Caligrama
Entrevistas

Tarik K. MontoroBríd

29 de agosto de 2023

¿Cuándo emprendiste la aventura literaria?

Con ocho años gané mi primer concurso de redacción obteniendo una modesta pelota como recompensa. Cuando me la entregaron, se me quedó grabada la sensación de haber hecho algo maravilloso, igual que si un interruptor en mi interior me dijera: “Tarik, esto se te da muy bien. Sigue por ahí”. Desde entonces, he escrito muchas historias para compartir y publicar y también otras más personales, dirigidas a mis seres queridos.

¿Por qué escribes?

Porque mi imaginación puede ser plasmada y transmitida al mundo a través de las letras, haciendo que mis palabras se transformen en una sucesión de experiencias que alumbre de color el alma de los lectores.

Si el público disfruta con mis creaciones, yo siento una felicidad en mayúsculas.

¿Cómo surge el libro Bríd?

Bríd surge como un desafío inspirador. No sé cómo funciona la mente de otros creativos, pero a la mía vienen personajes de no sé dónde y conversan conmigo cuando estoy en silencio frente al teclado. Los veo con claridad en mi interior. Y Bríd se presentó fulgurante, con mucha fuerza y por sí sola. Ella me ha dictado su epopeya, me ha contado su deber, su lucha, la dureza de su bagaje y el amor que atesora “En esta vida y en la otra”. Estoy muy orgulloso de Bríd; de nuestra “Centinela Roja”. Y creo que ella también lo está de mí porque me ha sonreído un par de veces.

¿Cómo definirías esta obra?

La definiría como una novela de luz, acción y suspense. Apocalíptica, atrevida, genuina, mística y, ante todo, original. No existe nada igual ni parecido; estoy convencido.

¿Quiénes son los personajes y cómo son?

El protagonismo se centra en Bríd, una mujer de veintiún años incomprendida y muy intuitiva que no para de meterse en líos con la justicia por razones que solo ella logra entender. Después, tenemos otros personajes como Zita, Lizzy o Grace, que, en conjunto, representan de manera extraordinaria la fortaleza que siempre he admirado en las mujeres de mi entorno.

También tenemos personajes masculinos cuya relevancia es fundamental en el entramado. Son esenciales, insustituibles e igual de importantes que las mujeres. Por ejemplo, tenemos a Stuart, un psicólogo experto en hipnosis regresiva que establece con Bríd una amistad indefinida en la distancia generacional. Esta relación será de gran importancia para ella porque guiará el rumbo de su destino a golpe de lealtad y cariño.

Y es que, aunque Bríd sea una persona solitaria y siempre haya sido rechazada en su infancia y persista abandonada a la inclemencia de una vida miserable, juntos lograrán establecer un vínculo afectivo para averiguar y escarbar más sobre su “pasado”. Así, en esa búsqueda, emergerá el recuerdo de Sans, el “hombre” por el que resuenan sus latidos más íntimos. El otro protagonista de esta novela. El amor imposible de su vida anterior.

¿Qué temas tratas en el trasfondo de la obra?

Hay muchos y todos son delicados, pero lo hago desde un enfoque múltiple, respetando las premisas de cualquier clase de pensamiento.

Uno de los aspectos más llamativos que abordo en este libro es la especulación sobre explicaciones que atañen a nuestras condiciones sociales y particulares en lo que viene siendo esta lotería llamada vida. Lo hago desde una visión constructiva y positiva, defendiendo lo que pienso: que las adversidades que encaramos son en realidad las condiciones propicias para empujar nuestros propósitos superiores.

Por otro lado, la cuestión ambigua de la fe y la indagación sobre alguna clase de divinidad, o como yo lo llamo en estas novelas, El Orden, también acapara parte de las reflexiones en el diálogo de los personajes, que se ven arrojados a situaciones reveladoras en las que defenderán sus posturas como ateos, agnósticos o creyentes. Por tanto, existe un debate enmascarado al respecto, con indicios y paradojas que os hará pensar en asuntos como la reencarnación, los protectores espirituales, el destino, la posibilidad de vida extraterrestre, la eterna lucha entre el bien y el mal, el libre albedrío y otros temas interesantes. Todos mezclados en un tejido de acción trepidante y emociones vertiginosas.

¿Cómo ha sido esta experiencia literaria?

Ha sido un auténtico placer, pero tampoco quiero omitir que me ha llevado miles de horas de duro trabajo, de ausencias y sacrificios. Con todo, estoy encantado y todavía no salgo de mi asombro por haber confeccionado una obra literaria tan encantadora y especial. Tan distinta.

¿Qué has aprendido escribiendo este libro?

He aprendido a valorar las circunstancias que disfrutamos en la actualidad. Porque después de una situación tan apocalíptica como la pandemia que tuvimos, una invasión alienígena ya no resulta tan descabellada. Visto lo visto, cualquier cosa podría llegar a pasar en este mundo en el que la ficción siempre se ve ridiculizada con el tiempo. Eso sí, solo espero que, si un día tenemos la mala fortuna de padecer algo así, Bríd se encuentre entre nosotros para ayudarnos. La necesitamos.

¿A qué público van dirigidas tus obras?

Yo escribo para adultos, más que nada por la complejidad de los temas que subyacen en mis novelas. No obstante, una persona joven acostumbrada a la lectura siempre podrá presumir de un plus de lucidez. Leer nos hace vivir muchas vidas y esa es una inmensa ventaja hoy en día. Por eso pienso que no debería defraudar ni a unos ni a otros. Además, hay una desmesurada cantidad de aventura, suspense, acción, romance y ficción para descubrir entre sus páginas.

Con estos ingredientes, procuro revivir la juventud en los mayores y consigo hacer sentir más maduros a los jóvenes.

¿Cómo crees que ha sido tu evolución como escritor?

Estoy puliéndome cada día, lo tengo claro. Es mi objetivo. Yo no pretendo ser mejor que nadie, solo quiero ser mejor de lo que soy. Y creo que lo estoy consiguiendo con esfuerzo y dedicación, con la sana mentalidad de aprender y superarme en cada renglón de palabras que escribo, exponiéndome a cualquier clase de crítica. Porque escribir y publicar es un acto de desnudez en sí mismo y también un signo de valentía en muchos aspectos.

¿Cuál ha sido el mayor reto a la hora de llevar a cabo este trabajo?

El mayor reto ha sido envolver de credibilidad las invenciones. Hacer plausible el contexto imaginario ha sido lo más difícil de todo. Lo que yo hago para justificar la posibilidad de realidades ilusorias es conectar situaciones cotidianas que suelen pasar inadvertidas con vivencias fantasiosas inventadas, otorgando de esta forma una sustentación racional en el proceso narrativo. Procuro añadir toques de sorpresa para que el público exclame: —¡Caramba! Lo que le ocurre a Bríd tiene un halo de verdad. Esto… ¿Podría llegar a ser cierto?

¿Te sirve algún método de escritura?

Mi método es sencillo: disciplina y constancia. La dedicación me centraliza en el manuscrito, y el perfeccionismo, aunque me haga revisar el texto miles de veces para que suene a melodía, termina por dar la excelencia que los lectores merecen por su desembolso.

Nunca entregaría una novela que no tuviera el máximo de mi esfuerzo en su desarrollo y detalle. Y para eso, hay que sentarse a escribir, examinar y evaluar el proyecto a cualquier hora del día o de la noche, documentarse muchísimo, entrevistarse con los mejores expertos y acudir a las fuentes más valiosas de información para empapar el manuscrito de veracidad; de testimonios fidedignos. Así lo hago yo.

¿Qué te gustaría conseguir en el público lector?

En esta industria tan competitiva y con tantos títulos disponibles, hay que ser muy exigente y dar bastante más de lo cualquiera pueda esperar de ti. Dejar la huella de una protagonista inolvidable y la sobrecogedora sensación de disfrutar de algo distinto a todo, se ha convertido en mi consigna. Es la razón por la que me he estrujado los sesos al escribir esta novela.

Y, respondiendo a la pregunta, me gustaría contagiar las emociones de Bríd, sus llamativas escenas heroicas, provocar sonrisas, lágrimas entrañables, dolor constructivo, palpitaciones de tensión, reflexiones profundas, ternuras insospechadas, excitaciones carnales, dudas existenciales, amor en todas sus formas, misterios, alegrías y más que nada… Muchísima felicidad.

En definitiva, cautivar a los lectores con la personalidad de una mujer increíble, una guerrera implacable. Luchar junto a Bríd “La centinela roja”.

Termina la frase. Caligrama es…

La puerta del éxito literario.

Preguntas rápidas

EL ÚLTIMO LIBRO QUE TE HA GUSTADO:

SOL NEGRO, de Laura Tarragó.

UN LIBRO QUE QUIERAS LEER:

El próximo de Manel Loureiro.

UNA CANCIÓN O PIEZA MUSICAL COMO BANDA SONORA DE TU OBRA:

“Une Belle Histoire”, interpretada por Eva sur Seine.

UNO DE TUS AUTORES PREFERIDOS:

Mi perfecto maestro italiano y mi mayor referente literario. Mi añorado y querido, Luca di Fulvio; que en paz descanse.

UNA DE TUS AUTORAS PREFERIDAS:

Mi admirada y célebre, María Oruña.

UNA FRASE DEL LIBRO Bríd:

Caminaba a paso lento entre sus guardianes, que iban dejando fluir el li?vido resplandor de la madrugada mientras ella asimilaba la realidad que le estaba tocando vivir. «Entidades del bien. Entidades del mal», simplificó en su deducción.

El rompecabezas iba encajando…”

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