ENTREVISTA A RAÚL RUBIO ESCUDERO

1.¿Cuándo te embarcaste en la aventura literaria?

Desde que era niño escribo relatos y cuentos, sin pretensiones, por pura diversión.  Publicar no lo hice hasta el año 2013, cuando me atreví a recoger en un libro mis relatos ambientados en el Canal de Castilla y que lleva por título Cuentos del Ramal del Norte. La experiencia fue muy buena. Desde ese momento estoy «oficialmente» embarcado en la aventura literaria.

2.¿Por qué escribes?

Básicamente por diversión. Me tranquiliza escribir. Me gusta aportar una visión diferente de las cosas, e invitar al lector a pensar un poco qué hay detrás de lo aparente. 

También es cierto que en todo lo que escribo hay un intento de dejar recogidas palabras, expresiones, cultura, modos de vida…, que corren el peligro de desaparecer o de olvidarse, pero hacerlo de una forma no académica, hacerlo entreteniendo.

3.¿Cómo surge La raíz podrida? 

Surge de un relato que escribí hace años enmarcado en una serie de relatos sobre el mundo rural. Lo escribí tras leer varios libros ásperos y obsesivos que sin duda influyeron: Cumbres borrascosas, de E. Brontë, La muerte del padre de K.O. Knausgard y Relatos autobiográficos de T. Bernhard. El relato me quedó demasiado largo y violento, me gustó, pero pensé que no podía desperdiciar una idea que contaba con mimbres suficientes para convertirse en una novela corta pero sólida.

4.¿Cómo definirías esta novela?

Es un texto arriesgado, rabioso, obsesivo, apabullante, violento. Es una actualización de la «leyenda negra» de la España rural. Pero si tengo que elegir un calificativo para definirla es el que utilizó el editor de Caligrama cuando leyó la novela: Implacable.

5.¿Quiénes son los personajes principales?

Son dos personajes anónimos, sin nombre. Solos en un hospital. Un padre que se muere y que trata de justificarse, de explicar por qué las cosas ocurrieron así y no de otra forma, ante una hija que escucha y trata de comprender.  

Una característica del libro es que todos los personajes principales son anónimos, y los secundarios tienen todos nombre y apellidos.

6.¿En qué escenarios y en qué época sucede la historia?

La época es la segunda mitad del siglo XX, y el escenario es un pueblo agrícola de unos dos mil habitantes de la meseta castellana, pero que podría estar en cualquier zona de la España interior, de la denominada «España vacía», en palabras de Sergio del Molino. 

7.¿Qué temas pueblan las páginas de este libro?

En la superficie tan sólo está el intento de un padre de lavar su conciencia. Si profundizamos un poco veremos que la segunda capa del libro intenta responder a la pregunta de si una persona es dueña de su destino y hasta qué punto el nacimiento en una familia, de las que ahora se denominan desestructuradas, puede condicionar una vida.

Pero sin duda lo más interesante del libro está en el retrato que se hace de la España rural de la segunda mitad del siglo XX. He querido dejar testimonio de una cultura, un lenguaje, unas expresiones, unos valores y una idiosincrasia que creo está a punto de desaparecer. Reflejar cómo ha evolucionado la sociedad rural de la España interior, ahondar en sus claves; su desarrollo, su educación, sus valores, su paisaje, su despoblación, pero hacerlo sin complacencia, sin mitificaciones, sin geopolítica, de forma cruda. 

8.¿Qué te gustaría conseguir en el público lector?

Siempre busco lo mismo en mis libros, entretener. Una vez conseguido eso, hacerles pensar un poco, siempre hay algo más detrás de lo que escribo, algo tras lo aparente, muchos temas para la reflexión.

En este libro en concreto también he buscado impactar, me gustaría que el lector quede impactado, para bien o para mal, que no quede indiferente. Y si pudiera servir para que las personas que lo lean se acerquen de nuevo a la realidad de este mundo rural, lo pisen, lo vivan, se interesen, lo cuiden, eso ya sería para nota.

9.¿Cuál ha sido el mayor reto a la hora de escribir esta obra?

Yo quería algo violento e incómodo, y no pasarme era el primer reto. El equilibrio entre la inteligencia y la zafia brutalidad del protagonista para que no pierda credibilidad el relato era el segundo reto. Sin duda esas han sido las dos cuestiones que me han preocupado. Lo demás fue sencillo.

10.¿Cómo recomendarías tu libro?

El libro es, simplemente, como la vida misma. Cuando empiezas a leerlo, tienes que seguir, quieres saber qué pasa, con muchos giros en cómo se cuenta la historia, con personajes que a veces te provocan rechazo y de repente, parece que quieres comprenderlos, te hace reflexionar sobre lo que lees, quizá puedas verte reflejado en alguna de esas vidas, pero, sobre todo, leerlo no deja indiferente.

11.¿Suele servirte algún método de trabajo a la hora de escribir?

Cuando tengo una idea para un relato o un libro suelo abrir un folio y anotar la idea, incluir un esquema que voy desarrollando, hasta que lo veo claro y me pongo a escribir. A veces se queda ahí años, a veces anoto más ideas en ese folio, estas cosas necesitan maduración, o simplemente que no les ha llegado el momento. Todo tiene su momento.

12.¿Alguna anécdota a resaltar relacionada con el proceso creativo de La raíz podrida?

No. Pero sí que podría explicar el título: una vez ocurrió un suceso desagradable en una familia de mi pueblo, parecido a alguno de los episodios que narro en esta novela, y una pariente lo explicó con cierta resignación de la siguiente forma: «Si es que… toda la familia tenemos la raíz podrida». 

13.Termina la fase: Caligrama es…

De confianza.

Preguntas ráfaga

EL ÚLTIMO LIBRO QUE TE HA GUSTADO: El corazón con que vivo de Peridis.

UN LIBRO QUE QUIERAS LEER: 2666 de Roberto Bolaño.

UNA CANCIÓN O PIEZA MUSICAL COMO BANDA SONORA DE ESTA OBRA: La banda sonora ideal sería la que hizo Antón García Abril para la película Los santos inocentes.

UNO DE TUS AUTORES PREFERIDOS: James Salter.

UNA DE TUS AUTORAS PREFERIDAS: Delphine de Vigan.

UNA FRASE DEL LIBRO LA RAÍZ PODRIDA: «La vida siempre es más real de lo que parece».

 

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