ISBN: 9788418548680
Tamaño: 152 X 228
Páginas: 502
Categoría: CUENTOS DE TERROR Y FANTASMAS
Encuadernación: Tapa Blanda

Déjame entrar

21.95 (Papel)
2.99 (eBook)

DÉJAME VER QUÉ ESCONDES.

Cinco historias aterradoras donde lo cotidiano se transforma en amenaza mortal. Relatos ensombrecidos que te devuelven la mirada. Tras cada página, un nuevo peligro acecha, dispuesto a saltar desde las letras.

Una noche de luna llena, una chica muere atragantada por su propio vómito, la misma noche en la que un hombre encuentra al amor de su vida. Y es que es en la noche donde la delgada línea entre el bien y el mal se torna incierta, cuando todo se sumerge en sombras, cuando los espíritus cantan bajo la melodía de un fantasmal piano que resuena en la soledad de un salón, espíritus que susurran obscenidades en la oscuridad, donde se arrastran arañas sedientas de sangre y maldad.

Una chica corre por el bosque, buscando a su amigo entre la tenebrosidad de la hojarasca, esperando ver otra vez aquellos colores en el cielo. Huye de todos aquellos demonios que gritan a su espalda, huye de su propia realidad, como todos los que recurren a la palabra escrita, a relatos como los que esperan en esta recopilación a ser leídos, a ser liberados una vez más.

Si has devorado los cuentos de Poe, si un escalofrío te recorre al adentrarte en los relatos de Lovecraft o si eres de los que acaban mirando en las películas de terror, tienes que abrir esta puerta, tienes que dejarlo entrar.

Algo te llama desde las profundidades del abismo, ¿te atreves a echar un vistazo?

«Como si Stephen King se encargara de los guiones de unas nuevas Historias para no dormir. Un legado que está aquí más vivo que nunca». Editor de Caligrama Editorial.

 

Biografía

Mi nombre (real) es Alberto Naranjo, un chico canario de veintidós años que desde pequeño ha querido dedicarse plenamente a la escritura, idea que no ha rechazado por muy difícil que parezca en ciertos momentos, dificultad que desaparece con cada palabra que escribe sobre el teclado.

En las noches en las que escribo, en las que no puedo dormir por esa parte de mi mente que se activa al caer el sol como un mecanismo de una gran máquina que crea historias en la lobreguez nocturna, me convierto en A. N. Yurkhela, un ser libre, un espíritu que vuela entre las letras que surgen de sus dedos, ajeno al paso del tiempo y los conflictos del día.

Escribir me libera, me hace sentir pleno, una sensación que anhelo vivir como un elemento habitual en mi vida, una labor en la que volcar mi existencia, pues siento que esa es mi vocación en la vida: escribir historias.