ENTREVISTA A EIRE

1.¿Cuándo y por qué comenzaste a escribir?

Comencé a escribir hace bastante tiempo, pero limitándome a asuntos técnicos de mi profesión. 

La pasión por la escritura de ficción nace como medio de entretenimiento personal, a modo de divertimento, entintando las páginas de la novela que a mi me gustaría leer.

2.¿Cómo surge El tratado de Madrid?

De una reflexión interna sobre cómo se puede o no variar el flujo histórico principal como consecuencia de situaciones que tienen que ver más con el mero azar que con decisiones deliberadas de las personas.

3.La trama sucede en 1918, en los albores de la paz tras la I Guerra Mundial. ¿Quiénes son los personajes y cómo ha sido el proceso de creación de sus perfiles?

En la novela rescato personajes históricos reales, que en su momento eran muy conocidos pero que hoy en día han pasado al olvido, con otros ficticios.

Mientras que en los primeros su personalidad viene más encorsetada por lo que sabemos de ellos por los libros de historia, los segundos me permiten moldearlos al capricho de mi imaginación para conseguir la dosis de emoción y agilidad que creo que necesita el relato. En definitiva, los personajes ficticios permiten entretener mientras se van fraguando en paralelo las grandes decisiones políticas.

4.¿En qué escenarios se desarrolla la historia?

En cierta manera se trata de un libro de viajes: Berlín, París, Londres, Berna y Madrid son los principales escenarios donde se desarrolla la trama.

5.¿Qué temas pueblan el trasfondo del libro?

La corriente principal son las decisiones políticas que se adoptan conforme a las necesidades de las naciones y de la clase dirigente. Pero no quería realizar en absoluto un mero ensayo histórico, las pasiones humanas de las personas que viven en ese momento histórico están allí retratadas.

6.¿Gana alguien las guerras o con ellas pierde todo el mundo?

Desde el punto y hora que toda contienda provoca la muerte y la desgracia de los participantes no aporta a la sociedad nada bueno. Cuando la marea de la propaganda se retira siempre deja tras de sí una playa llena de basura venenosa que lleva muchas generaciones limpiar.

Eso no quiere decir que nadie gane, siempre hay vencedores, pero estos no son las naciones, son las personas que sin arriesgar su integridad saben dirigirse para enriquecerse o mejorar su estatus, con independencia de si su bando termina siendo vencedor o perdedor.

7.¿Qué te gustaría conseguir en la persona lectora?

Que al terminar una página sienta la impotencia de no poder continuar con la lectura de la siguiente.

8.¿Qué hace de esta una novela única?

La ensoñación con un mundo alternativo que pudo haber sido pero no fue.

9.¿Cómo recomendarías tu libro a alguien?

Invitándole a jugar con la historia.

10.¿Qué aspectos de la trama y del estilo narrativo crees que podrían enganchar al lector?

Como antes indiqué, se pretende crear un escenario similar al que un día existió pero que no aconteció. Allí coloco al lector, le permito entretenerse un poco contemplando   este nuevo mundo para después presentarle a los personajes, con sus luces y oscuridades, y hacer que éstos últimos le cojan de la mano obligándole a avanzar por la trama de la manera más ágil posible, sin digresión alguna que haga embarrancar el flujo narrativo, hasta el desenlace final de sus pequeñas historias particulares y de la gran historia humana que discurre en paralelo. 

11.¿Suele servirte algún método de trabajo, sigues algún horario o escribes cuando sientes la necesidad?

Escribir es muy divertido si uno tiene en su mente un relato donde evadirse. Así que cuando la idea está allí dentro, por necesidad, dedico a la escritura todos los momentos de ocio que consigo rescatar de todos los lados.

12.¿Alguna anécdota a resaltar relacionada con el proceso creativo de El tratado de Madrid?

Lo empecé a escribir en Madrid, documentándome prolijamente sobre la época.

Cuando hube recopilado todo el material, me trasladé a Orense con la idea de encerrarme solitariamente durante unas vacaciones invernales, en la vieja villa de mi abuelo Cesáreo, para darle forma. Sin embargo, me sorprendió en el lugar visita de un amigo que solamente quería oír hablar de salir de fiesta y poco o nada de los placeres de la vida intelectual. 

El viaje terminó siendo un completo fracaso, enemistándonos ambos. Así que los apuntes y el inicio del primer capítulo quedaron arrumbados cogiendo polvo en un carpetazo en la librería del caserón. 

Cuatro años más tarde volví a la finca para pasar el verano con mi mujer embarazada. Como ella se entretenía pintando en el jardín y a mi me sobraba el tiempo libre, volví a ojear la carpeta abandonada dándome cuenta que allí estaba toda la estructura del libro. No había más que escribirlo.

Tres meses más tarde, en Roma, enclaustrado en el Hotel Grand Plaza, logré acabarlo.

13.Termina la fase: Caligrama es…

Una oportunidad para empezar.

Preguntas ráfaga

EL ÚLTIMO LIBRO QUE TE HA GUSTADO: Las memorias de un revolucionario de  Victor Serge

UN LIBRO QUE QUIERAS LEER: John Reed, diez días que estremecieron el mundo.

UNA CANCIÓN O UNA PIEZA MUSICAL COMO BANDA SONORA DE TU OBRA: Jazz de los años veinte.

UN AUTOR PREFERIDO: Casanova.

UNA AUTORA PREFERIDA: Fred Vargas.

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