ENTREVISTA A PEDRO DÍAZ CEPERO

1.Eres sociólogo, periodista y publicitario. ¿Cuándo comenzaste a escribir?

Antes de pensar en escribir algo he sido un gran lector. ¡Cuántos tebeos habrán pasado por mis manos! Luego, aumentó mi autoestima un premio en un concurso literario en el colegio, seguramente algo a quemar si lo leyera hoy, igual que los poemas que envié a algún amor de juventud imposible. Más adelante, con 19 años gané un premio para alumnos de publicidad por un trabajo de investigación, con más de 80 folios… ¡Qué locura!

Tuve la suerte de coger tablas en el oficio siendo redactor creativo del departamento de Publicidad de El Corte Inglés. Carpetas y carpetas de textos de moda, hogar, rebajas, electrodomésticos, muebles, «Ya es primavera», etc. Porque escribir es, primero, un oficio que se adquiere con la práctica, además de tener cosas que decir. En el mercado editorial se olvidan a menudo las dos cosas.

2.¿Por qué escribes?

Escribo porque me gusta dar forma a mis ideas y cuando puedo hacerlo más o menos bien me siento satisfecho. Escribo porque tengo la ilusión vana de que en algo puedo cambiar el mundo. De hecho, antes de escribir estos tres libros heterodoxos de memorias he publicado artículos en Opinión sobre política y sociología en Cinco Días, El País, InfoLibre e Información de Alicante, y antes en medios profesionales de publicidad, marketing y ¡hasta he hecho crítica cinematográfica!. O sea, que siempre me he reconocido escribiendo algo. 

3.¿Cómo surge Los juegos de la mentira?

Los juegos de la mentira es la tercera parte de una suerte de memorias, que son heterodoxas desde el primer título, cuyo subtítulo ya rezaba así: No puse nombre a mi primer amor ーMemorias heterodoxas de un chico de posguerraー. El segundo fue Memorias prohibidas ーEl relato emocionado de la juventud perdidaー. Este tercero completa la trilogía y recoge el recorrido por la madurez de la vida y las reflexiones que se manifiestan en esta etapa.

4.¿Cómo definirías tu obra? ¿Es una novela? ¿Es una autobiografía?

No es una autobiografía, ni siquiera unas memorias. Mi vida es la de una persona normal, no hay mayores proezas, no soy ni héroe ni mártir, no he tenido ninguna adicción salvo la del conocimiento, la curiosidad, la escritura o el arte, no soy ejemplo de nada. Creo que no hace falta ser un marginado para describir la zona de obras y el vertedero por el que transita esta sociedad.

5.¿Qué temas principales tratas en la obra?

He elegido la fórmula literaria de unas memorias porque me permitía meter en ese registro historias reales y noveladas, hacer un relato histórico y sociológico del tiempo que me ha tocado vivir, reflexionar sobre los contrastes entre la sociedad de antes y la de ahora, sacar a relucir los entresijos de la vida y las dificultades de la gente normal, desenmascarar algo del juego de mentiras en el que estamos metidos, ahora que puedo.

6.¿Cuáles son las actuales tendencias que rigen las relaciones humanas?

De eso trata mi libro Los juegos de la mentira. Hay que leerlo de principio a fin para darse cuenta, en pocas palabras es difícil de resumir. Esta tercera obra de memorias, además de historias y anécdotas elegidas con una intención, tiene un tratamiento en forma de ensayo, pero siempre he tratado de que fuera muy comprensible y limpio de retórica. Es un libro que está escrito para ser leído despacio en algunos tramos.

7.¿Hacia qué horizonte se dirige el ser humano?

También hay una reflexión sobre todo eso en el libro. No he escrito un relato para que después de leerlo uno se quede tal cual. Invito a hacerse preguntas, a cuestionarse los cambios a los que nos está conduciendo a toda prisa esta sociedad neoliberalista-virtual, esta nueva fase del capitalismo: individualismo creciente, banalidad en los contactos, la dialéctica del consumo aplicada a las relaciones personales, insolidaridad, falta de compromisos…

8.¿Qué te gustaría conseguir en el público lector?

Tal vez, que le hiciera reflexionar sobre esta sociedad y su papel en ella. Que se detenga en otra cosa que no sean lecturas que no dicen nada, que son insustanciales, sin ningún interés humano, muchas veces también sin valor literario. Interesarse por el conocimiento y la cultura, por adquirir criterio para discriminar entre libros que solo están respaldados por el marketing editorial.

9.¿Cuál ha sido el mayor reto a la hora de escribir este libro?

Quizás, el reducir los detalles históricos conectados con mi historia personal, también las reflexiones sobre la sociedad de hoy y la de entonces, o dejarme llevar demasiado por el ensayo. A veces me he planteado quitar más cosas para hacerlo más digerible, pero es que no es un libro benevolente, escrito según los cánones y/o para ser un superventas.  

10.¿Cómo recomendarías tu libro a alguien? 

Recomiendo al lector que se deje llevar por el tobogán de sorpresas que le trae cada capítulo. Es un viaje que no excluye a nadie por razón de edad, y creo que a nadie le será ajeno. Porque la realidad de la vida es el verdadero protagonista del libro. ¿Hay algún tema más importante?

11.¿Suele servirte algún método de trabajo a la hora de escribir?

Tengo siempre medio folio doblado y un lápiz en la mesilla de noche, y más de un desvelo ha dado lugar a una página. Tomo notas hasta en la cocina. Aparte de la documentación histórica de algunos capítulos que la requieren, de estar pensando muy a menudo en las historias del libro, reviso muchas, muchas veces, y una más, todo lo que escribo.

12.¿Alguna anécdota a resaltar relacionada con el proceso creativo de Los juegos de la mentira?

No recuerdo ninguna en especial.

13.Una frase de tu libro Los juegos de la mentira.

«La única cosa que nos queda frente a esa ineludible derrota que se llama vida es intentar comprenderla». Es la frase con la que termina el libro, con permiso de Cervantes.

Deja una respuesta