ENTREVISTA A PEDRO M. IBARRA. A.

1.¿Cómo surge el libro El sueño de un cristero?

El tema de la guerra cristera me interesó desde que conocí La cristiada, obra en tres tomos del gran historiador Jean Meyer, cuando cursaba el bachillerato. Desde entonces conservé el deseo de escribir alguna vez una obra literaria ambientada en esa guerra. Pasado mucho tiempo, mientras escribía los sonetos que luego reuní en el libro Suma de fábulas, pensé en escribir una serie de cien sonetos en los que pudiera recrear momentos estelares de la cristiada. Escribí algunos, pero pronto me di cuenta que el tema desbordaba la forma del soneto. Reconsideré entonces la forma, y me decidí por una combinación de narraciones largas y ligadas entre sí, unas en tercetos endecasílabos como los de Dante en la Divina comedia, y otras en cuartetos  octosílabos como se componen a veces los corridos en México. Eso en cuanto a la forma. El contenido se articuló a partir de una intuición derivada de la lectura de dos pasajes bíblicos, el de Moisés y la zarza ardiente y el del santo Job puesto a prueba por el diablo con el permiso de Dios. Así, la idea unificadora de la obra consiste en el sueño revelador de un hombre, en el que escuchó, a través de un mezquite ardiente, que Dios permitiría al diablo probar la fe del pueblo de México. Pero ya me extendí demasiado en la respuesta.

2.¿Quiénes fueron los cristeros? 

Los cristeros fueron, sobre todo, gente del pueblo llano, campesinos levantados en armas contra el gobierno que encabezaba el general Plutarco Elías Calles. Defendían su fe contra los intentos gobiernistas de someter a control el culto católico, mayoritario entre los mexicanos de entonces y aún de ahora.

3.¿Cómo sucede la guerra cristera?

El 31 de julio de 1926 entró en vigor la llamada Ley Calles, que consistía en adiciones al Código Penal para castigar como delitos incumplimientos a las normas restrictivas en materia de culto religioso, lo cual vino a radicalizar la pugna entre la Iglesia y el Estado que ya se venía dando de tiempo atrás. En esa misma fecha quedó suspendido el culto público que requiriera Ia intervención del sacerdote, ello por disposición de la mayoría del episcopado mexicano al considerar que no había posibilidad de seguir ejerciendo el ministerio sacerdotal con las condiciones impuestas. El Gobierno respondió con la orden de cerrar los templos para hacer inventario y con la prohibición del culto privado. Esas determinaciones radicales, esa incapacidad de los altos dirigentes políticos y religiosos para llegar a un entendimiento, fue lo que desató la guerra cristera. El pueblo creyente quedó en medio de las intransigencias de los poderosos. Los primeros levantamientos armados tuvieron lugar en ese mismo año de 1926, durante el mes de agosto.

4.¿Qué acontecimientos narras en la obra? 

En la obra narro algunos acontecimientos históricos de carácter local, ocurridos durante la guerra cristera, documentados pero poco conocidos. El escenario geográfico principal se ubica en la región centro occidente de México, específicamente en algunos lugares del Estado de Zacatecas. La obra no es histórica, como sabes, sino de imaginación. Tales acontecimientos sólo son el marco en que se desarrollan los relatos centrales que atraviesan la novela: las historias de ficción del cristero que tuvo el sueño revelador y la de las personas que uso como narradores de los hechos: un abogado anciano, un compositor de corridos y una curandera.

5.¿Quiénes son los protagonistas y cómo son?

El protagonista principal de la novela es José Álvarez, el hombre que tuvo el sueño revelador por el que se convirtió en cristero. Pero quienes narran los hechos (el abogado, el compositor de corridos y la curandera), también tienen un papel protagónico porque cuentan a la vez su propia historia. Todos ellos comparten la firme creencia de que Dios transmitió un mensaje, a través del sueño de José, para dar una luz sobre la guerra cristera.

6.¿Por qué escenarios se mueven?

Los escenarios en que se mueven los personajes tienen que ver con los estragos, los sufrimientos y las pruebas de fe que implicó la guerra cristera en determinados lugares, que no son los más conocidos y documentados por los historiadores. La novela quiere ser, entre otras cosas, un homenaje al pueblo llano, víctima siempre de la ambición de las élites.

7.¿Qué temas tratas en el libro?

Los temas de fondo que trato en el libro son dos, uno tomado de la modernidad y otro de la tradición. El primero es la defensa del derecho a la libertad de creencias, y el segundo, la posibilidad, contra toda esperanza, de que Dios sí intervenga en la historia humana de un modo misterioso, más allá de la razón, pero con atisbos que lo dejen entrever. Los demás temas que puedan advertirse de la lectura del libro, están todos ellos subordinados a dichos temas de fondo.

8.¿Esta es una novela en verso o un poema extenso?

La obra se anuncia como una novela, aunque no en el sentido moderno porque está escrita en verso rimado. También puede entenderse como un extenso poema tradicional: se compone de versos narrativos y no de imágenes yuxtapuestas como los poemas de hoy. Además, tomando en consideración que los capítulos de la obra tienen un cierto grado de autonomía, se podría considerar como un libro de relatos o cuentos en verso.

9.¿Cuál ha sido el mayor reto a la hora de escribir esta obra?

Considero que el mayor reto en la escritura de esta obra consistió en no perder el hilo de la narración a pesar de las exigencias del verso rimado y medido. Muchas veces tuve que hacer pausas en el camino porque no sabía cómo seguir contando la historia sin perder la rima y el ritmo de los versos.

10.¿Cómo ha sido el proceso de escritura?

Ha sido un proceso largo. Me tomó alrededor de seis años terminar la obra. Pero no me quejo. También ha sido un proceso lleno de sorpresas estimulantes y de satisfacciones personales. Cuando comencé a escribir la novela sólo tenía una idea muy general de mi propósito. Los hechos narrados fueron surgiendo sobre la marcha, en el doble esfuerzo de hilar el relato de manera creíble y de versificarlo conforme a las reglas.

11.¿Cómo definirías tu estilo literario?

El estilo literario en esta novela, en la que doy la voz narrativa principalmente a dos de mis personajes, es coloquial en el caso del corridista ciego, que narra ocho capítulos con ayuda de la curandera, siguiendo en lo posible el modo de hablar que tiene la gente de campo en algunos lugares de la región centro occidente de México. Y es culto el estilo, pero no oscuro, en el caso del abogado anciano, fruto de la experiencia, de la reflexión y de la lectura, que narra los otros cuatro capítulos de la novela.

12.¿La vida es mejor con versos?

La vida siempre es mejor de cualquier forma, con tal de que la tengamos, la respetemos y la defendamos. Dios mismo ama la vida desde sus orígenes y conforme a sus inescrutables designios. Como dice el Génesis: «Vio Dios cuanto había hecho, y todo estaba muy bien».

13.Termina la frase: Caligrama es…

Una gran opción para publicar tu obra.

 

Preguntas ráfaga

EL ÚLTIMO LIBRO QUE TE HA GUSTADO: Acabo de releer el libro Fuentes del yo de Charles Taylor, y me sigue gustando. Pienso volver a leerlo.

UN LIBRO QUE QUIERAS LEER: Poesía reunida de Wallace Stevens

UNA CANCIÓN O PIEZA MUSICAL COMO BANDA SONORA DE ESTA OBRA: Orquesta épica de Rubén Navarro.

UNO DE TUS AUTORES PREFERIDOS: Joseph Conrad.

UNA DE TUS AUTORAS PREFERIDAS: Patricia Highsmith.

UNA FRASE DEL LIBRO EL SUEÑO DE UN CRISTERO:

«En ese instante agonizaba en tierra,

convencido de que valió la pena

haber tenido parte en el gran plan.

Sentía de euforia toda el alma llena».

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