ENTREVISTA A ISABEL ALONSO DÁVILA

1.¿Cuándo tomaste conciencia de tu vocación literaria?

Mi vocación literaria ha sido tardía. Durante muchos años, mi trabajo, y también mi vocación, claro, me mantuvieron alejada de cualquier otra tentación vocacional. Ser profesora de historia ha sido un trabajo exigente y placentero. Por eso, solo cuando la jubilación me ha regalado tiempo libre he consentido que otras vocaciones me hicieran propuestas. Y, desde hace cinco años, me he dejado llevar por las ganas de contar historias por escrito después de tantos años de explicar historia en las aulas.

2.Has sido encarcelada por participar en la lucha estudiantil antifranquista, ¿Como un pulso es tu historia hecha novela?

Sí y no. Sí, porque Como un pulso parte de unos hechos reales en los que estuve implicada: fui detenida por la Brigada Político Social en tres ocasiones, una en Valencia y dos en Granada, entre los años 1971 y 1975. De estas tres veces, en dos de ellas pasé posteriormente a la cárcel.  Algunas de estas situaciones aparecen en Como un pulso, pero no todas. Mi dossier policial completo lo estoy publicando en mi blog La atracción del archivo: en busca de un pasado https://laatracciondelarchivo.wordpress.com/

Y no, porque en cuanto tomas la decisión de cambiar los nombres de los protagonistas reales de la historia, te estás dando permiso para hacer con ellos lo que quieras. Además, como andamios de la construcción de Como un pulso, no he utilizado solo los documentos de archivo, sino también la memoria. Y todo el mundo sabe que en cuanto ponemos en juego la memoria, empieza la fabulación. Me imagino que cada uno de los personajes reales en los que se inspira la novela la contaría de una manera diferente, porque seguro que la vivimos y la recordamos de manera diferente.

Así que Como un pulso no es mi historia hecha novela. Pero sí hay mucho de verdad, de cosas que nos sucedieron a un grupo de personas.

3.Esta es tu primera novela, ¿qué te llevó a querer contar esta historia?

Cuando pensamos en memoria histórica todavía predomina la idea de rescatar sobre todo la represión política, aunque haga ya muchos años que la historia de las mentalidades abrió otros caminos. Claro que es fundamental estudiar la represión política, sacarla a la luz y reconocer y honrar a las víctimas, pero, además, es muy importante hacer evidente que la dictadura impuso también unas formas de vida en el territorio de lo personal, de lo familiar, totalmente contrarias a la libertad. Y esto convirtió en víctimas a muchas más personas, no solo a las detenidas y represaliadas. Una dictadura tan larga como la española moldeó las mentalidades de generaciones enteras. Y las imposiciones no se dieron solamente en el ámbito de lo público, sino que se instalaron con fuerza en los conflictos generacionales del ámbito familiar. Yo quería contar precisamente esto, que una dictadura no es sólo un sistema político de falta de libertades públicas durante el tiempo en el que se mantiene el sistema, sino que también afecta a la vida privada y que perdura en tiempos mucho más largos. Braudel hablaba de tiempo corto, medio y largo en la historia. Por eso, los personajes de Como un pulso no se mueven solo en los territorios de la lucha política, las detenciones, los registros, la cárcel. Y tampoco acaba la historia con la muerte del dictador.

4.¿Cuál es el argumento?

La novela recorre la vida de Julia Ávila y su hijo Daniel Climent entre octubre de 1975 y febrero de 1996. Seguimos a estos personajes en los veinte años que van desde la detención, por parte de la Brigada Político Social, de una joven Julia embarazada, y la firma de un documento notarial por parte de Daniel. Como un pulso centra su argumento en el conflicto entre verdad o mentira, entre decir u ocultar, entre vivir de acuerdo con tu concepto de libertad o asumir la opresión familiar enraizada en una cultura heredada.

5.¿Sobre qué temas reflexionas en la obra?

Sobre la ocultación, sobre cómo se aprende a mentir, sobre el diálogo obligado que mantiene siempre lo privado y lo público. «Lo personal es político» escribió Kate Millet en su Política sexual de 1970. Yo he querido plantear en Como un pulso esta relación entre lo privado y lo público en un momento en que se produce un corte generacional radical entre las personas que habían vivido la mayor parte de su vida en una dictadura, que lleva de la mano la ocultación en todos los ámbitos, y aquellas que alcanzan la juventud en los periodos de transición para vivir su madurez ya en democracia, lo que permite una convivencia basada en una libertad que deja más espacio a la verdad, también en todos los ámbitos.

6.¿Cómo recomendarías tu libro a alguien?

Les diría que se encontrarán con unos personajes que se debaten entre la mentira y la verdad, con una madre que se ve obligada, a su pesar, a enseñar a su hijo los caminos de la ocultación. Les diría que es una novela inspirada en hechos reales y que mira aun pasado reciente, que este pasado nos explica como país y nos interpela como personas. Y también que Como un pulso explora los territorios de las relaciones familiares durante una época de cambios profundos en que nuevos modos de vida chocan bruscamente con los viejos modelos de la dictadura.

7.¿Qué aspectos de la trama y del estilo narrativo crees que podrían enganchar al lector?

Creo que la novela mantiene el pulso narrativo porque articula la trama en un abanico que mira al pasado desde un presente en el que se ha puesto punto final a un conflicto. El lector, la lectora, querrá saber cómo y por qué se originó ese complicado nudo que ha necesitado veinte años para poder deshacerse e irá conociendo a lo largo de la novela cómo se han ido enredando los hilos de la complicada madeja tejida a través de mentiras y medias verdades, de ocultación y de silencios, de intentos de solución y de soluciones a medias hasta que se vaya abriendo paso el camino de la verdad. La trama va desvelando poco a poco las piezas que permiten entender la complejidad en la que están atrapadas las vidas de unos personajes, bien perfilados y complejos; Julia y Daniel, sobre todo, pero también Simón y Roberto; que se verán obligados a tomar decisiones para intentar aproximarse a un mundo nuevo, que se parezca un poco más al que soñaron. Y, frente a ellos, Florita Desde el principio estaremos enganchados. Querremos saber.

En algunos momentos el lector, la lectora, se sentirán cerca del género policial o de la novela de compromiso político (lucha antifranquista, detenciones, comisaría, cárcel). En otros se sentirá más cerca de la novela de intriga: ¿cómo se resolverá el tema de la paternidad? Y en otras se preguntará sobre cuánto hay de autoficción y cuánto de fabulación en esta trama.

8.¿Suele servirte algún método de trabajo, sigues algún horario o escribes cuando sientes la necesidad?

He seguido el itinerario para narradores de la Escuela de Escritura del Ateneo barcelonés y su método de trabajo. Una primera introducción a la narrativa me permitió reflexionar sobre las principales técnicas, los tipos de narrador, la construcción de los personajes, la función de las escenas, la importancia de los conflictos y de los puntos de giro, los puntos de vista, los distintos modelos de trama, etc. Todo esto me llevó a leer de otra manera, a fijarme en otras cosas. Después escribí la sinopsis de mi novela y decidí qué tipo de trama era la más adecuada para la historia que quería contar. A partir de ahí, escribí la trama e hice fichas de los personajes. Por último, a imitación de lo que hacen los guionistas de cine, elaboré una escaleta de mi novela, con lo que pude verla en su conjunto, de principio a fin. Sólo entonces me puse a escribir. Suelo escribir por las mañanas, nada más levantarme, después del primer café. Las tardes las dedico a la lectura de sofá y no de lo que yo escribo sino de lo que se ha publicado recientemente o algunas lecturas que se quedaron pendientes. Al día siguiente, de nuevo por la mañana, releo en pantalla lo que escribí el día anterior, corrijo y sigo. Cuando tengo un volumen importante de páginas, imprimo y releo en papel. La lectura en papel te permite ver cosas que la lectura en pantalla obvia con más facilidad. Esta lectura en papel me permite nuevas correcciones y seguir adelante con una escritura en ordenador más orientada. Y, cuando me desoriento, siempre puedo volver a la escaleta, que me recordará dónde estoy y a dónde quiero llegar.

9.¿Alguna anécdota a resaltar relacionada con el proceso creativo de Como un pulso?

Como un pulso me ha llevado a recorrer de nuevo los escenarios por los que transitan los personajes de la novela. Y a mirar estos lugares de otra manera, con una mirada más cercana a la de documentalista, creo. Así, he podido contrastar recuerdos con realidades. La vuelta a Granada fue especialmente emocionante, sobre todo cuando, acompañada de mi hijo y su padre, volvimos al barrio de La Chana, al bar en el que me detuvo la Brigada Político Social y al bloque en el que vivía entonces. La vecina de al lado, su emoción al recordarme, la pena que le dio que su padre ya no estuviera vivo para que pudiera ver que yo estaba bien, que mi vida no había sido un desastre. «Ay, él, que siempre estuvo pensando en aquello. Cómo le habría gustado veros hoy aquí, a ti y a tu hijo», creo recordar que fueron sus palabras.   

10.Termina la fase: Caligrama es… la posibilidad de editar tu novela cuando crees en ella y no has encontrado una editorial convencional que quiera publicarla. Al ser el sello de autoedición del grupo Penguin Random House, ofrece profesionalidad y buen hacer además de, espero, una buena distribución.

Preguntas ráfaga

EL ÚLTIMO LIBRO QUE TE HA GUSTADO: Jauja de Use Lahoz.

UN LIBRO QUE QUIERAS LEER: A veces la vida de Esmeralda Berbel.

UNA CANCIÓN COMO BANDA SONORA DE TU OBRA: La poesía es un arma cargada de futuro de Gabriel Celaya cantada por Paco Ibáñez.

UN AUTOR QUE TE HAYA INSPIRADO: Albert Camus.

UNA AUTORA QUE TE HAYA INSPIRADO: Elena Ferrante.

UNA FRASE DEL LIBRO COMO UN PULSO: «El gesto fue muy breve, duró apenas un instante, pero los cuatro supieron que con él acababan veinte años de mentiras».

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