ENTREVISTA A DANIEL MITCHELL Y SEBASTIÁN PACHECO

1.¿Cómo surge Palabra y poder?

Fue un descubrimiento, ya que tras una extensa revisión bibliográfica notamos que América Latina no contaba con un libro que recopilara los discursos emblemáticos o memorables de figuras icónicas de su pasado. Nos pusimos, entonces, en la tarea de analizar, a partir de la oratoria, los últimos 200 años de historia de la región, en donde el concepto de liderazgo y caudillismo son una constante y una variable indisoluble. Nuestra historia es un recuento de liderazgos y discursos.  

2.¿Cómo definiríais esta obra?

Es un recorrido por la historia republicana de América Latina, en el cual se privilegia una narrativa cronológica y se analizan contextos, patrones e hitos representativos de cada época, complementado con un conjunto de 40 discursos de los más representativos líderes latinoamericanos que actuaron en coyunturas decisivas para nuestra historia. 

3.¿Qué va a encontrar el público lector en esta obra?

Encontrará un recuento sobre cada época: la insurgencia contra la corona, las guerras de independencia, la consolidación de repúblicas, las disputas internas y externas, los períodos radicales, liberales, conservadores, las dictaduras militares, la relación con los Estados Unidos, los movimientos revolucionarios, los períodos de restauración democrática, las fluctuaciones económicas y las fricciones en tiempos modernos. 

La obra propone la conjunción entre un relato histórico general y apartados discursivos de líderes protagónicos que, mediante sus palabras, intereses y denuncias, ayudan a entender nuestro desarrollo histórico. 

El lector encontrará discursos de personajes icónicos como: Bolívar, Nariño, San Martín, Policarpa, Hidalgo, O’Higgins, Sarmiento, Juárez, Martí, Perón, Castro, Allende, Pinochet, Chávez, Bachelet, Correa, Uribe, Mujica, entre muchos otros. 

4.¿Qué os gustaría conseguir en el público lector?

Queremos que se lleven una mejor comprensión y conocimiento sobre la historia de América Latina. Que la quieran recorrer, conocer sus pueblos, su gente, sus tradiciones y culturas. Que entiendan sus aciertos y desaciertos. También, quizás, que se hagan una reflexión sobre el poder de la retórica, ya sea para bien o para mal, y sobre cómo ésta ha evolucionado en el tiempo. 

Queremos reivindicar el poder de la palabra, de los liderazgos, de lo oral como una fuerza dinamizadora y contundente para la movilización de cambios históricos fundamentales. 

5.¿Cómo ha sido el trabajo de selección de discursos?

Antes de seleccionar los discursos, hicimos una segmentación o división de la historia de la región, la cual se concentró en la redacción de unas reseñas analíticas en seis grandes momentos: las independencias, la conformación de naciones, las guerras republicanas, el caudillismo y el liberalismo en el siglo XIX, los movimientos populares y obreros, las transformaciones del siglo XX, y la dicotomía entre las estructuras tradicionales y el denominado socialismo del siglo XXI. 

Una vez configurada esta división, identificamos los personajes que pudieran aportar mayor significado por intermedio de una coyuntura o un discurso enigmático que le diera sustancia o sentido a la relación entre discurso e historia o, si se quiere, entre  palabra y poder. 

6.¿Cómo valoráis los discursos de los políticos actuales?

En todas las épocas analizadas se encuentran políticos con una gran capacidad oratoria, tanto en la forma como en el fondo y, en ellos, los políticos y la política contemporánea no son la excepción. Sin embargo, al contar, en la actualidad, con medios casi permanentes e ilimitados a disposición del orador para conectar con su auditorio, se puede decir, quizás, que se ha perdido la magia de la acción escueta y fenomenal de la plaza pública, que permitía la relación casi única entre el líder y sus seguidores. 

Hoy, la relación con la política es más fría. Paradójicamente, aunque percibimos a diario la voz de los grandes interlocutores políticos, puesto que los leemos en la prensa, los escuchamos en la radio o los seguimos en las redes sociales, a decir verdad, la distancia física y emocional se ha diluido entre tantas luces. 

Se han perdido, en cierto sentido, esos espacios limitados y especiales en los que, a través del discurso, el líder político tenía la oportunidad casi única de brillar y en los que el discurso, como tal, figuraba una trascendencia especial en la coyuntura histórica en que este se desarrollaba. 

7.¿Han evolucionado los discursos de los mandatarios a lo largo de las décadas?

En los últimos 200 años han cambiado mucho los discursos. Ha evolucionado el lenguaje, el mensaje o la argumentación, los medios utilizados, el auditorio hacia el cual se dirige y el estilo del orador.  Al leer los discursos del siglo XIX, se encuentra que son cortos y pretenden inspirar o motivar a su audiencia, por lo cual, sobresalen las intervenciones grandilocuentes, rimbombantes, en muchos sentidos sofisticadas. Con el tiempo, la argumentación migra hacia una retórica más ideológica y, aunque mantiene un lenguaje nutrido, va virando hacia la acción de masas. En el último siglo, la evolución en los medios de comunicación y en las tecnologías de información, han significado un contacto más permanente del orador político hacia su audiencia objetivo, lo cual ha revertido en discursos más prácticos y puntuales, con un lenguaje más sencillo y directo. 

8.¿Qué os ha enseñado los textos de esta obra?

Es interesante estudiar los discursos a posteriori porque permite evaluar si los oradores cumplieron o no su palabra. Parece una obviedad, pero hemos notado que la acción dirigida y discursiva no siempre se cumple y, sobre ella, se acumulan más deudas que certezas. Así mismo, es evidente que existen medios retóricos y políticos que podrían entenderse como cíclicos o repetitivos, haciendo de la historia de la región más una masa de continuidades que de rupturas. Es evidente que los desafíos estructurales que enfrenta esta región persisten, a pesar de lo esperanzador e inspirador que hayan sido y sean los discursos de sus principales líderes políticos.

En la misma dirección, existe una acción decidida hacia el favorecimiento de la acción caudillista y personalista, un estilo de mesianismo político.

9.¿Cómo recomendarías vuestro libro?

Este es un libro que te puede absorber por lo interesante del recorrido fugaz por la historia de una región apasionante y compleja como lo es América Latina. 

A su vez, es un libro que puedes tener en tu biblioteca y, de vez en cuando, abrir sus páginas para releer alguno de los 40 discursos que figuran y personifican nuestro pasado. 

10.¿Suele serviros algún método de trabajo a la hora de escribir?

Nada fuera de lo común. Primero estructuramos el contenido del libro. Luego avanzamos en la lectura e investigación historiográfica y en la división del trabajo. Para cada uno de los capítulos, iniciamos con una reseña histórica, con consulta y cita de múltiples fuentes. Posterior a ello, se desarrolló la sección de contexto y análisis del capítulo respectivo. Al terminar de redactar todo el texto, hicimos una revisión conjunta de los discursos y seleccionamos los que quedaban en cada capítulo. Una vez lista la primera versión del libro, cada uno lo leyó y revisó de principio a fin, con especial énfasis en los apartados trabajados por la contraparte, para así buscar armonía y consistencia en la forma y el estilo de toda la obra. 

11.¿Alguna anécdota a resaltar relacionada con el proceso creativo de Palabra y poder?

Son muchas. Resaltamos la complejidad que fue el proceso final de edición. Al inicio, pensábamos que lo más complejo iba a ser la investigación y la redacción del contexto histórico de cada capítulo. Sin embargo, la etapa final fue bastante dispendiosa y tardó mucho más de lo que proyectábamos. Esto incluyó la coherencia en la extensión de los capítulos, la selección de los discursos ーque, por cierto, tuvo varios cambios en el caminoー, la priorización de discursos por temática, la importancia de asegurar cierta diversificación y armonía de acuerdo al país, al tipo de orador y al contexto del discurso, la revisión de estilo, entre muchos otros factores que tuvimos en cuenta para esa última refinación. 

12.Terminad la fase: Caligrama es…

La ventana para difundir nuevos talentos y obras literarias que merecen ser conocidas.  

Preguntas ráfaga

EL ÚLTIMO LIBRO QUE OS HA GUSTADO: El Idiota.

UN LIBRO QUE QUERÁIS LEER: La obra de Shakespeare. 

UNA CANCIÓN O PIEZA MUSICAL COMO BANDA SONORA DE VUESTRA OBRA:

Muy difícil. Al ser un libro de discursos, tendría que ser una pieza que tuviera a la voz como protagonista. La Misa de Requiem de Verdi podría darle un buen sonido. Aunque sería mejor, la verdad, una canción latinoamericana. El problema es que es tanta música tan buena que sería difícil escogerla. 

UNO DE VUESTROS AUTORES PREFERIDOS: García Márquez.

UNA DE VUESTRAS AUTORAS PREFERIDAS: Las hermanas Bronte.

UNA FRASE DEL LIBRO PALABRA Y PODER: Una de las últimas del libro: «… la oratoria va a seguir siendo esencial, al ser el vehículo más efectivo para convencer y persuadir a la población. La gran inquietud, como lo ha sido en los últimos 200 años de historia republicana de América Latina, es si efectivamente los gobernantes y tomadores de decisión podrán cumplir con su palabra y llevar a la realidad todo lo que prometen en sus discursos».

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