ENTREVISTA A ADELA CASTAÑÓN BAQUERA

1.Eres médica y trabajas en la medicina familiar. ¿Cuándo comenzaste a escribir?

Cosas sueltas, desde muy jovencita. Pero en serio y de manera continuada a partir de 2013. A un abogado amigo mío le divertía mucho mi particular manera de escribirle algunos emails cuando le consultaba sobre algunos temas, y pronto empezó a repetirme que debería escribir en serio. Sus correos terminaban siempre con esta coletilla: «¡Escribe, leches, escribe!», y tanto insistió que, cuando cayó en mis manos una oferta para hacer un curso de escritura online con Carmen y Gervasio Posadas, me matriculé. Hice un segundo curso con ellos, luego empecé en 2015 en la Escuela de Escritores y no he parado de hacer cursos desde entonces. 

2.¿Por qué escribes? 

Sobre todo, porque me gusta. Y me gusta cada vez más. Y porque me hace feliz recibir el feedback de mis lectores, que cada vez es mayor y más estimulante. Ellos son los benditos culpables de que me haya convertido en una adicta a la escritura, y es algo que les agradezco de corazón. En este año tan extraño de pandemia, en el que todos nos hemos sentido aislados y hasta un poco «asociales», escribir ha sido para mí algo terapéutico que me ha hecho sentirme cercana a muchas personas porque me ayudaba a mantener el contacto con ellas. 

3.¿Cómo surge Dame mi nombre?

Pues, curiosamente, surgió un poco como una especie de huerfanito de cuento, un Oliver Twist con muchas cosas en contra. Yo tenía escrito un borrador de más de 500 páginas cuando empecé el Itinerario de Novela de la Escuela de Escritores, pero a esas alturas ya era consciente de que mi historia, que estaba escrita hacía unos cinco o seis años, era un compendio de todos los errores de novato que se cometen al empezar a escribir a lo loco. Entonces, para no tener el doble trabajo de tener que deshacer o reescribir lo que tenía, se me ocurrió pensar en algo, lo que fuera, para arrancar desde cero ese itinerario. Y así, lo confieso, sin grandes esperanzas (y no tengo comisión de Charles Dickens) nació la idea de Dame mi nombre. En principio iba a ser solo una especie de plastilina donde practicar técnicas de escritura y de novela, pero poco a poco mis personajes me robaron el corazón y decidí darles una oportunidad. 

4.¿Quiénes son los personajes principales y con qué características los has creado?

Los personajes principales son cinco: el matrimonio formado por Juan Luis y Verónica, policía y profesora respectivamente, y otro matrimonio formado por Ana y Andrés, padres de tres hijos, dos niñas y un adolescente, Pablo, que es el protagonista principal de la historia. Hay también algunos personajes secundarios que aparecieron después, en la reescritura, cuando me di cuenta de que resultaba asfixiante trabajar solo con ellos cinco, como si no tuvieran vida más allá de la historia que se narra. Y quise crear personajes creíbles, normales, con los que cualquiera de nosotros se identificara. Todos están marcados más o menos por su pasado y a cada uno he tratado de darle su propia personalidad, huyendo de estereotipos o clichés predefinidos. 

5.¿En qué época y escenarios sucede la trama?

La trama sucede en la actualidad, en nuestra época. La novela se desarrolla sobre todo en Madrid, aunque al principio de la trama la acción se localiza en Ciudad Real. He querido contar una historia con la que todo el mundo se pueda identificar y que, en realidad, podría ocurrir en cualquier lugar y en cualquier momento de nuestra época. 

6.¿Qué temas principales tratas en la obra?

La maternidad, la paternidad, y la influencia del azar cuando algo fortuito vuelve del revés la vida de las personas y les obliga a adaptarse a una realidad distinta. 

7.¿Tenías claro el contenido del libro o fue surgiendo a medida que avanzabas en la trama?

El contenido lo tuve claro desde el comienzo. Lo que sí fue cambiando, y mucho, fueron la trama y el argumento. El primer borrador era, por decirlo de alguna manera, muy «peliculero». Había robos, alguna muerte, broncas épicas entre algunos personajes y cosas así. Pero al revisarlo y al reescribirlo me fui dando cuenta de que todo eso, en vez de añadir interés a mi historia, le restaba credibilidad. Corría el riesgo de convertir mi proyecto en un segundo borrador con los mismos errores del primero, en el que quise abarcar tantos temas que creo que solo me faltaba disertar sobre la inmortalidad de los cangrejos. Trabajar mi idea dentro de un itinerario de novela me ayudó a poner los pies en la tierra y a confiar más en que la fuerza de mi historia debería estar en el cambio que sufren los protagonistas, en su evolución y en cómo se modifican las relaciones entre ellos. Me costó bastante trabajo, pero creo que el resultado es mucho más honesto para los lectores. 

8.¿Qué te gustaría conseguir en el público lector?

Que terminaran la novela con una sonrisa y un suspiro de satisfacción, y me dijeran algo tan sencillo y tan bonito como: «Me ha gustado tu historia, y me he sentido bien al terminar de leerla». No deseo ni necesito nada más. Si, además de eso, recibo de ellos opiniones sinceras, tanto buenas como malas, estaré más en deuda con ese público y mi compromiso y mi esfuerzo serán aún mayores en la siguiente ocasión. Porque tengo claro que habrá más. Ya tengo dos borradores en proyecto. 

9.¿Cuál ha sido el mayor reto a la hora de escribir esta novela?

Confiar en mis personajes. Dejar que sean ellos los que traten de enamorar al lector, sin echar mano de recursos efectistas o tramposillos para engatusarlos. Mantener una coherencia y una credibilidad que hicieran que la novela, al leerla, fluyera con naturalidad, entretenga y mantuviera el interés. 

10.¿Cómo recomendarías tu libro a alguien? 

Pues le diría algo como: «Si quieres leer una historia que podría ocurrirle a cualquiera, y comprobar cómo la vida de algunas personas puede cambiar en el momento más inesperado, abre la primera página de Dame mi nombre y lee los dos primeros capítulos». 

11.¿Suele servirte algún método de trabajo a la hora de escribir?

La verdad es que sí, aunque soy una escritora híbrida entre los que se llaman de brújula y los que se llaman de mapa. Puedo tener un momento de inspiración y escribir el borrador de un capítulo que todavía no aparece en la historia (y ahí me dejo llevar por mi brújula interna), y guardarlo para cuando encarte, pero también es cierto que procuro, cada vez más, organizarme y planificar el desarrollo de los acontecimientos para evitar llegar a un punto en el que me atasque y no sepa cómo continuar. En Dame mi nombre me pasó eso, que empecé a escribir y a escribir, y conforme avanzaba me iban entrando los sudores de la muerte porque no sabía qué final darle a la historia. Fue una lección para el futuro: cuando escriba algo, lo primero que tendré claro será cómo quiero que termine. 

12.¿Alguna anécdota a resaltar relacionada con el proceso creativo de Dame mi nombre?

Pues sí. Como anécdota intrínseca, el protagonista era al principio Juan Luis, el policía, y, al ir avanzando en la historia, el adolescente, Pablo, se hizo con las riendas de la trama y terminó siendo la estrella indiscutible y desbancando a los adultos.  Ha sido una experiencia bonita y, desde luego, totalmente ajena a mi programación inicial. Y una anécdota ya fuera de la historia, y bastante simpática, fue que mi hija, que ha sido una de mis lectoras cero, me echó un día una bronca porque me hizo notar que Pablo hablaba como un adulto un poco repelente en lugar de hacerlo como lo hacen los adolescentes de ahora. En concreto decía en un momento dado algo sobre «en los tiempos de Maricastaña», y Marta se ahogaba de la risa al tratar solo de imaginar a un chico de hoy utilizando semejante expresión. La verdad es que ahí, la única que estaba en los tiempos de Maricastaña era yo. 

13.Termina la fase: Caligrama es…

Para mí, la llave que abrió la puerta al sueño de ver una novela mía convertida en una realidad.

Preguntas ráfaga

EL ÚLTIMO LIBRO QUE TE HA GUSTADO: Uf, qué difícil me lo pones… Hay muchos, pero el último que me ha cautivado ha sido Nenúfares que brillan en aguas tristes, la primera novela de Bárbara Gil.

UN LIBRO QUE QUIERAS LEER: ¡También hay cola ahí, jeje! Mmm… no podría concretar. Tenía Rayuela, de Julio Cortázar, pero lo leí por fin hace un mes o dos. 

UNA CANCIÓN O PIEZA MUSICAL COMO BANDA SONORA DE TU OBRA: 

When love takes you in, de Steven Curtis Chapman.

UNO DE TUS AUTORES PREFERIDOS: Muchos, muchos… Lo de las preguntas ráfaga es dificilísimo, jeje…, pero pienso en Stephen King.

UNA DE TUS AUTORAS PREFERIDAS: Ufff… Colleen Mc Cullough, Anne Rice…, Katherine Neville… Sois crueles, deberíais dar por lo menos tres opciones, jeje. 

UNA FRASE DE TU LIBRO DAME MI NOMBRE: ¡Lo ponéis fácil hasta el final, ¿eh?! «Abrió una página de Google. La respuesta estaba allí. Había estado allí todo el tiempo».

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