ENTREVISTA A JAVIER GUMIEL SANMARTÍN

1.¿Cuándo comenzaste a escribir?

En realidad, casi desde que tuve uso de razón, pero a publicar fue hace unos tres años, una vez prejubilado del sector de banca.

2.¿Cómo surge Matémonos como hombres?

Lo explico ampliamente en el prólogo del libro, pero resumiéndolo, surgió de una serie de conversaciones ante un café y un cigarro (o varios) con la persona a la que está dedicado el libro y que inspira la historia, cuya vida puede fácilmente calificarse de novelesca.

3.El protagonista de la obra es un soldado español que debe hacer frente a los enemigos en la guerra así como a sus desengaños en los ideales, ¿con qué características has dibujado a este personaje?

Lo cierto es que el personaje tiene mucho de arquetípico en el siglo XX español, en que mucha gente se vio arrastrada a participar en una guerra de la que nadie podía quedar al margen. Dentro de eso, unos tuvieron que combatir en el lado contrario de su ideología, porque las circunstancias les situaron en un territorio concreto en un momento determinado; otros muchos lucharon porque no tuvieron más remedio que hacerlo para no ser arrastrados por la corriente de venganzas  y odios de las retaguardias, y muchos por convencimiento en las ideas que parecía encarnar uno u otro de los bandos. Entre estos últimos, no fueron pocos los que llegaron al convencimiento de no haber luchado para llegar a una España como la que se forjó al terminar la guerra, de ahí la desilusión y el sentimiento de haber combatido y sufrido para nada.

4.¿En qué época y en qué escenarios se desarrolla la historia de la novela?

La época abarca desde 1935 a 1943 y se desarrolla en la España previa a la Guerra Civil y el transcurso de esta y en la Unión Soviética, en concreto los alrededores de Leningrado, donde el protagonista combate en la División Azul.

5.¿Cuál ha sido el mayor reto a la hora de escribir esta novela?

Sin duda, la documentación. Como toda novela con base histórica ha requerido una documentación exhaustiva, dado que es una época que no viví y mi autoexigencia de rigor en los datos y los ambientes. Afortunadamente, tengo ya gran experiencia en manejar documentación, puesto que ya tuve que hacerlo al escribir mi Trilogía del Sexenio Revolucionario y lo estoy haciendo con mi actual proyecto literario.

6.¿Qué temas pueblan el trasfondo de la obra?

Es obvio decir que uno de los dos grandes temas que están en el trasfondo de la novela es el de la Guerra Civil, con todas sus causas, desarrollo y consecuencias para ambos bandos, procurando tratarlos con el máximo respeto y, dentro de lo posible, con ecuanimidad. 

El otro gran tema que subyace en el libro es el de la consideración de la División Azul, exaltada en los primeros años de su formación y vituperada, injustamente desde mi punto de vista, en los últimos años del franquismo y, especialmente, tras la llamada Transición. He intentado aproximarme al tema sin anteojeras, con la mente abierta y documentarme muy a fondo, tras lo cual he llegado a la conclusión de que, sin tener que exaltarla, sí hay que considerarla con mucho respeto y como una parte de nuestra historia de la que no tenemos que avergonzarnos, antes al contrario, pues el comportamiento de sus soldados en la Unión Soviética tiene muchas páginas admirables y no exclusivamente bélicas. 

7.¿Qué te gustaría conseguir en el lector?

En primer lugar y ante todo, como en todos mis escritos, que el lector se divierta y no se aburra leyendo. Parafraseando a Alfonso Sánchez, un famoso crítico de cine de hace ya muchos años: un libro puede ser bueno o malo, pero nunca puede ser aburrido. Si, además de entretenimiento, se consigue que del libro el lector pueda aprender algo que no sabía o conocer algún dato que ignoraba, tanto mejor.

8.¿Cómo recomendarías tu libro a alguien?

Le diría que si quiere tener una aproximación a la Guerra Civil y a la División Azul, sin tópicos y con un exquisito respeto por la verdad histórica y un gran respeto por todos los que participaron en ella y los que la padecieron, debe de leerla; se sorprenderá de muchas pasajes revelados en ella y, sin duda, aprenderá  ⎯como yo lo he hecho al escribirla⎯ cosas que no sabía o que creía diferentes.

9.¿Suele servirte algún método de trabajo a la hora de escribir?

No creo tener ningún método concreto, pues cada libro y cada tema tienen sus propias exigencias y lo que vale para unos es contraproducente para otros. Si algún método existe, es el de la disciplina en el trabajo y seguir la célebre máxima: «si me viene la inspiración, que me pille trabajando.»

10.¿Qué es lo que te resulta más fascinante y lo más difícil de escribir?

Sin duda ambientar la acción en un conflicto bélico, algo extraordinariamente difícil cuando no se ha participado, afortunadamente, en ninguno. El contexto histórico se puede narrar con la debida documentación, pero lo que siente un hombre o una mujer cuando empuña un fusil y debe hacerlo servir contra los que intentan matarle no es nada fácil, hay que tirar de lecturas y recuerdos de lo narrado por gentes que sí lo han vivido, pero cuesta darle la autenticidad requerida en una narración.

11.¿Alguna anécdota a resaltar relacionada con el proceso creativo de Matémonos como hombres?

Quizá sí. La persona que inspira la novela me dijo en varias ocasiones que estaba redactando unas memorias, que nunca logré ver y que me hubieran sido sumamente útiles. Ya casi con la novela escrita, logré entrar en contacto con una de las hijas, que me dijo haber visto aquel manuscrito y que lo tenía un sobrino porque quería escribir algo sobre su abuelo. Ignoro si lo habrá hecho o lo hará alguna vez, pero dudo mucho que, por edad, tuviera acceso a la conversación directa sobre el tema con su abuelo. Por tanto, yo tenía una cierta memoria de los recuerdos de aquel hombre y él, el nieto, lo que reflejó por escrito, ambos complementarios.

12.Termina la fase: Caligrama es…

Una gran empresa de edición, que simplifica mucho los procesos de publicación para el autor, que se siente acogido y orientado desde el primer momento.

Preguntas ráfaga

EL ÚLTIMO LIBRO QUE TE HA GUSTADO: Son varios, y todos recomendables: Hacia los confines del mundo,  Rey Blanco, El día que se perdió la cordura…

UN LIBRO QUE QUIERAS LEER: Más que querer leer, que he comenzado a leer, y es el último de Arturo Pérez Reverte, Línea de fuego, que también está ambientado en la Guerra Civil, como Matémonos como hombres, pero con un enfoque diferente.

UNA CANCIÓN O PIEZA MUSICAL COMO BANDA SONORA DE TU OBRA: A bote pronto, citaría dos canciones, una para ambientar la Guerra Civil y otra para la narración de las peripecias de la División Azul; para lo primero, elegiría En el frente de Gandesa y, para la segunda, la versión en alemán de Lili Marlén. Por otra parte, si fuera una película, la abriría con The velocity of love, de Suzanne Ciani, 

UN AUTOR PREFERIDO: Obviamente, no tengo ningún autor preferido, aunque hay varios que me gustan bastante. Ceñidos al tiempo actual, citaría a Arturo Pérez-Reverte, Juan Gómez Jurado, Eduardo Mendoza y, por citar alguno extranjero, a Philip Kerr, desgraciadamente ya fallecido, con sus inolvidables novelas de Bernie Gunther. Si tuviera que citar algún escritor anterior a nuestra época, sin dudar citaría a Benito Pérez Galdós, en especial en sus Episodios Nacionales, que fueron para mí una gran inspiración y fuente de documentación cuando escribí mi Trilogía del Sexenio Revolucionario.

UNA AUTORA PREFERIDA: Como autora, citaría a Montserrat Cano, no solo porque es muy amiga mía desde hace muchos años y compartimos las aulas de la Facultad de CC.II de Madrid, sino, especialmente, porque es una gran escritora y poeta que, desafortunadamente, ha alcanzado una cierta fama como concursante televisiva y no por su gran calidad literaria.

Más allá de la amistad, citaría a Isabel Allende, Eva García Sáenz de Urturi y Dolores Redondo

UNA FRASE DE TU LIBRO MATÉMONOS COMO HOMBRES: «¡Es tan difícil juzgar, a veces, los actos de los seres humanos!»

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