ENTREVISTA A DOMINGO TERROBA

1.En Trauma aparece una mujer con aparentes trastornos psicológicos, no recuerda si mató a su marido o si está siendo víctima de un complot para encerrarla en un psiquiátrico. Vuelves a tocar personajes inestables mentalmente. ¿Qué te anima a seguir en esa línea?

Cuando vi por primera vez Psicosis, de Hitchcock, quedé fascinado por este tipo de personas atormentadas. Mi curiosidad por saber qué se esconde tras el aspecto físico y qué motiva la aparición de estos trastornos psicológicos fue creciendo con los años. Cierto que haber padecido una depresión incrementó mi interés por los temas psiquiátricos.

2.¿Qué va a encontrar el lector en Trauma?

Angustia y mucha tensión, pero también drama. Margaret vive en una burbuja de ansiedad constante, arrepentida de su pasado y aterrorizada ante el presente. Es consciente de su inestabilidad mental, lo que la deja en una posición muy vulnerable. La relación con sus padres en la infancia le provocó un trauma aún latente. Eso hace que se sienta insegura y recuerde cosas que pueden ser ciertas o imaginarias.

3.Tu anterior novela, A los ojos de Dios, ha tenido una acogida excelente. ¿Te ha animado a seguir en el thriller?

El género de suspense es para mí una forma de desahogar mis miedos. De reconciliarme con mis fantasmas y de hacer entender al lector que miramos con los ojos físicos, pero percibimos a través de los de la mente.

4.¿Has estado alguna vez en terapia?

Sí. Los medicamentos palian los síntomas, pero no curan la enfermedad mental. Las emociones necesitan de diálogo para desinflarse. Contar a alguien de confianza lo que te ocurre es un paso gigante hacia la recuperación.

5. ¿Recomendarías hacer terapia a personas que sufren trastornos emocionales?

Creo que es necesario, pero hay que tener mucho cuidado con la elección del psicólogo, como en todos los gremios, los hay buenos y malos. Dar con la psicoterapia adecuada a tu problema es importantísimo. Por otro lado, está lo económico, son carísimos y la terapia no es efectiva si no es frecuente. De ahí que más bien me inclino por conversar con una persona sensata de tu entorno dispuesta a escucharte; el efecto es el mismo o puede que incluso mejor. De todos modos, es un proceso personal. Cada uno ha de experimentar por sí mismo, buscar lo que mejor le venga.

6.¿Trauma podría servir de ayuda a personas depresivas o inestables mentalmente?

No lo creo. Es una novela de ficción, aunque los síntomas, los ritos y los procesos depresivos y ansiolíticos son reales.

7.¿Has necesitado indagar mucho en psiquiatría para escribir esta novela?

Bueno, llevo largos años leyendo libros, artículos y entrevistándome con psiquiatras tanto de España como del Reino Unido, donde vivo. Podría decir que la documentación ya casi la tenía, aun así, dar forma física a los sentimientos y plasmar los pensamientos de una persona desequilibrada no ha sido fácil.

8.Tú tienes una carrera consolidada como escritor. Alguna de tus novelas se ha traducido a otras lenguas, pero a pesar de haber publicado con sellos como Plaza & Janés ahora te autoeditas.

Todo ha sufrido un cambio de vértigo en poco tiempo. El mundo editorial es hermético y complicado. Antes, te daban una tregua si confiaban en ti, aunque no vendieras, ahora te dan la patada de inmediato. Vivimos en el medio de la urgencia. Autopublicarte es duro, pero yo no me siento con ganas ni fuerzas de volver a enviar manuscritos, mucho menos de llamar a puertas. Esa inquietud ya pasó de mi vida.

9. Ahora tenemos las redes.

Las redes sociales son el contenedor de la miseria humana. Un hervidero de mentiras y ensoñaciones, donde la «amistad» tiene el valor de un like. Cierto que tienen cierta funcionalidad según la uses, por ejemplo, dan visibilidad, pero las ventas son indirectas.

10.Sin embargo, es el medio con el que la mayoría cuenta para promocionar sus obras o trabajos.

Hay que ser muy hábil y precavido. Piensa que cuelgas tu imagen, tu nombre en un escaparate, y eso siempre conlleva un riesgo. De todos modos, los likes me parece tema de estudio sociocultural. Debería concebirse como un mero juego de niños pequeños, sin embargo, preocupa a jóvenes y adultos. Hay quien arriesga mucho por conseguirlos, incluso paga. Y, peor aún, las redes están cumpliendo una finalidad educativa. Los hay que se instruyen en Twitter. Algo tan sórdido como preocupante.

11.Te caracteriza ser polémico. También conlleva un riesgo.

Prefiero asumir un riesgo a convertirme en un demagogo. La hipocresía es una forma de protección que no me vale. Prefiero no vender un solo ejemplar a callar por temor a algo o a alguien.

12.¿Crees que pronunciarte según qué temas resta en ventas?

Mira, yo vivo en la cultura anglosajona, donde la gente habla de política y religión sin preocuparse. En España siguen siendo temas tabúes, algo incomprensible a estas alturas. Si a una persona le censuras su voz, la aniquilas.

13.Podríamos concretar diciendo que no hemos venido a hablar de tu libro…

(Risas) A ver… Creo que la receta perfecta para aburrir a un lector es centrarte en el discurso de tu novela. La gente necesita saber del autor al que lee: quién es, qué piensa, cómo siente…, empatiza o confrontar con él. Ya leerán el libro si les apetece.

14.¿A qué temes?

Me preocupa la injusticia. La prepotencia. Temo a la mentira. Es extremadamente dañina y viral. Perdura aun cuando se demuestra la falsedad de la acusación.

15. ¿Qué aconsejarías a los que comienzan?

No creo en los consejos. La vida actúa sin ponerte en alerta. Hay que hacer lo que se puede, pero también es de sentido común tirar la toalla dado el momento. Creo que es sano emocionalmente.

16. Termina la frase. Caligrama es…

Una posibilidad más de autoedición.

 

Deja una respuesta