María Utrilla JulveEl reclamo del agua
23 de abril de 2024
¿Cuándo emprendiste la aventura literaria?
Empecé a los veinte años; escribí una novela de acción con subtrama romántica que pensaba guardar para mí y los amigos más cercanos. Sin embargo, esa novela acabó en manos de ciertos colegas del mundo editorial, que me animaron a publicarla. Una vez lo hice, empecé a conocer a lectores, los vi muy entusiastas y algunos me preguntaban si ya tenía algún otro libro en camino. Fue una experiencia muy positiva que me animó a dejar de guardar mis textos en cajones para compartirlos con los demás.
¿Por qué escribes?
Es difícil de explicar. Creo que a muchos lectores nos ocurre algo curioso: a veces, entre todas las novelas que leemos echamos en falta alguna que aún no se ha escrito y pensamos «me encantaría que hubiera un libro sobre este tema». Otras, cogemos una novela con unas expectativas muy concretas y descubrimos que la historia no tenía nada que ver con lo esperábamos, que quizá nuestra idea fuera más interesante.
Supongo que es ahí dónde surge el impulso de escribir una novela o un relato. Siempre hay una historia que te gustaría contar, o un tema al que puedes aportar una visión propia.
¿Cómo surge el libro El reclamo del agua?
Este libro surgió entre 2020 y 2021, momento en el que, aún en plena pandemia, empecé a leer más de lo habitual, en especial ciertos géneros que había dejado a un lado: retomé las novelas fantásticas, los ensayos de historia medieval y de folclore centroeuropeo, incluso los cuentos populares. También traduje un par de leyendas escandinavas. De todo aquello surgió el germen de una novela de fantasía, con un poso de esas leyendas y relatos –casi todos de Escocia, Islandia y Dinamarca– que tanto me habían atrapado en esos malos momentos.
¿Cómo definirías esta obra?
Lo definiría como un cuento de hadas de oscuro, como lo eran los cuentos de hadas tradicionales; una historia de viaje iniciático, de lealtad, aventura y descubrimiento.
¿Quiénes son los personajes y cómo son?
A diferencia de otras novelas fantásticas de inspiración medieval, los personajes de esta historia no pertenecen a la nobleza; son plebeyos, personas que deben esforzarse para subsistir y que en ocasiones pertenecen a los estratos más bajos de su sociedad. No luchan para conseguir una corona –un objetivo muy entretenido para una novela de fantasía, por qué no decirlo–, lo hacen para proteger su hogar y a los suyos.
En líneas generales son valerosos y proactivos, si bien están llenos de incertidumbres y no son capaces de resolver por sí solos todos los conflictos que se les presentan. La primera lección que deben aprender es que necesitan colaborar entre ellos para superar sus límites, que es el apoyo de los demás el que los hace poderosos.
¿Qué temas tratas en el trasfondo de la obra?
Uno de los temas principales es el del afecto como fuente de coraje; en ocasiones nos sentimos incapaces de enfrentar un reto, hasta que una persona a la queremos se encuentra en peligro. Es entonces cuando descubrimos que tenemos muchos más recursos de los que imaginábamos, que el valor no consiste en la ausencia de miedos, sino en la voluntad de superarlos.
Pero quizá el motor principal de esta historia surgió de una pregunta: ¿de dónde vienen todos esos cuentos y leyendas populares que conocemos? ¿En qué se inspiraron sus creadores? El relato oral –y sus transcripciones– es un tema que encuentro fascinante y siempre me ha divertido pensar que hay un germen de realidad en todos ellos. Por eso me propuse escribir una novela que les diera un origen, una razón de ser y una profundidad mayor de la que les conferimos.
¿Cómo ha sido esta experiencia literaria?
Fue muy terapéutica, puesto que me permitió evadirme durante los últimos coletazos de la pandemia, pero también algo desafiante: nunca había abordado una trama tan extensa, con tantos personajes. Tuve que recurrir a estrategias narrativas del todo nuevas para mí y pulir otras con las que ya contaba.
¿Qué has aprendido escribiendo este libro?
He aprendido que algunos proyectos crecen más de lo que habías planeado o cambian de rumbo. Lo que iba a ser una novelita ligera se convirtió en una historia mucho más extensa y compleja, que ha requerido un trabajo y esfuerzo mayores que cualquiera de mis otros libros. Pero con ella he reconectado con temas significativos que nunca había tratado, y he descubierto un género nuevo con el que me he divertido mucho.
¿A qué público van dirigidas tus obras?
Mi objetivo ha sido siempre crear novelas que resulten atractivas tanto al público juvenil como a uno más adulto. Resulta un poco complicado a veces, pero hay temas que nos conmueven y preocupan durante toda la vida, aunque nuestra visión de ellos cambie con el tiempo. Creo que los lectores que disfrutan de las tramas de suspense se lo pasan muy bien con mis novelas, y en el caso concreto de El reclamo del agua serán los aficionados a las historias fantásticas y leyendas medievales los que la encontrarán más atrayente.
¿Cómo crees que ha sido tu evolución como escritora?
Un poco caótica; he escrito novela de acción, un suspense cercano al terror, tramas románticas y fantasía. Otros autores me han advertido que no es lo ideal cambiar de género a menudo hasta que no seas conocido, porque puedes confundir a los lectores en el proceso, pero siempre he querido probar historias distintas, ver cómo me defendía en cada caso y en qué registro me sentía más cómoda.
Con esta última novela he salido de la zona de confort en muchos aspectos: nunca me había enfrentado al famoso Worldbuilding o construcción de un mundo fantástico, la creación de atmósferas y personajes ha sido muy distinta aquí. Y, sin embargo, he podido mantener el suspense con el que ya estoy familiarizada. Me siento bien en este género y creo que podría seguir en esta dirección.
¿Cuál ha sido el mayor reto a la hora de llevar a cabo este trabajo?
El mayor reto ha sido su entramado; se trata de una novela casi coral en la que convergen distintas tramas secundarias. Esto supuso un gran trabajo en cuanto a la creación de los personajes y sus relaciones entre sí. Cada uno de ellos tenía un peso distinto en la historia, un momento concreto en el que intervenir o un detalle que aportar. Fue complicado hilar todos esos elementos en una misma dirección, pero también muy divertido conforme la historia empezaba a cobrar forma.
¿Te sirve algún método de escritura?
Siempre necesito una idea general de la novela que quiero contar antes de sentarme a escribir; para entonces ya sé cuál será su desenlace y qué personajes van a intervenir. Cuando tengo una idea suelo dedicar unos cuantos días a darle forma, tomo algunas notas y no es hasta que he conseguido algo parecido a un armazón de la trama completa que empiezo a redactar. Una vez sabes lo que vas a contar puedes permitirte improvisar un poco o reconducir algunos detalles sobre la marcha.
Admiro mucho a los autores que son capaces de dejarse llevar por una idea y que construyen sus historias conforme las escriben, porque yo no podría hacerlo. Mi método suena mucho menos emocionante, pero necesito el mapa completo para saber a dónde voy.
¿Qué te gustaría conseguir en el público lector?
Me gustaría que sintiera esa emoción que experimentamos de niños –y no tan niños– cuando nos cuentan un cuento nuevo o una historia de miedo, que consiguieran evadirse de sus realidades durante un buen puñado de horas y cerraran el libro con el sabor de boca que deja un buen viaje.
Termina la frase. Caligrama es…
una oportunidad de aprender acerca de tu modo de crear historias, mejorar tus habilidades de la mano de profesionales y conectar con nuevos lectores.
Preguntas rápidas
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Érase una vez la taberna Swan de Diane Setterfield
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UNA CANCIÓN O PIEZA MUSICAL COMO BANDA SONORA DE TU OBRA:
Running with the Wolves de Aurora
UNO DE TUS AUTORES PREFERIDOS:
George R.R. Martin
UNA DE TUS AUTORAS PREFERIDAS:
Ana María Matute
UNA FRASE DEL LIBRO
El reclamo del agua
: «Hay más poder en las palabras del que los humanos les concedéis».

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