también orientarme con brújula.
¿Qué te gustaría conseguir en el público lector?
Me gustaría despertar emociones en el lector, que mis personajes le generen sentimientos, sean los que sean, que no le dejen indiferente, y que disfrute tanto que no puedan parar de leer. Y que, al acabar, se quede con ganas de más. Eso sería un sueño. Termina la frase. Caligrama es…
una gran aliada en este proceso. Me ha permitido aprender, crecer y, lo más importante, que mi historia cobre vida convertido en un libro real. Preguntas rápidas
EL ÚLTIMO LIBRO QUE TE HA GUSTADO:
He disfrutado mucho con Elantris de Brandon Sanderson. Es pura magia. UN LIBRO QUE QUIERAS LEER:
Estoy empezando con La guerra de la Amapola de R. F. Kuang. UNA CANCIÓN O PIEZA MUSICAL COMO BANDA SONORA DE TU OBRA:
Sin duda Etne de Rore y Avery Bright. UNO DE TUS AUTORES PREFERIDOS:
¿Sólo uno? Edgar Allan Poe, Gabriel Garcia Marquez…. UNA DE TUS AUTORAS PREFERIDAS:
Margaret Weis, Úrsula K. Le Guin… se me hace difícil escoger solo una. UNA FRASE DEL LIBRO Dríade:
«El ulular se repitió como el eco en el vacío del aire. Así me sentía yo: vacía».

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