ENTREVISTA A RUFINO RENGIFO

1.¿Cuándo y por qué comenzaste a escribir?

Desde joven les escribía cartas a las chicas que me gustaban, enviaba mensajes en ocasiones excepcionales a amistades. En estos textos aprovechaba para decir lo que mi carácter tímido no me permitía en momentos de profunda emoción. Varias veces me dijeron que debería escribir y fue a los cuarenta años pasados que sentí la necesidad de hacerlo. Este libro nace de una necesidad interna, tenía una historia que contar y así germinó mi primera novela.

 2.¿Cómo surge Memorias de una vida que no fue?

Después de que mis padres y hermanos emigraron de Venezuela tuve una profunda introspección. Fue una especie de duelo o confirmación de mi destierro.

En este período me imaginé mi vida si hubiera tomado otro curso a mis treinta. A esa edad conocí a mi esposa y fundamos una familia, hemos vivido en cuatro países diferentes desde entonces, lo que hace que mi vida haya estado totalmente dedicada a mi círculo familiar y mi trabajo. Así que, durante una crisis existencial y de vuelta a París, me pregunté qué hubiera pasado si ellos no existieran, qué habría hecho yo, quién sería, qué papel jugaría en el mundo.

3.El protagonista es un venezolano que emigra a París, como tu caso. ¿Separar el personaje del real ha supuesto un gran reto?

Sí fue un gran reto, es una novela muy íntima donde intento responder a cuestionamientos muy personales. Al mismo tiempo, logré integrar historias y personajes que son en su totalidad ficción dentro del contexto de París.

4.¿Qué visión de la emigración has querido plasmar en el libro?

Hay dos historias de emigración que se entrelazan, la de un andaluz que se instala en el Nuevo Mundo en un período muy convulsionado y la del protagonista que es un venezolano que vive en París en la actualidad. El contraste es muy grande entre las dos experiencias. Es una gran paradoja, por una parte, la odisea de ir al Nuevo Mundo con la idea de todas las oportunidades que se podían presentar y el otro que viene de vuelta a Europa escapando del caos.

Pienso que todos vivimos en algún momento una crisis de identidad, tan solo que en el caso de un inmigrante estas son mucho más fuertes.

5.¿Todo emigrante sueña con volver tarde o temprano a su país?

Sí y no, depende del día. En mi caso personal fundé una familia y mis hijos son franceses. Esto te desgarra en parte, ya que te das cuenta de que en cierta forma no hay vuelta atrás.

En el libro, el protagonista se siente atrapado entre su pasado y presente. Está muy apegado a ambos, su antigua vida en su país de origen y la nueva que ha desarrollado en este caso en Francia.

El problema es que él piensa que debe dejar una vida para tener la otra, y cómo conseguir el sano equilibrio, ese es su dilema. También el personaje está muy afectado por el destino de sus padres a los cuales siente que abandonó a su suerte.

6.Para redescubrir la visión del mundo el protagonista crea, junto a otros tres compatriotas, La conjura de Blois, ¿de qué se trata y qué papel juega en el libro?

Hay cosas que son difíciles de compartir con las amistades que uno desarrolla en el país que te acoge. La conjura de Blois es el reencuentro del personaje principal con un grupo de amigos que comparten ciertas inquietudes sobre el futuro, pero con la complicidad de tener el mismo origen.

7.¿Qué temas pueblan el trasfondo de la obra?

El libro está lleno de reflexiones sobre temas relacionados con problemas de mi generación, como son la soledad en el mundo digital, la nostalgia, mantenerse centrado frente a una sociedad radicalizada y finalmente el deseo de ser un buen hijo.

8.¿Cuáles crees que son los puntos fuertes para el éxito de esta novela?

Pienso que la novela tiene un buen equilibrio entre el humor y temas de reflexión de actualidad. La obra está escrita por alguien que lleva una vida normal. Pienso que todos los libros que he leído de latinoamericanos que viven en París han sido escritos bajo la óptica del bohemio o intelectual, como por ejemplo Rayuela de Cortázar. Mi personaje es alguien que tiene un trabajo estándar, con reflexiones mundanas, pero que ciertamente vive una crisis existencial.  

9.¿Qué te gustaría conseguir en el lector?

Una sonrisa o una lágrima, despertar alguna emoción, que tenga empatía con los personajes y la historia. Muchos de los temas que trato son universales, la soledad, la nostalgia, la pasión, la amistad, etc.

10.¿Suele servirte algún método de trabajo, sigues algún horario o escribes cuando sientes la necesidad?

No en realidad. Fue un proceso un poco caótico, escribí el 70% del libro en tres semanas, a veces me levantaba a las cuatro de la mañana lleno de ideas. Luego pasé un año dándole forma a la tormenta que había pasado por mi mente.

11.¿Alguna anécdota a resaltar relacionada con el proceso creativo de Memorias de una vida que no fue?

Después de enviar mi primer borrador recibí el reporte editorial. El cual leí muy detenidamente. Allí se describió el libro como una mezcla de ficción y reflexión, ya que el personaje constantemente expresaba su opinión con respecto a la realidad.

Después de leer el reporte decidí agregar una tercera trama para traer el equilibrio a la obra: el viaje del español que va al Nuevo Mundo. 

12.Termina la frase: Caligrama es… 

Una vía profesional para editar tu libro con calidad.

Preguntas ráfaga

EL ÚLTIMO LIBRO QUE TE HA GUSTADO: La virtud del fracaso del filósofo francés Charles Pépin

UN LIBRO QUE QUIERAS LEER: Ulises de James Joyce, debo comenzar por comprar el libro!!!

UNA CANCIÓN O PIEZA MUSICAL COMO BANDA SONORA DE TU OBRA: ¿Por qué te vas? es el típico tema pop en español que triunfa en Francia, pero del que poca gente se detiene a escuchar la letra. 

UN AUTOR PREFERIDO: Milan Kundera sin duda, su eterno retorno está muy presente en mí. 

UNA AUTORA PREFERIDA: me viene a la mente Virgina Woolf, aunque últimamente he leído varios libros de ciencia ficción escritos por autoras como Naomi Novik y Nora K. Jemisin.  

UNA FRASE DE TU LIBRO MEMORIAS DE UNA VIDA QUE NO FUE«La verdad es que este barrio ha dado acogida a muchas comunidades marginales como la judía, china y ahora la comunidad LGBT de París. Quizás por esto me gusta tanto, en parte yo siempre me he considerado alguien marginal en todas las sociedades en donde he vivido.»

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