ENTREVISTA A FELIPE CANTOS

1.¿Cuándo comenzaste a escribir?

Yo creo que todas las vocaciones se muestran desde muy pequeño. En mi caso, desde que la memoria me es fiel y pese a ser extrovertido, siempre me ha sido más fácil comunicarme con los demás a través de las epístolas. Especialmente cuando el desencuentro es evidente.

En cuanto a adoptarlo como una actividad cuasi profesional, desde siempre. Ya en mi época como editor, durante más de veinte años, disfrutaba con poder colaborar con otros autores en la redacción de sus prólogos e introducciones de sus obras. Fue a partir de 1995, como consecuencia de una mala experiencia decidí entregarme de lleno a escribir.     

2.¿Por qué escribes?

Porque es una íntima necesidad vital. Sé que es un tópico, pero no por ello menos cierto. También un claro privilegio y un gran desafío ponerte frente a un folio en blanco. En ocasiones puedes llegar a sentirte como un dios de las pequeñas cosas, dando vida y puede que muerte a tus personajes. Si es que ellos lo permiten. Que no siempre es posible.

3.¿Cómo surge Filosofía de bolsillo?

Por esa necesidad vital. Tenemos un mundo que nos guste o no hemos de aceptar. Pero, lo que no podemos hacer es quedarnos parados, indolentes ante lo que sucede en nuestro entorno y más allá. El inicio del libro se forjó sobre motivaciones, sensaciones simplemente humanas, experiencias que a todos nos suceden a diario. Más tarde, por determinados comportamientos perversos de personajes, especialmente políticos, me motivaron a escribir sobre asuntos, como la política, que nunca me interesaron y de los que me sentía demasiado lejos. Alguien me recordó que no se puede ser apolítico. El hecho de nacer es un acto político. Siempre molestarás a alguien que se convertirá en tu opositor, si no en tu enemigo.

4.¿Cómo definirías la obra? ¿Es un ensayo?

En sus inicios puede que tuviera esa intención y hubiera acabado siendo un ensayo. Con posterioridad, la introducción de textos más directos y de denuncia, siempre bajo el objetivo de la mejor y más comprensible expresión, ha terminado convirtiéndose en un alegato de lo que es y adonde se dirige nuestra sociedad.

5.¿Qué temas tratas en la obra? 

Todos aquellos que diariamente nos afectan, nos motivan como seres humanos, como ciudadanos del mundo. Es evidente que no es posible acercarse a todos, ni mi capacidad da para tanto. Soy un humilde escritor. Pero sí creo haber centrado de manera clara, al menos desde mi opinión, aquellos que me han tocado de cerca a mí y mi entorno y que por lo que puedo valorar no difiere demasiado del resto del mundo. Hoy está todo tan globalizado que cualquier decisión a miles de kilómetros de nosotros nos afecta casi de inmediato.

6.¿Cuál ha sido el mayor reto a la hora de escribir este libro?

No ha sido uno sólo, sino dos. El primero, lograr hacer el libro comprensible para el lector, huir de la erudición. Como reza en la contraportada, no he pretendido, ni pretendo enseñar nada a nadie, pero sí hacerle pensar. El segundo, frenar mis impulsos y controlar mi lenguaje, en este caso mis textos, para evitar entrar en la descalificación personal, si acaso no en el insulto y en el desprecio que algunos de los señalados se merecerían.

7.¿Qué te gustaría conseguir en el lector?

En principio su atención y si consigo que lo lea, su respeto. Nada me haría más feliz que una sola pequeña parte, de las 400 páginas que tiene el libro, le aportara algo. Que quedara en su mente alguna pequeña enseñanza. Aunque no fuera más que alguno de los proverbios o frases que de otros autores contiene la obra.

8.¿Cómo recomendarías tu libro a alguien? 

Animándole a que lo lea. Estoy convencido que se sorprenderá al reconocerse en más de una ocasión. Seguramente se sentirá provocado a reflexionar en más de una de las situaciones que recoge el libro a lo largo de su lectura.  

9.Has publicado varios ensayos y novelas. ¿Qué has aprendido en todos estos años haciendo literatura?

Como es evidente, ha dependido del texto. Si se trata de un ensayo histórico, científico o de opinión, he procurado que el contenido sea veraz y la información aportada sea correcta y contrastada. Si se ha tratado de una novela apócrifa, tratar de respetar al máximo los hechos, aunque los personajes no sean reconocibles. Ahora bien, si se ha tratado de una novela de ficción, de creación pura y dura, por mucho que esté planificado su desarrollo, he aprendido a tener mucho respeto por los personajes. En contra de lo que se pueda pensar, hay un determinado momento en que el personaje cobra vida propia y se hace difícil controlarlo.  

Pero, lo que no dejo de aprender cada vez que me siento frente al folio en blanco es que la inspiración, las famosas musas a las que tanto nos referimos quienes tratamos de crear algo son, es escasamente y como mucho un 5% de tu trabajo. El 95% restante son horas y horas de dedicación, espera y en ocasiones desesperación frente a ese retador folio en blanco. También, con el trabajo continuo, he aprendido a mejorar mi manera de escribir.

10.¿Suele servirte algún método de trabajo a la hora de escribir?

Sí, la paciencia como elemento indispensable. Nunca sabrás cuál es el momento ideal para ponerte a escribir. Lo que de alguna manera buscas y no lo encuentras, diez minutos después puede fluir solo. Desde que yo recuerdo, siempre he llevado conmigo una agenda y un pequeño bolígrafo. Nunca sabes dónde se puede encontrar aquel gesto, aquel rostro o aquel detalle que poco después o algo más tarde te servirá para desarrollar un texto mínimamente digno. Imposible olvidarse de la música, si es un texto de pura creación.

11.¿Alguna anécdota a resaltar relacionada con el proceso creativo de Filosofía de bolsillo?

Por el lado negativo, algunos de los textos de opinión nacieron y fueron difundidos en mi blog personal. Al parecer no gustaron demasiado a los referenciados y hubo quien llegó a pedir mi encarcelamiento. Por el positivo, la dificultad de terminarlo antes, debido a que como padre de seis jóvenes maravillosos sus obligaciones de todo tipo eclipsaban las mías con demasiada facilidad y frecuencia.

12.Termina la fase: Caligrama es…

Caligrama es un descubrimiento magnífico y una alternativa extraordinariamente útil para todo escritor con vocación real. Mi esposa dice que no me corte y os diga que «Caligrama es… la leche».

Preguntas ráfaga

EL ÚLTIMO LIBRO QUE TE HA GUSTADO: En mis hábitos de lectura suelo simultanear varias obras. Hace escasos días terminé la trilogía de Ruíz Zafón que me agradó sobre manera. En mi mesilla está por terminar El umbral de la eternidad de Follet.  

UN LIBRO QUE QUIERAS LEER: Aunque mis gustos literarios van siempre por obras, digamos, de mayor calado, en muchas ocasiones me he quedado con el deseo de sumergirme en la obra de Simenon o, incluso, de Agatha Christie. Seguro que en algún momento lo haré.

UNA CANCIÓN O PIEZA MUSICAL COMO BANDA SONORA DE TU OBRA: Primavera, de Ludovico Einaudi. Tampoco le pondría pero alguno a cualquier movimiento de la Sinfonía del nuevo mundo de Antonín Dvorák.

UNO DE TUS AUTORES PREFERIDOS: Uno sólo no es posible. De los clásicos contemporáneos Cesare Pavese y Marcel Proust. De los actuales Carlos Ruiz Zafón y Arturo Pérez Reverte. 

UNA DE TUS AUTORAS PREFERIDAS: Carmen Martin Gaite. 

UNA FRASE DE FILOSOFÍA DE BOLSILLO: «Las emociones condicionan y esclavizan nuestra inteligencia. Entenderemos lo que es la inteligencia si somos capaces de encontrar el equilibrio entre lo racional y lo emocional». 

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