ISBN: 9788418722219
Tamaño: 152 X 228
Páginas: 164
Categoría: GÉNERO POLICÍACO Y DE MISTERIO
Encuadernación: Tapa Blanda

Altamut

15.95 (Papel)
4.99 (eBook)

Altamut, en la cima de una montaña alicantina que mira al mar, se vació a principios del XVII con la expulsión de los moriscos y se desbordó de población a finales del XX con la invasión de miles de europeos, copando su casco antiguo y punteando de chalets la Sierra Grande.

Siguiendo al comisario Víctor Forn, físico de formación y filósofo de vocación, encontraremos a una pintora parisina muerta en su casa estudio, un financiero belga desaparecido, la dicotomía entre los hombres peripatéticos y los patéticos, las consecuencias de las decisiones del duque de Lerma, las minas de coltán en Australia, la contundencia de un magnate ruso, la verónica de Curro Romero al tercero de la tarde que obró el milagro de detener el tiempo, la gigantesca Peña Gris, que es un reloj de sol natural, la ermita de San Pedro Regalado, un bello cementerio triangular mirando al mar, el conductor misterioso de un Porsche rojo, la exposición, el 14 de julio, en el Pompidou, de pintores franceses expatriados, un posible suicida en los acantilados de Calais…

El comisario Forn, el inspector Mateo y la subinspectora Carmona, un equipo peculiar, que no desdeña el humor y la ironía, se vuelca en tirar del hilo de unos hechos inexplicables para desvelar lo ocurrido.

 

Biografía

Nació en Tibi, creció en Ibi y se llama Pompeyo. No de buena familia, sino de extraordinaria, tuvo una infancia feliz y plena de descubrimientos, entre montañas y bosques, siempre a un paso del Mediterráneo.

Con nueve años, en un concurso de redacción le regalaron Los ojos del hermano eterno de Stefan Zweig, que le permitió entrar en la dimensión interminable de la literatura, donde, muchas décadas después, sigue disfrutando como aquel niño y cosechando amigos, sin reparar en continentes o siglos.

En lo que respecta a la dimensión del espacio tiempo, entre estudios y trabajos, deambuló por numerosas ciudades, hasta asentarse en Valencia, ciudad de la dama a la que dedica esta novela.
Un poemario escrito viviendo en Madrid lo tituló Desde el mar allá, lo que da idea de su querencia por el Mare Nostrum.