ENTREVISTA A MONTSE JIMÉNEZ

1.¿Cuándo tomaste conciencia de tu vocación literaria?

Recuerdo un primer poema que escribí a mi madre cuando tenía ocho años. Escribía por todas partes, desde muy pequeña. En las lamas de madera del somier de la litera donde dormía mi hermana, en los ladrillos de la terraza… En cualquier parte. Necesitaba escribir.

Recuerdo una redacción que escribí con doce años, que en realidad era un cuento maravilloso. Así me lo dijo la profesora, así que descubrí que lo que yo escribía no solo me servía a mí, también podía servir para los demás. Descubrí esa dimensión de la literatura sin la cual podríamos caer en el ensimismamiento. Lo cierto es que no concibo la vida sin poder escribir.

2.¿Cómo surge Viveros feministas?

Fue muy curioso. Mi intención era seguir con una novela que había dejado interrumpida un año antes, pero al comenzar a escribir me di cuenta de que me apetecía escribir algo diferente.

Es una novela que me ha ido marcando el camino según la escribía. La empecé a escribir con brújula, no con mapa. Solo cuando fui consciente de lo que quería contar, fui dibujando el mapa donde toda la historia y la trama encajaran.

3.¿Cuál es el argumento de la obra?

En una oficina desaparece un compañero sin que los demás sean conscientes de ello, hasta que aparece un investigador preguntando por él. A partir de ahí, dos compañeros muy extravagantes se empeñan en averiguar qué ha ocurrido con él, y se embarcan en un viaje extraño, que les llevará a descubrirse a sí mismos y que transformará su modo de ver la vida.

4.¿Quiénes son los personajes principales y con qué características los has creado?

Apolonia. Una mujer que ronda los sesenta  y que tiene un modo muy original de hablar y de pensar, con un sentido del humor que contagiara toda la novela.

Germán Ginés, que se llama así porque a su madre le gustaba Hermann Hesse y el Registro Civil y su padre hicieron el resto. Eso ya nos da una idea de la singularidad del personaje.

En ese extraño viaje que emprenden Apolinia y Germán juntos iremos descubriendo de ellos mucho, que sobrepasa esa simple definición que he hecho de ellos y que se lo dejo al lector para que lo descubra, a la vez que se adentra con ellos en ese viaje.

Candela, un personaje que parece de metaficción, pero también debemos descubrir qué es lo que pinta en la historia.

Pancracio, un enigma, que parece tener aún mucho que decir.

5.¿En qué época y en qué escenarios transcurre la trama?

Es actual. Los principales escenarios son la oficina donde trabajan, el bar donde bajan a tomar algo, una comisaría y los pueblos por donde transcurre el viaje.

6.¿Dónde encuentras la inspiración?

En la vida. En cualquier parte. En cualquier momento. Por suerte, nunca he sabido lo que es el pánico a la hoja en blanco, yo solo tengo que sentarme a escribir y todo empieza a brotar de mí, como si estuviera encerrado y necesitara salir.

7.¿Qué temas de la obra podrían estar ligados a la actualidad?

El tema principal, que no puedo desvelar porque forma parte de la trama, estaría ligado a la actualidad. La corrupción, las condiciones laborales y sociales actuales, la indiferencia ante lo que les ocurra a los demás, ese vacío existencial que nos arrastra, envuelto en un consumismo que nos deja aún más vacíos… Escribí la novela hace dos años, por tanto, mucho antes de  esta pandemia, que desgraciadamente ha irrumpido en nuestras vidas y que nos están haciendo replantearnos muchos aspectos de la vida, del mundo, de nuestro trato a la naturaleza, a los demás, a nosotros mismos… Muchas de esas cosas, de ese vacío, se ponen de manifiesto en la novela.

8.¿Cómo recomendarías tu libro a alguien?

Es un libro muy original, en el que encontrarán suspense, humor, emoción, denuncia social… Les hará reflexionar y encontrarse con unos personajes de los que calan y no se olvidan fácilmente. Además, también hay metaficción, así que a los amantes de la lectura y la escritura les encantará.

9.¿Qué aspectos de la trama y del estilo narrativo crees que podrían enganchar al lector?

El suspense. Los giros que va dando la historia. El estilo, con un humor ácido, pero con un trasfondo emocionante, reflexivo, cercano. Esas ocurrencias que tienen los personajes, que rozando la locura cotidiana sacuden esos cimientos que nos adormecen y que ponen de manifiesto que lo más surrealista de todo son todas esas cosas que se nos pasan por alto.

10.¿Sigues algún método de escritura?

Sí, pero depende de la historia. Reconozco que le doy mucha importancia al instinto y al inconsciente. Soy muy de brújula. Así que, al principio, me dejo llevar por ellos. Voy viendo hacia dónde me quieren llevar y, en función de ello, voy centrando la historia; ahí es cuando empiezo a dibujar el mapa. Lo voy trazando según avanzo y voy afianzando la historia y perfilando la trama. En las etapas de revisión, es cuando ya voy limando la historia y puliendo los detalles.

Otras veces, puedo tener claro desde el principio la historia que quiero contar, la trama, los escenarios, entonces veo si necesito documentarme de todo antes o ir escribiendo y documentándome según avanzo. En el fondo, necesito que la historia tenga también la posibilidad de sorprenderme a mí misma, por tanto, no puedo escribir con todo detallado desde antes de ponerme a ello. Eso me aburre y, si me aburro yo, creo que también se aburrirán los lectores. Tengo que emocionarme con lo que escribo, y creo que eso también lo percibe el lector.

11.¿Qué aspectos de tu vida te han podido marcar como escritor?

Las vivencias de la familia numerosa en la que me he criado. Las conversaciones con mi madre, su imaginación, su humor, su modo de contar las cosas, las historias que me contaba del pueblo, de mis antepasados, sus conversaciones con las vecinas, lo que hablaban… Ver a mi padre siempre escribiendo, con esa cara de satisfacción que me hacía sentir que pasar así las tardes tenía que ser algo maravilloso, que podías expresar en un folio todo lo que tu mente, tu imaginación y tu memoria te prestaban. Ver a mi hermana pasar las noches enteras leyendo todo lo que caía en sus manos. Aquellos libros encuadernados, con los clásicos, que ya tocarlos y olerlos te incitaban a vivir muchas vidas que iban más allá de la que estabas viviendo… Ver crecer a mis hijos, fijarme en cada uno de los detalles y darme cuenta de que nunca podrás darles ese mundo que siempre nos queda por hacer… En definitiva, todo lo que he leído, lo que he vivido, lo que recuerdo, lo que siento, lo que imagino, lo que pienso, lo que analizo, mis reflexiones, todo encuentra su modo particular de expresarse en lo que escribo.

 12.¿Alguna anécdota a resaltar relacionada con el proceso creativo de Viveros feministas?

Cuando estaba escribiendo la novela dictaron la sentencia de la manada, recuerdo el párrafo que estaba escribiendo cuando la publicaron. No se me olvidará.

13.¿Cómo valoras el proceso de edición?

Estoy muy satisfecha y contenta con el trabajo de edición y con todo el proceso. Solo puedo tener palabras de agradecimiento a Caligrama. Desde el principio, me han parecido personas muy serias y profesionales, con las que puedes contar durante todo el proceso de edición y hacer las sugerencias y los planteamientos que quieras. Con Caligrama te vas a sentir acompañada desde el principio al fin. Me alegro mucho de haberme decidido a publicar con ellos. Son una garantía de profesionalidad.

14.Termina la frase: Caligrama es… garantía de profesionalidad, desde el principio al final del proceso de edición de tu libro.

Preguntas ráfaga

EL ÚLTIMO LIBRO QUE TE HA GUSTADO: Como todos los escritores, leo mucho, con lo cual es difícil elegir uno, porque hay muchos que me han gustado de los últimos que he leído. Así que voy a elegir no un libro, sino una escritora —por desgracia ya fallecida—, que me sorprendió mucho cuando sacaron su primer libro hace unos años, que es Lucia Berlin. Hacía tiempo que no me sorprendía una escritora como lo hizo ella. Su Manual para mujeres de la limpieza es un libro que no dejo de releer de vez en cuando.

UN LIBRO QUE QUIERAS LEER: Me ocurre como antes, son muchos los libros que quiero leer. Empezando por los clásicos, siempre gratificantes. Me gustaría no dejarme ninguno sin leer.

UNA CANCIÓN COMO BANDA SONORA DE TU OBRA: Casi voy a elegir la música que escuchaba cuando la escribí. Escuché mucho a Charles Aznavour, jazz y a Erik Satie, mientras la escribía.

UN AUTOR Y/O AUTORA QUE TE HAYA INSPIRADO: Imagino que son muchos los autores y autoras que me han podido inspirar. Las lecturas forman parte de nuestra memoria literaria y vital que, sin duda, debe aflorar cuando nos dejamos llevar por ese inconsciente que nadie sabe de dónde viene, pero que nos hace escribir más allá del control de nuestros dedos en el teclado.

Sí que recuerdo que estaba releyendo Los hermanos Karamazov, de Dostoievski, y quizá el capitulo El viejo bufón me pudo inspirar en el tono de las escenas de la comisaría.

UNA FRASE DEL LIBRO VIVEROS FEMINISTAS: «Que nadie te corte las alas, ni siquiera las puntas. Apolonia».

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