G GutiCuando las ovejas se convierten en lobos
24 de julio de 2025
¿Cuándo emprendiste la aventura literaria?
Todo comenzó cuando un amigo escritor me pidió ser lector técnico de una novela negra. Aquello me despertó un hambre por la escritura que nunca había sentido. Poco después, saliendo de la pandemia, empecé a dar charlas sobre Sanidad Financiera y ese mismo amigo, José Chacón, me dijo algo que cambió mi rumbo: «Esa charla es tu libro». Así nació mi primer libro en 2022: Desmintiendo a nuestros padres acerca del dinero.
¿Por qué escribes?
Escribo porque descubrí que las palabras son mi forma de dejar huella. Empecé compartiendo conocimiento, para ayudar a las personas en tema tan importante como son las finanzas personales o la educación para emprendedores, pero terminé contando una historia que exploran lo que somos en la sociedad actual cuando las luces se apagan. Escribo para provocar emociones y hacer preguntas incómodas.
¿Cómo surge el libro Cuando las ovejas se convierten en lobos?
Soy la tercera generación de policías en mi familia, mi abuelo lo fue, mi padre lo fue durante 45 años, mis hermanos lo fueron, y yo lo fui. Serví diez años en una unidad especial y vi de cerca el daño del narcotráfico. Muchos amigos y hermanos de uniforme siguen en esa lucha. Esta novela nace como un grito por quienes han sufrido el flagelo de las drogas, directa o indirectamente, y para poner sobre la mesa lo que la sociedad prefiere no mirar.
¿Cómo definirías esta obra?
Es una novela negra cruda, intensa, actual y profundamente humana. Una historia sobre el punto de quiebre, sobre lo que pasa cuando te cansas de ser víctima. No es solo un relato de crimen y narcotráfico, es una reflexión sobre la delgada línea que separa a la víctima del victimario, a la oveja del lobo. Habla de lealtades frágiles, de decisiones que marcan destinos y del precio que pagamos cuando la violencia se vuelve parte de nuestra sociedad.
¿Quiénes son los personajes y cómo son?
Los personajes son almas rotas por perdidas de seres amados, tratando de sobrevivir en un mundo que no da segundas oportunidades. Dalia, la protagonista, es compleja: una joven mujer que carga culpas y heridas, pero también una fuerza interior y con cualidades específicas que la empuja a romper cadenas. A su alrededor hay hombres y mujeres marcados por el dolor, el hambre de venganza de alguna forma. Un Lobo Alfa, invisible, siempre en las sombras, con ciertas cualidades especiales, inteligente, manipulador, frio y estratégico. Nadie es completamente bueno, nadie es completamente malo. Todos caminan sobre esa línea difusa donde las decisiones pueden salvarte… o condenarte.
¿Qué temas tratas en el trasfondo de la obra?
Más allá de una historia de narcotráfico y la violencia, la novela habla de lo que nadie quiere mirar: una sociedad hundida en las drogas directa o indirectamente, la corrupción silenciosa de los sistemas de justicia, las lealtades y la fragilidad humana ante el poder y el miedo. Explora la desesperación, la tristeza más profunda, y cómo el amor y la venganza pueden convertirse en la misma fuerza cuando el dolor es demasiado. Es una historia sobre el precio de la dignidad y la pregunta que todos evitamos: ¿Qué estarías dispuesto a hacer por alguien que amaste?
¿Cómo ha sido esta experiencia literaria?
Ha sido transformadora. Empezó como un reto personal al tratarse de un género diferente al que estoy acostumbrado, y terminó convirtiéndose en un viaje profundo hacia pasiones nuevas e interesantes. Escribir esta novela negra me obligó a enfrentar emociones que había guardado por años y a dar voz a historias que merecían ser contadas. Cada página fue una mezcla de catarsis y esperanza. Hoy puedo decir que esta experiencia no solo me hizo escritor de novelas, también me hizo más consciente del poder que tienen las palabras para desnudar verdades.
¿Qué has aprendido escribiendo este libro?
Aprendí que escribir no es solo contar una historia, es desnudar el alma. Este libro me enseñó que el silencio también habla, que las emociones no resueltas encuentran su camino en las palabras, y que detrás de cada página hay una parte de uno mismo que se libera. Tengo la esperanza que, aunque la literatura no cambia la realidad, pero puede abrir los ojos de muchos … y a veces, eso ya es un cambio enorme.
¿A qué público van dirigidas tus obras?
Mis libros están pensados para quienes buscan algo más que entretenimiento. Van dirigidos a lectores que disfrutan reflexionar, que se atreven a mirar la realidad sin filtros y a cuestionar las zonas grises de la condición humana y la sociedad. Personas que no le temen a las historias intensas, a las emociones crudas ni a las preguntas incómodas.
¿Cómo crees que ha sido tu evolución como escritor?
Siempre digo que ha sido como un tango: con su propio ritmo, con pausas y momentos de pasión en el instante justo. Empecé colaborando como lector técnico, después como charlista, transformé una de mis charlas en mi primer libro. Ahora, dar el salto a la novela negra ha sido un acto de pasional y aprendizaje, una forma de explorar lo más profundo de la condición humana. Cada paso me ha enseñado algo nuevo, y sé que este baile apenas comienza.
¿Cuál ha sido el mayor reto a la hora de llevar a cabo este trabajo?
El mayor reto fue equilibrar la realidad con la ficción. Tomar experiencias y emociones verdaderas sin caer en un relato testimonial, transformándolas en una historia que atrapara sin perder autenticidad. Además, escribir sobre temas tan crudos como el narcotráfico y implicó lidiar con recuerdos, silencios. Convertir todo eso en literatura fue un desafío emocional y creativo, pero también una experiencia liberadora.
¿Te sirve algún método de escritura?
Sí, uso una mezcla entre estructura y libertad. Me apoyo en métodos Agiles como el Kanban para planificar los capítulos y avanzar con claridad en el proyecto, pero al mismo tiempo dejo espacio para que los personajes respiren y me sorprendan. La escritura, para mí, es un equilibrio entre disciplina y emoción.
¿Qué te gustaría conseguir en el público lector?
Quiero que esta historia los sacuda, que no los deje indiferentes, ante un cáncer que está carcomiendo la sociedad: el narcotráfico. Que al cerrar el libro sigan pensando en lo que leyeron, que se cuestionen dónde están los límites entre el bien y el mal, y qué harían ellos en el lugar de mis personajes. No busco dar respuestas, busco encender preguntas que permanezcan mucho tiempo después de la última página.
Termina la frase. Caligrama es…
Sinónimo de confianza, acompañamiento y calidad. Un aliado que convierte los sueños en libros y las palabras en algo tangible, bello y eterno.
Preguntas rápidas:
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Una historia compartida, de Julia Navarro UN LIBRO QUE QUIERAS LEER:
Principios de Ray Dalio UNO DE TUS AUTORES PREFERIDOS:
Luis Zueco o David B. Gil UNA DE TUS AUTORAS PREFERIDAS:
Comparto amor por Julia Navarro, Matilde Asensi. UNA FRASE DEL LIBRO Cuando las ovejas se convierten en lobos:
«A veces, para vencer a los lobos… hay que convertirse en uno».

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