Blas Zubiría MutisDiario de la inutilidad cotidiana
1 de octubre de 2025
¿Cuándo emprendiste la aventura literaria?
Desde siempre. Tengo recuerdos vívidos de mi infancia, como cuando a los 10 años escribí un poema para mi madre, que luego declamé en mi colegio. También disfrutaba leyendo cómics e inventando historias frente al espejo. Sin embargo, considero que mi verdadero despertar literario ocurrió durante unas vacaciones de junio, cuando una compañera me prestó Cien Años de Soledad. Esa lectura me impactó profundamente, tanto que, poseído por la magia de una narración sorprendente, la leí tres veces seguidas. Desde entonces, la lectura y la escritura se han convertido en una constante en mi vida.
¿Por qué escribes?
Porque es vital. Se me impone. Una fuerza que me impulsa, algo que disfruto y padezco a la vez.
¿Cómo surge el libro Diario de la inutilidad cotidiana?
De manera consciente y honesta, no lo sé. Mis historias se gestan gradualmente hasta que se me imponen. En ellas, siempre exploro situaciones límite, intentando comprender la naturaleza humana, sus motivaciones, encrucijadas, y opciones ante circunstancias difíciles.
¿Cómo definirías esta obra?
Una novela que confronta situaciones límite en las relaciones humanas.
¿Quiénes son los personajes y cómo son?
Son tres hermanos, un padre moribundo, una esposa enferma y una joven amante. Son personajes complejos, profundamente humanos, que se enfrentan a dilemas morales, secretos inconfesables, pasiones intensas y posibilidades de redención.
¿Qué temas tratas en el trasfondo de la obra?
Mi obra es un caleidoscopio que se revela al lector a medida que avanza en la lectura. En el trasfondo, exploro las situaciones límite que enfrentamos los seres humanos, pero cada capítulo ofrece una pieza que el lector debe ir ensamblando y se centra en un sentimiento o experiencia particular: la rabia, la culpa, el oprobio, la pasión, el dolor, el desahogo y la redención.
¿Cómo ha sido esta experiencia literaria?
Vital. Ha sido un proceso lleno de momentos gratificantes, desafíos enormes y trabajo riguroso en una constante búsqueda por hallar el tono y el ritmo precisos para decir lo que deseo de la manera en que deseo decirlo.
¿Qué has aprendido escribiendo este libro?
Lo que aprendo cada vez que escribo: primero, dejar que la imaginación fluya sin restricciones; luego, permitir que la razón ordene ese caos creativo; y finalmente, lograr una síntesis dialéctica que, aunque no me deje completamente satisfecho, me permita cerrar la historia y compartirla con el mundo.
¿A qué público van dirigidas tus obras?
A los lectores que me quieran encontrar.
¿Cómo crees que ha sido tu evolución como escritor?
Como un viaje de descubrimiento permanente, similar a mi evolución como lector. He explorado diversas "geografías" literarias que me han enriquecido: la gran literatura latinoamericana antes, durante y después del Boom, los maestros universales de la narrativa y el teatro norteamericano, la vigorosa novela europea desde el siglo XIX en adelante, así como también esas geografía del genero que me han atrapado: el policial, la novela negra, el neopolicial latinoamericano, el terror o la literatura fantástica. En fin, ese mundo inagotable de la imaginación y la ficción que ha nutrido mi escritura.
¿Cuál ha sido el mayor reto a la hora de llevar a cabo este trabajo?
El de siempre: encontrar el tono y el ritmo adecuados para contar la historia tal como la siento y deseo transmitirla.
¿Te sirve algún método de escritura?
Mi método consiste en escribir mucho y dejarme llevar, en un inicio, por la fuerza de la imaginación. Luego, reviso, corrijo y ajusto hasta encontrar el tono y ritmo que la historia me exige.
¿Qué te gustaría conseguir en el público lector?
Lectores fieles que puedan confrontarse con las situaciones límite de mis personajes y que sientan que la ficcionalidad de la novela es una opción más, tan válida como cualquier otra, para entender la contingencia y complejidades de la vida. Termina la frase. Caligrama es…
una gran oportunidad de encontrar ese público lector. Preguntas rápidas:
EL ÚLTIMO LIBRO QUE TE HA GUSTADO:
Alex, de la tetralogía del comandante Camille Verhoeven escrita por Pierre Lemaitre. UN LIBRO QUE QUIERAS LEER:
el próximo que pienso escribir. UNA CANCIÓN O PIEZA MUSICAL COMO BANDA SONORA DE TU OBRA:
La sinfonía N° 9 de Gustav Mahler. UNO DE TUS AUTORES PREFERIDOS:
Siempre Jorge Luis Borges, siempre. UNA DE TUS AUTORAS PREFERIDAS:
Mariana Enríquez y sus cuentos de terror. UNA FRASE DEL LIBRO Diario de la inutilidad cotidiana:
«Ya todo es inútil. Hasta el acto mismo de escribir. No tiene sentido seguir dejando constancia de la inutilidad cotidiana».

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