ENTREVISTA A JULIÁN LAGULLÓN ESCAMILLA

1.¿Cuándo tuviste conciencia de tu vocación literaria?

En mi primera juventud -ahora llevo acumuladas algunas más- ya sentía la necesidad de expresarme tanto por medio de la escritura como del dibujo o la pintura. Hasta que algunos pensamientos o sentimientos no quedaban plasmados, mi mente no descansaba y sigue sin hacerlo en ese mismo sentido. Ahora la escritura se ha convertido en mi primer medio de expresión, en el que comencé con poesía principalmente.

2.¿Cómo surge Como la espiral de un nautilus?

El germen fue el relato del mismo título. Una mañana de verano de hace unos años me vino la idea y comencé a escribirlo muy animado, pero sin pensar ni pretender que sería la cabecera de mi primer libro. Lo normal es que hubiese quedado dormido y arrinconado en un estante junto a otros que tenía y tengo, pero en esta ocasión lo pasé al ordenador e hice lo mismo con alguno de sus hermanos mayores y otros que he ido alumbrando. Me decidí también a entregar fotocopias a familia y algunas amistades. Probablemente así habría quedado la cosa de no ser porque un día, al volver del Club de lectura de la Biblioteca Miguel Hernández de Villena, me comentó Mari Carmen, mi mujer, que José Carlos, un ávido lector del Club a quien no conocía, le dijo que si podía leer mis historias. Se las hice llegar y le gustaron, así que, con mi permiso, las llevó a la directiva del Club, se puso Virtudes en contacto conmigo y me propuso seleccionar algunos relatos para hacer fotocopias y repartirlas entre los lectores, pues sería la obra del mes que luego comentarían en un encuentro con el autor. Este encuentro fue muy grato y bastante elogioso. Se trataba de personas con las que, en general, no tenía relación familiar ni de amistad y esto fue lo que me animó a hacer llegar mis escritos a un público más amplio mediante este libro. Cómo anécdota, en la encuesta del Club votaron como el título más original de los relatos a Como la espiral de un nautilus.

3.¿Sobre qué temas reflexionan estos relatos?

Como son variados, en pinceladas se tocan muchos y espero que sin desafinar demasiado. Cito algunos: La constante evolución, el dinamismo y el misterio o milagro de la vida; ponerse en la piel de otro ser; el tiempo y las indecisiones; los miedos y amenazas que interna o externamente nos acechan, y algunos otros que procuro tratar con un punto de originalidad y de humor.

4.¿Eliges los temas previamente o te van sorprendiendo a medida que construyes la trama?

En mis relatos, rara vez el tema es previo. Surge la idea y la voy trabajando sin analizar si estoy tocando un asunto u otro. Lo que procuro inicialmente es que la historia me diga algo o me atrape sin pensar en un significado más profundo, como cuando un niño se sumerge en un cuento ajeno a sus posibles significados. Posteriormente me voy percatando del tema o temas que subyacentemente aborda el relato y trato de reforzarlos, o no, aunque es probable que los lectores tengan otra percepción que no tiene por qué ser menos certera que la del autor.

5.¿Qué tipo de personajes habitan tus relatos?

Salvo excepciones, la mayoría son gente común pero sometida a situaciones extraordinarias o incluso ordinarias, pero que contempladas desde ciertos puntos de vista no dejan de ser una aventura.

6.¿En qué época y en qué escenarios transcurren las historias?

Hay un relato ubicado al inicio de la década de los 60 y otros menos definidos temporalmente, como Prisionero. Futuro imperfecto se sitúa y lo escribí en 2007, cuando la burbuja estaba a punto de estallar, y otros ya reflejan los tiempos de la posterior crisis.

7.¿Dónde encuentras la inspiración?

Soy más bien una persona introspectiva, que no rehuye la soledad pasajera, y con facilidad para abstraerme, voluntaria o involuntariamente, en casi cualquier situación, es decir, se me va el santo al cielo. Quizás esto me ha ayudado a observar, interiorizar, sentir emociones y reflexionar. Supongo que así van germinando algunas semillas en mi interior que a veces fructifican. La música siempre ayuda a elevar nuestro estado mental y espiritual en el sentido más amplio de la palabra.

8.¿Qué temas de la obra están de actualidad?

Pues, también en pinceladas, se abordan varios que no he mencionado: La necesidad de dejar de maltratar al planeta y de atentar contra su diversidad; el trato que damos a los diferentes y desfavorecidos; el impacto de la crisis que pretende instalarse para siempre; los límites que no hay que traspasar en la relación entre dos personas, y más si de verdad se quieren, y no digamos si una es más débil. Incluso hay escenarios en esa geografía interior que lleva decenas de años despoblándose y parece que algunos políticos se enteran ahora de que la llaman la España vaciada.

Y con la situación actual de pandemia: el relato Todo iba bien, no voy a decir que ya presagiaba esta situación, pero al protagonista, con sus problemas cotidianos, todo le va razonablemente bien y, de pronto, irrumpe en su vida un enemigo invisible, que apenas se detecta por la respiración, y trunca su vida de la noche a la mañana. Luego, ese mismo enemigo probablemente asalte, «contagie», al buen camionero. En No puedo parar, el título ya habla de que a veces pensamos que tenemos que seguir y seguir, sea como sea, caiga quien caiga. No podíamos parar y de pronto no ha habido más remedio y se ha detenido casi el mundo entero. Ya veremos si hacemos Propósito de enmienda para no empeorar un Futuro imperfecto. Por último, El niño de la lágrima, y Cariño, hace frío fuera, hablan de las personas desheredas y marginales, que han perdido todo y están fuera de la zona de confort. Lamentablemente, me temo que serán muchas más reflexiones sobre el libro y la actualidad a partir de ahora, si no se remedia. Al menos, tendremos que reclamar que nadie quede desprotegido, asistiendo a La manifestación.

9.¿Cómo recomendarías tu libro a alguien?

Le diría que le puede entretener, sorprender, hacerle sonreír, asustar, emocionar e incluso hacerle reflexionar, sin entrar en el orden de importancia de estas cosas.

10.¿Qué aspectos del libro crees que podrían enganchar al lector?

El humor, la emoción, la sorpresa y los toques de suspense o misterio suelen enganchar. Además, la brevedad y la variedad de los escritos pueden constituir una ventaja.

11.¿Sigues algún método en escritura?

Mi método es un poco anárquico, aunque sean palabras contradictorias. Las ideas iniciales casi nunca me surgen cuando estoy sentado frente al papel. Pueden aparecer en cualquier momento y situación. Ese primer germen lo anoto posteriormente y le voy dando vueltas hasta tener una primera visión desordenada de la historia. Luego hay que tomar las riendas de la situación, sentarse y echarle horas para estructurarla y pulirla, dejándola reposar de vez en cuando, de forma que la puedas transmitir a una tercera persona de la mejor manera posible. Este último proceso, en principio más arduo y aburrido, debe resultar creativo y el relato a veces te pide transitar por derroteros que no tenías inicialmente previstos.

12.¿Qué aspectos de tu vida te han podido marcar como escritor?

Decía Ortega: «Yo soy yo y mi circunstancia». Ambos se van moldeando entre sí y son los que me marcan como persona y como autor. Tal vez el acontecimiento que más me ha influido en ambos aspectos haya sido la muerte de mi padre cuando yo tenía 6 años. Mi formación como arquitecto también me influye en la forma de observar, de plantear y de conformar la arquitectura de los escritos.

13.¿Alguna anécdota a resaltar relacionada con el proceso creativo de Como la espiral de un nautilus?

Mi proceso creativo en general ya resulta un poco sui géneris. Como la temática es variada, la forma de abordar cada escrito también lo es: en primera persona, en tercera, como crónica… Creo que hay varios relatos que tienen aspectos cinematográficos. Por ejemplo, Cariño, hace frío fuera, describe una escena casi cotidiana con cierto suspense e incluso con banda sonora incorporada, pues voy señalando la música de fondo que se escucha mientras transcurre. El título viene de un estándar navideño norteamericano. Algunas de las ideas para las historias se me ocurrieron inicialmente conduciendo o yendo en bicicleta en solitario, pero sin perder la atención al volante o al manillar. Por supuesto, no se me ocurre ni apuntar ni grabar nada. Suelo tener facilidad para retenerlas mentalmente y las plasmo al llegar al destino.

14.¿Cómo valoras el proceso de edición?

Ha sido una experiencia intensa e interesante. Al tratarse de mi primer libro ha sido más complejo de lo que esperaba y supongo que, al ser novato, he puesto a prueba más de una vez la profesionalidad de la editorial y ha salido bien librada. Estoy muy contento con el resultado.

15.Termina la frase: Caligrama es… La editorial que me ha acompañado y guiado en esta primera travesía. Espero que volvamos a encontrarnos.

Preguntas ráfaga

EL ÚLTIMO LIBRO QUE TE HA GUSTADO: El último que he terminado es Nazarín, de Benito Pérez Galdós. El anterior fue Los pazos Ulloa, de Emilia Pardo Bazán y ambos me gustaron. Ahora estoy disfrutando de las Memorias fritas, de José Luis Cuerda.

UN LIBRO QUE QUIERAS LEER: El negociado del yin y el yang, de Eduardo Mendoza.

UNA CANCIÓN COMO BANDA SONORA DE TU LIBRO: Eighteen Roses, de Fetus Tree.

UN AUTOR QUE TE HAYA INSPIRADO: Citaré a Boris Vian, aunque otras influencias puedan ser más evidentes.

UNA AUTORA QUE TE HAYA INSPIRADO: Elvira Lindo por introducir el humor en sus obras. Mendoza también persevera en ello y creo que hay que reivindicar el valor del humor en la literatura, y más teniendo antecedentes como Cervantes, Quevedo y tantos otros.

UNA FRASE DEL LIBRO COMO LA ESPIRAL DE UN NAUTILUS: Mezclaré un par de ellas: «La espiral del nautilus sigue girando, pero aún no sabemos qué nos esperará detrás de esa puerta».

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