ENTREVISTA A H. F. HERRERA

1.Estudiaste Derecho. ¿Cuándo comenzaste a escribir?

Fui un niño muy lector, y aunque en la adolescencia perdí ese hábito, quedó latente el gusto por la lectura, tan es así que cuando estaba en primer año de Derecho y conocí a unos chicos de mi edad que hablaban de libros, incluso uno de ellos aspiraba a ser escritor, el contagio fue inmediato. Aconsejado por mis amigos, leí a Kafka, a Borges, a Cortázar (en esa época estaba silenciado en Argentina, pero un compañero del trabajo, en un juzgado, me prestó Final de juego), a los poetas Girri, Cernuda, T. S. Eliot, Wallace Stevens, y caí fascinado por la literatura, hasta el punto de que tuve que poner toda mi voluntad para terminar la carrera de Derecho. Vivía en Córdoba (Argentina) y decidí marcharme a Buenos Aires, esa ciudad tan literaria, porque algún día sería escritor. Y llegué a escribir algunos cuentos y poemas en esa primera época, pero para empezar a escribir de veras me quedaba un largo camino, no fui un escritor precoz, me costó tomar fuerza, hacerme un tiempo, tener el hábito, un proyecto de escritura. Todavía tenía mucho que andar y aprender. Fue una lenta subida.

2.¿Por qué escribes?

En mi caso, el impulso de escritura, que ha ido ganando más y más fuerza con el tiempo, es más parecido a una compulsión que a una elección; haga lo que haga, escriba o no escriba, el deseo está ahí, apremiándome, poseyendo mi voluntad. Cuando escribo, empiezo a encontrar que tiene sentido que me levante cada día, intuyo que estoy haciendo lo que me es propio, y me siento justificado y satisfecho, me inserto en un orden que me es necesario para soportar lo dado. Si no escribo, mi psiquis, la realidad, mis circunstancias y vivencias, todo se vuelve gris y caigo en una especie de tedio, una apatía y desinterés que no puedo superar. La escritura, una terapéutica, un destino, y sobre todo una pasión que no cesa y que, más allá de las inevitables penurias, me trae gozo y alegría.

3.¿Cómo surge Las apariciones?

Primero surgió la imagen de un hombre, H, que lleva unos cuadernos, y a quien se le aparecen los muertos para dictarle su vida. Luego vislumbré tres personas, tres vidas que buscaban ser contadas. Y di con el supuesto alegórico del libro: y si los personajes de la literatura no fueran más que muertos que, a través de esos médiums llamados escritores, cuentan su vida a los vivos, con el objeto de que estos recuerden lo que aquellos deben olvidar. 

4.¿Cómo definirías tu obra?

Podríamos decir que es una obra collage, de alguna manera experimental, que contiene partes narrativas, ensayísticas y poéticas, y cuyas historias son muy distintas: realistas y fantásticas, históricas y contemporáneas, biográficas (referencias a la vida de Goethe y de Kafka), algunas más abstractas y otras más concretas. En todo momento, he tratado que la prosa tuviera la tensión de la poesía.

5.¿Quiénes son los protagonistas de la historia que narras?

La novela pivota sobre cuatro personajes: 1. Un hombre algo melancólico, con tendencia a la abstracción, llamado H, que lleva unos cuadernos en los que escribe sobre los temas que más lo tocan; a H es a quien se le aparecen los muertos para dictarle sus vidas. 2. Branimir Bregan, Branko, un calígrafo esloveno, súbdito del imperio austrohúngaro, de fines del siglo XIX-principios del XX, atormentado por no saber gestionar su vocación de calígrafo. 3. Lucy Merck, una supuesta novia praguense de Gregorio Samsa, el protagonista de La metamorfosis de Franz Kafka, que ante la metamorfosis y muerte de su novio, quiere convertirse ella también en un insecto, en un gesto que, en su opinión, debería ser imitado por la humanidad, porque hay que «migrar a cuerpos más resistentes». 4. Chichina Ayr, una profesora que nace en 1921, en Argentina, y muere a principios de este siglo, y cuyo interés existencial es vivir una vida lo más libre posible, cosa difícil teniendo en cuenta sus circunstancias. Esta ansia de libertad personal se traduce en su deseo de no casarse ni tener hijos, y en su dedicación al sexo como un modo de conocimiento, un escrutinio de la realidad y del ser humano.

6.¿En qué escenarios y en qué época sucede la trama?

La trama sucede en épocas y escenarios muy distintos, según las circunstancias de cada personaje, y tal como los situé en la pregunta anterior.

7.¿Qué temas principales tratas en el libro?

La vida, la muerte, la vocación, el deseo, la libertad personal, la obsesión, el tedio, la transgresión. 

8.¿Qué te gustaría conseguir en el público lector?

Me encantaría suscitar en los lectores un estremecimiento ante la vida y la muerte, esa emoción intelectual, estética, afectiva, que yo experimenté al escribir el libro, y todo en el marco de disfrute propio de la obra literaria ーel estilo, las ideas, la musicalidad del textoー, el gozo y el juego de entrar, a través de un espejo, en un mundo que es copia y es original.

9.¿Cuál ha sido el mayor reto a la hora de escribir este libro?

Hacerme de un hilo conductor; lo pude encontrar en los cuadernos que lleva H, y donde quedan plasmadas las tres historias que le dictan los muertos, en medio de sus propias anotaciones personales. También hacerme de una mínima, rudimentaria, teoría de la «vida» post mortem, para lo cual consulté el Libro tibetano de los muertos y los clásicos de la teosofía. Y finalmente dar con la idea literaria de que los muertos deben dictar su vida a un vivo, a una especie de amanuense ad hoc, para poder olvidarla, quedar purificados y estar listos para reencarnar. En lo estilístico, cumplir con mi ideal de revestir la abstracción del lirismo, de unir pensamiento y poesía.

10.¿Cómo recomendarías tu libro a alguien? 

Si bien es un libro muy literario, estoy convencido de que puede interesarle a un público más general. El lector se encontrará con tres monólogos que cuentan vidas muy diferentes, hechos ocurridos en distintas épocas y lugares: un relato más bien histórico, otro fantástico, y un tercero más cercano y realista. Cada personaje toca un aspecto esencial de cualquier vida: la vocación, el ansia de libertad, la conciencia y el cuerpo. Hay microensayos que tratan asuntos de interés universal, por ejemplo, la belleza del mal, el tabú, el grito liberador, el sacrificio, el tedio, la naturaleza. Y aunque a veces me he topado con temas arduos, he tratado de enfocarlos de la manera más clara y directa posible.

11.¿Suele servirte algún método de trabajo a la hora de escribir?

No tengo más método que convivir día y noche con el libro que estoy escribiendo, algo parecido a una obsesión, y sentarme a trabajar todo el tiempo que me sea posible. Luego, soy muy lento. Escribo con lapicera en un cuaderno y cada tanto paso al ordenador lo escrito y lo corrijo. Hago varios repasos generales del libro, incluso, a veces, lo leo en voz alta para detectar los errores de la melodía, porque una de las cosas que más busco es la musicalidad, un fluir que ayude al lector a desplazarse por el texto. A medida que avanzo en la escritura voy descubriendo cosas que no había pensado, derivaciones inesperadas, hallazgos formales, relaciones imprevistas; lo apasionante de escribir.

12.¿Alguna anécdota a resaltar relacionada con el proceso creativo de Las apariciones?

Mientras escribía Las apariciones, me mudé de Buenos Aires a Barcelona, nada menos que un cambio de país, siempre con el cuaderno de escritura y el ordenador en la mochila. Cuando llegué a Barcelona y me instalé, lo primero que pensé fue: «¿Podré escribir en un medio diferente al mío? ¿Y si no puedo terminar la novela?». Por unas semanas no pude sentarme a escribir, pero luego, de a poco, pude retomar la escritura, no sin antes comprobar que había borrado un archivo con la última versión de la vida de Branko, el calígrafo.

13.Termina la fase: Caligrama es…

Una excelente oportunidad de publicación para quien se ilusiona con ser un escritor profesional; que su libro se edite con los servicios editoriales con que cuentan los mejores autores es un arranque promisorio.

Preguntas ráfaga

EL ÚLTIMO LIBRO QUE TE HA GUSTADO: Paciente X. El caso clínico de Ryünosuke Akutagawa, del escritor inglés radicado en Tokio David Peace.

UN LIBRO QUE QUIERAS LEER: Nostalgia del escritor rumano Mircea Cartarescu, está esperando en mi escritorio.

UNA CANCIÓN O PIEZA MUSICAL COMO BANDA SONORA DE TU OBRA: Echoes, de Pink Floyd.

UNO DE TUS AUTORES PREFERIDOS: Es muy difícil elegir autores, hay tantos y tan entrañables para mí. Por decir uno, el escritor judío ucraniano de lengua alemana Joseph Roth, por el sentido profundamente alegórico de su literatura y por la pericia con la que narra la decadencia del imperio austrohúngaro y la cultura que le era propia.

UNA DE TUS AUTORAS PREFERIDAS: La escritora belga en lengua francesa Marguerite Youcenar, por la pureza narrativa y la inteligencia deslumbrante de sus mejores obras, en las que disecciona, con un sentir clásico, los arrebatos del espíritu y del cuerpo.

UNA FRASE DE TU LIBRO LAS APARICIONES: La frase que da comienzo al libro: «Llamé a los espectros y ellos vinieron. Cómo no contar este portento». Y me permito copiar otra: «El cuaderno siempre conmigo: talismán, amuleto, fetiche. Las hojas en blanco, disponer de ese espacio, ese vacío absoluto».

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