ENTREVISTA A MARÍA TERESA LEÓN

1.¿Cuándo te embarcaste en la aventura literaria?

Siempre me ha gustado escribir. La primera vez que me atreví a compartir algo que yo había escrito fue en octavo de EGB en un concurso de cuentos del colegio que, para mi sorpresa, el mío quedó en primer lugar. 

2.¿Por qué escribes?

Escribir me ayuda a ordenar pensamientos de una forma más clara. También me permite volver y reflexionar sobre ideas sin que nada del contenido se pierda por falta de memoria. Pero lo que más me gusta de escribir es la posibilidad de ver reflejada la evolución personal o anímica de la que muchas veces ni siquiera somos conscientes.

3.El libro Cincuenta días y quinientas noches: Diario de una reina con corona surge en época de pandemia y durante el confinamiento. ¿Qué te movió a escribir poesía en aquel tiempo?

El gran motor de este poemario ha sido el dolor de la pérdida de lo que había considerado pilares en mi vida hasta entonces. La necesidad surgió de tratar de colocar todos los cambios a los que tuvimos que someternos sin querer y sin entender.

4.¿Cómo definirías esta obra?

Cincuenta días y quinientas noches: Diario de una reina con corona es una recopilación de poemas en clave personal donde el corazón y la mente se abren literalmente en canal para describir, de un modo rotundo y sincero, los sentimientos que me asaltan en medio de la pandemia que asola al mundo. 

5.¿De qué hablan tus poemas?

Escritos a modo de diario con un estilo sencillo y a la vez refinado, los poemas exploran, a partir del tema anímico central, otros motivos adyacentes, como la incomunicación, la soledad, la crisis existencial o la pérdida, ofreciéndonos un retrato descarnado y lírico que no deja indiferente.   

6.Dices que este poemario es un camino de descubrimiento personal. ¿Cómo ha sido el camino?

Cincuenta días y quinientas noches: Diario de una reina con corona consta de cincuenta poemas, los cuales son presentados cronológicamente a modo de diario —cada uno de ellos viene identificado con un número, la fecha en que fue compuesto y el título—, a los que hay que sumar un prólogo y un epílogo, ambos escritos en verso. Por tanto, se trata de un conjunto perfectamente articulado que permite al lector seguir la lectura con unas pautas definidas, sin que esto sea óbice para que cada poema pueda disfrutarse de manera independiente. El primero de ellos, titulado El frío, es a su vez el arranque de un diario cuya primera entrada se corresponde con el 14 de marzo de 2020, fecha marcada en rojo en el calendario histórico de nuestro país, por ser el día en que el Gobierno decretó el estado de alarma a causa de la Covid-19. Dichos versos están escritos en primera persona y, dado su carácter duro, directo y sin artificios, permiten entrever que la obra, al igual que el proceso de evolución personal, no va a ser un camino de rosas.

7.¿Qué te gustaría conseguir en el público lector?

Ya desde su título, Cincuenta días y quinientas noches: Diario de una reina con corona, se hace una invitación a que el lector descubra, a través de su horizonte de expectativas, las múltiples conexiones que la obra posee con la sociedad actual, la crisis de valores, la deshumanización e incluso el mundo de la cultura. A pocos escapa que la primera parte de la fórmula remite a un tema musical de Joaquín Sabina, del mismo modo que la segunda, a través de un ingenioso juego de palabras, hace referencia al virus que nos ha cambiado la vida y la forma de enfrentarnos a ella.  

La obra comienza con un poema introductorio titulado Búscate en mis líneas, el cual, creado a modo de prólogo, ya es de por sí una declaración de intenciones; desde el primer verso libre, apelo al lector, refiriéndome a él en segunda persona y reclamando su complicidad de manera directa y sin ambages. Este juego dialéctico permite que el lector, ya implícito, afronte la lectura de manera activa, lo que otorga un plus de originalidad al conjunto de los poemas.  

8.¿Cómo recomendarías tu libro a alguien?

Este libro posee muchos y buenos ingredientes para llegar al público. De inicio, es una obra cuyo tema central, el amor (o mejor el desamor, en sus múltiples variantes) posee infinidad de lecturas, de ahí que la perspectiva de su recorrido sea amplia. 

Así mismo, es un trabajo que, pese a centrarse en aspectos íntimos de la voz poética y exponer un drama personalísimo, conecta con la realidad de un modo original e inteligente, lo que lo convierte en universal. También es útil como manual para ahondar sobre los problemas que asolan al hombre actual, y una de sus principales virtudes es su capacidad para tocar la fibra.

9.¿Cuál ha sido el mayor reto a la hora de escribir esta obra?

Es posible que algunos lectores puedan considerar excesivamente duro el estilo del trabajo. Salta a la vista que los poemas están escritos desde el dolor, el sufrimiento y la insatisfacción. Aun siendo escasos los aspectos positivos planteados a lo largo de su discurso, el poemario encuentra un punto definitivo de inflexión en La nueva vida, donde conecta la realidad personal con la social, en un ejercicio repleto de símbolos y guiños.

A partir de aquí, el lector se enfrentará a un desenlace imprevisible en Después…, donde las paradojas se suceden hasta desembocar en unos versos finales rotundos, capaces de cerrar el círculo de manera certera y brillante.    

10.¿Qué aspectos crees que caracterizan tu estilo poético?

Este es un libro que disfrutarán los amantes de la poesía, pero también aquellos que no frecuentan el género o que son reacios a los ejercicios líricos. Pese a tratar un tema central (el amor) en su vertiente más negativa, son muchos los motivos que subyacen en sus páginas, algunos de los cuales nos conectan con la realidad de un modo útil e inmediato. 

Dada la brevedad de la mayoría de los poemas, estos pueden leerse de manera fluida, siguiendo la cronología sugerida. Esta estructura, a modo de diario personal, es, junto al título, uno de sus mejores hallazgos, pues interpela al lector ya desde el inicio, haciéndolo partícipe de lo expuesto. No obstante, si el lector lo prefiere, puede acceder a los versos de manera independiente, pues cada uno de ellos posee fuerza en sí mismo. Por último, Cincuenta días y quinientas noches  posee un estilo ágil, culto y elegante, al tiempo que su estructura, vocabulario y recursos denotan sencillez y cercanía. Esto lo convierte en un poemario vivaz, donde los aspectos dramáticos están bien equilibrados, y cuyas formas constituyen un vehículo original y preciso para llegar al fondo.

11.¿Suele servirte algún método de trabajo a la hora de escribir?

No, realmente suelo escribir cuando me asaltan las ideas. Lo que sí tengo mucho en cuenta es en proporcionarme oportunidades de poder pensar sin demasiadas distracciones o ruidos mentales.

12.Termina la fase: Caligrama es…

Un excelente compañero en mi primer viaje literario.

Preguntas ráfaga

EL ÚLTIMO LIBRO QUE TE HA GUSTADO: El Amante Japonés de Isabel Allende.

UN LIBRO QUE QUIERAS LEER: La Odisea de Homero.

UNA CANCIÓN O PIEZA MUSICAL COMO BANDA SONORA DE ESTA OBRA: Ya pasará de Carlos Rivera.

UNO DE TUS AUTORES PREFERIDOS: García Lorca.

UNA DE TUS AUTORAS PREFERIDAS: Almudena Grandes.

UNA FRASE DE DEL LIBRO CINCUENTA DÍAS Y QUINIENTAS NOCHES: «He abierto la puerta de casa y, por un instante, he pensado: “Hoy me jugaría la vida por un beso”».

 

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