ENTREVISTA A JORDI GUASCH

1.Eres un viajero entregado e incansable. ¿Qué te mueve a viajar? 

En primer lugar, el espíritu aventurero, que no es una cuestión de dinero, sino de actitud; o sea, moverme solo, con mochila, improvisando a partir de la ruta que más o menos he proyectado en mi mente, pues siempre surgen cambios. Después, la tendencia natural a poder aportar algo positivo, tanto a extranjeros como a los nativos del país que decido explorar. Y, a raíz de las experiencias que van aconteciendo, disminuir mi propia ignorancia, aumentando el autoconocimiento y la sabiduría en general.

2.Presentas Aventura en Nepal. ¿Qué va a encontrar el público lector en este libro? 

Un relato nada convencional, que no tan solo entretiene y sorprende por sus peculiares anécdotas y mi singular rol de artista ambulante (una suerte de juglar que se mueve realizando dibujos, un truco de magia y tocando la armónica), sino que aporta profundas reflexiones a nivel psicológico, filosófico y espiritual. Y hay conocimientos tan extraordinarios que, además de asombrar, pueden contribuir a enriquecer la propia filosofía de vida del lector.

3.¿Por qué decidiste escribir sobre tus viajes? 

Por lo mismo que en mis dos anteriores libros de este género: partiendo de lo anotado en mis cuadernos de viaje, dar a conocer aspectos socioculturales y conceptos filosófico-espirituales de los lugares visitados; y, al mismo tiempo, intentar hacer disfrutar al lector de vivencias que van desde las más divertidas a las de mayor peligro. Y sin que todo se limite a la mera acción, porque muchas de esas experiencias se acompañan de profundas reflexiones.  

4.¿Ha sido difícil seleccionar qué contar en el libro?

En absoluto. Todo lo relatado se fundamenta en las anotaciones de mi diario y de algunas hojas sueltas colocadas entre sus páginas. 

5.¿Qué momento emocionante elegirías de tu experiencia como viajero? 

Mi improvisado rol de maestrillo-juglar en escuelas del oeste de Nepal, donde viven parte de los niños más pobres del país; una zona ajena al turismo. También añadiría otros episodios, como, por ejemplo, el «descubrimiento musical» en un pueblo de las montañas, mi breve estancia en un monasterio budista o las sesiones de meditación que, junto con ciertas «revelaciones» a nivel astrológico y sobre «una diosa hindú», sirvieron para conocerme mejor a mí mismo… ¡Adelanto que sorprenderán! Y, entre unas cosas y otras, las consecuencias derivadas de ese rol de mini-mago y dibujante ejercido a lo largo de mi pequeña odisea, en cualquier lugar; por las calles, en alojamientos, en hogares de familias nepalíes, etcétera.

6.¿Cuál podría ser el momento más difícil de los vividos? 

Las veces en que estuve al borde de la muerte, sobre todo, desplazándome por las carreteras del Himalaya… Y, en otro sentido, en el aeropuerto, ya de regreso a España.

7.¿Qué has aprendido en tu aventura? 

Autoconocimiento, y el haberme atrevido con el reto de ejercer como profesor para unos niños que me regalaron sus cándidas y espontáneas sonrisas. Dijo el filósofo chino Mencio que «un gran hombre es aquel que no ha perdido su corazón de niño». En palabras del poeta romántico Shelley, a quien cito en esta obra, «un niño es creer en el amor, en la belleza…». Una de las virtudes del ser humano es la inocencia del niño que, según Osho (un personaje aún más frecuente en mi libro), «es su sabiduría, la ausencia de egotismo». Cuando sentía el cariño de aquellos alumnos, se confirmaba la opinión de este filósofo indio. Yo no me considero un «gran hombre», pero ya que la frescura del niño es la frescura de nuestra conciencia, pues nunca envejece y siempre permanece joven, llegué a sentirme un «gran niño». 

8.¿Qué personas te han marcado en el camino?

Viajar solo, a la aventura, implica estar expuesto a cualquier situación, por adversa que esta sea, y a abrirse a los demás. Deberíamos extraer una lectura positiva de todo ello. En cuanto a personas interesantes, podría destacar, por ejemplo, a Vicki Subirana (Icíar Bollaín dirigió una película sobre su primera etapa en Nepal), a sus colaboradores y los críos a quienes di clases; a los monjes budistas, a los maestros con quienes hice las meditaciones, al jovial astrólogo, al profesor gallego, etcétera…

9.¿Qué te gustaría conseguir en el público lector? 

Que no tan solo descubriera facetas, tal vez, poco o nada conocidas de Nepal junto con datos prácticos (útiles para turistas y viajeros), sino que, igualmente, lo pasara bien con mis experiencias y valorara las profundas reflexiones que surgen a partir de ello, pues el mejor y más auténtico viaje es el que se convierte en un viaje interior. Estas experiencias y reflexiones, reflejadas en un libro, ayudan a ampliar los conocimientos del lector, siempre y cuando tenga una mentalidad abierta. Cuando leo un libro de viajes, quiero conocer a su autor: sus ideas, aficiones, motivaciones, sentimientos, emociones; no que se limite a describir cómo es un país, pues para eso ya hay guías y documentales, que, por otro lado, siempre vienen muy bien cuando ya hemos decidido el destino.

10.¿Cómo recomendarías tu libro a alguien?

Simplemente, que estuviera receptivo a mis anteriores respuestas. Resumiendo: una aventura que combina vivencias de todo tipo, sazonadas de curiosos ingredientes culturales, filosóficos, espirituales, artísticos o, simplemente, prácticos (precios, alojamientos, gastronomía…). El publico lector se asombrará, se divertirá, reflexionará y se planteará cuestiones en torno al sentido de la vida. Si partimos de que el protagonista de este libro es un individuo «poco corriente» que, de vez en cuando, va efectuando un truquito de magia con la narizota de clown y dibujando retratos a la gente, supongo que ya, de entrada, puede suscitar cierto interés…

11.¿Qué te aporta la ficción y qué, en este caso, el relato real? 

Indudablemente, la ficción me aporta máxima libertad; permite desarrollar totalmente la capacidad creativa, la imaginación. Con el relato real, como sucede en mis libros de viaje, debo circunscribirme a plasmar la verdad; obviamente, desde mi particular punto de vista y percepción, consciente de mi ignorancia sobre los diversos aspectos de un país que visito por poco tiempo. Mi código de valores me impide fantasear, maquillar la realidad. Como escritor, trato de contarla de la manera más atractiva posible, pero sin mentir. Si cometo algún error en mi visión de lo ocurrido o respecto a información sobre cualquier faceta del país, será sin darme cuenta. Disfrazar, exagerar o manipular de cualquier otra forma la realidad, jamás.

12.Termina la fase: Caligrama es…

La oportunidad para publicar mis obras, pues, gusten o no, se conecte o no con lo que expreso en ellas, mi condición de escritor me insta a no parar de comunicar mediante cualquiera de los recursos que utilizo: novela, relato corto, ensayo, poesía (haikus incluidos), artículos o experiencias de todo tipo.

Preguntas ráfaga

EL ÚLTIMO VIAJE QUE HICISTE: La India.

EL LUGAR AL QUE DESEAS VOLVER: Mi tendencia natural es conocer nuevos lugares.

UN DESTINO PARA IR ACOMPAÑADO: Ninguno. Aventurarme solo me proporciona la máxima libertad. Y, como diría mi admirado don Quijote, «la libertad es uno de los más preciosos dones»; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre… Es lo más arriesgado, pero el desafío, adentrarme en lugares desconocidos, me estimula. 

UN DESTINO PARA VIAJAR SOLO: Cualquier país ideal para la aventura: donde predominen los espacios rurales, con etnias y culturas ancestrales, misterios, aires místicos, exotismo… Y la mochila, imprescindible. 

UNA FRASE DE TU LIBRO AVENTURA EN NEPAL: «Mi fórmula Pa-To= Paciencia+Tolerancia».

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Eugenio

    Gracias Jordi por compartir tus aventuras!!

  2. Miras Miras Roberto Carlos

    En ocasiones es interesante llegar a descubrir nuevos autores… Animo a todas las personas que están pasando lo actual se inclinen no por esta obra sino por todas las obras que muchos de ellos quieren dar a conocer… Contando en ocasiones o hablando de lugares desconocidos que muchos sólo pueden ver a través de las páginas de una buena o excelente narración… En un momento en que todo está en internet dejemos a un lado el ordenador y vayamos aunque sólo sea un segundo por el papel a través de estos autores y de sus obras. Caligrama en este caso ha acertado al publicar estas obras. Ahora tiene la palabra el lector.

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